Encuentros HUSH.
Este es un sitio musical, no nos engañemos, pero en el que nos vamos a acercar a la música que nos gusta desde distintos ángulos, cual prisma. Como ya dijo el añorado Jon Lord: la música es la forma de arte más elevada que existe; afirmación que, pese a disfrutar de otras manifestaciones artísticas, sostengo plenamente.
Clube de Adictos a Deep Purple
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Púrpura Chess
This blog is basically a musical site. Here we talk about the music we like, using different angles. As dear and missed Jon Lord once said: “Music is the highest kind of Art that exists”. I think the same way too.
"What I Like About You" es hasta la fecha el último vídeo clip oficial con el que nos han obsequiado los componentes de Poison. El conocido grupo americano publicó esta canción dentro de su disco de versiones titulado "Poison'd!" justo por estos primeros días de Junio del año 2007. Este cover del grupo Romantics fue además el primer single que sacaron para promocionar dicho disco.
Sin ser nada del otro mundo, la versión que nos ofrece el grupo del vocalista Bret Michaels supera con creces al original. Sin embargo, para el que esto escribe el disco contiene temas muchísimo más logrados e inspirados; te puedes echar a la oreja la acertadísima versión que se marcan del clásico del tristemente fallecido Tom Petty titulado "I Need To Know". Una versión que captura la esencia y el groove del original y que como única pega le podamos poner es que el solo de guitarra es bastante malo. CC DeVille, guitarrista clásico de la formación, es un buen compositor y todo un showman, pero como instrumentista no deja de ser mediocre. Retomaremos esta canción y estos asuntos en otro momento.
Este "Poison'd!" es el último estudio de estudio que nos ha legado la banda. Cada cierto tiempo agitan los rumores sobre componer y grabar música nueva, pero ya se sabe que en estos días en los que ni Dios compra música es un suicidio comercial poner en circulación un cd original. Lo que no se le puede negar a Poison es que son gente con clase. En estos tiempos en los que también todo Dios tiene o ha participado en un disco de versiones, es de agradecer que la selección de canciones escogida por nuestro querido grupo del veneno sea tan dispar, heterogénea, inesperada, acertada y brillante. Meter cosas de The Sweet, David Bowie, Kiss o Alice Cooper entra dentro del ADN del grupo, pero escoger un tema como "Dead flowers" de los Stones es una delicatessen, homenajear la figura de Tom Petty y no recurrir a su clasicazo típico demuestra que esta gente sabe de música... y reivindicar a la Marshall Tucker Band ya es para quitarse el sombrero.
Poison: Bobby Dall, Bret Michaels, Rickki Rockett y CC DeVille.
Escuchemos y visualicemos su último vídeo clip original hasta ahora y disfrutemos del buen rollo y mejor Rock'n'Roll que desprende su música mientras contemplamos un verano más las discusiones entre sus miembros para ver sin por fin la próxima temporada de estío deciden limar asperezas y volverse a reunir para esa esperada gira de conciertos que desean todos sus seguidores, que en Norteamérica siguen siendo muy numerosos... y en el resto del mundo también.
Llega la Navidad. Vuelve cada vez con menos frío y nieve, pero
vuelve… que no es poco. El ciclo de la vida; las Cuatro Estaciones, comodiría el irrepetible maestro Antonio Vivaldi de una manera tan
artística que resulta imposible igualar.
Y aquí volvemos nosotros, como cada año, para compartir con todo el
que guste de leer estas sucesiones de letras que en el caso que nos ocupa
tienen como protagonista la época del nacimiento de Jesús. Estas fechas
tan señaladas, tan especiales, tan amadas y deseadas como odiadas y
estigmatizadas para muchos de nosotros sirven de pretexto perfecto para abordar
una nueva cuestión de naturaleza musical. En serio, pocos momentos del año
generan sentimientos tan dispares y encontrados como el asunto navideño. Para
hacérnoslo mirar, supongo.
Este Diciembre nos vamos a detener durante un ratito con canciones que
sugieren la Navidad. En esta ocasión vamos a dejar de lado el lado más
obvio del asunto, como casi siempre. A continuación vamos a proponer una serie
de canciones que evocan este momento navideño, pero que no tienen relación
directa con esta celebración pascual; vamos, que no son villancicos ni temas
con letra navideña al uso… aunque, por el extraño motivo que sea, resulta que
marinan a la perfección con el sentir de este momento del año. Como un buen Rioja
con un jamón ibérico de esos bien cortado y sudado.
Por supuesto esta pequeña e imposible clasificación es tan subjetiva
como cualquier otra que nuestros queridos lectores puedan esperar; para qué
vamos a cambiar a estas alturas ¿no?. Habrá gente que no consiga establecer la
conexión navideña, otros la experimentarán al instante y unos cuantos la
criticarán… aunque incluso el propio músico compositor lo afirme, por supuesto;
contamos con todo el abanico de posibilidades habituales de nuestro anónimo y
putrefacto nuevo mundo virtual. De cualquier modo, con las siguientes letras
solo buscamos que pasen un rato de lectura distinto, agradable y enriquecedor.
Les proponemos la siguiente docena de canciones para tal efecto. Hemos dejado
unos cuantos temas musicales más fuera del saco de este año, ya que han
aparecido en los artículos de esta ¿sección? en años anteriores y no se trata
de repetir.
Si quieren alzar su copa de vino con todos nosotros mientras suena
alguna de esas canciones que nos hacen un poquito más felices, perfecto. Si no, también. Feliz
Navidad.
Desmond Child: “Obsession”.
Preciosa y delicada pieza que estaba contenida en el primer álbum en
solitario del artista “Discipline”, publicado en el año 1991. Desmond
Child se descolgó ese año con un pedazo de discazo en solitario. Lo tenía todo para triunfar en las listas,
pero no ocurrió. El hombre conocido como la máquina de generar hit singles
para los artistas con los que colaboraba no logró esa repercusión en su propio
álbum. No pasa nada, un día más en la vida de Desmond. La canción está
cantada por el propio Child y Maria Vidal. La que fuese novia de Desmond
Child acompaña con su bella y sugestiva voz haciendo que la canción
adquiera una nueva dimensión. Desmond Child y Maria Vidal junto
con otras dos vocalistas femeninas montaron el grupo Rouge a mediados de
los setenta. Un combo que grabó dos discos de música comercial/disco setentas
que tanto se llevaba por aquellos años. No llegaron a nada, aunque son dos
obras recomendables si te gusta ese tipo de música. “Obsession” fue
compuesta con la colaboración de Burt Bacharach. Lo dicho: toda una
delicia para tus oídos.
Kiss: “We are one”.
Del disco de reunión de 1998 titulado “Psycho Circus”. Kiss y
la Navidad, increíble pero cierto. Un binomio que sorprendentemente
funciona. Es el tema ideal para escuchar antes de quedar con tus
familiares/amigos/semejantes con intereses comunes a tomar algo antes de cenar
en esos días típicamente navideños. La letra es lo más simple que te puedas
echar a la cara y la melodía es tan dulce que se te atraganta; vamos, lo que en
los ochenta cualquier heavy consideraba un pastel… pero, lo
dicho: funciona.
Pink Floyd: “Learning to fly”.
Incluida en el disco “A Momentary Lapse Of Reason” de 1987. Fue
el primer single del esperado disco de regreso de Pink Floyd. No
habla de Navidad, no tiene nada que ver con ningún villancico ni nada por el
estilo… pero en cuanto acaba Diciembre uno siente la imperiosa necesidad de
revisar este bonito tema mientras pasea cualquier fría mañana por cualquier
parque con las hojas de sus árboles adornando el suelo de arena sumergido en el
peculiar y apasionante mundo paralelo que nos ofrece este grupo tan especial.
Eisley/Goldy: “Lies I can live
with”.
Obra maestra de la joya que lleva por título “Blood Guts And Games”
y que vio la luz del sol en 2017. Para los seguidores que pululen por ahí de un
grupo tan especial como poco afortunado y que responde al nombre de Giuffria,
si es que alguno queda, esto es lo más parecido al caviar del bueno. La
formación que puso en marcha el teclista Gregg Giuffria y que grabó dos
estupendos discos en los ochenta, contó con las voces de David Glen Eisley
y las guitarras de Craig Goldy. Estos dos últimos volvieron a resucitar
brevemente Giuffria, sin Gregg, hace unos años. La cosa no debió
funcionar y acabaron publicando un disco bajo el epígrafe Eisley/Goldy.
Este cd perfectamente lo podemos considerar, tanto por su música como por sus
músicos, el genuino sucesor discográfico de Giuffria. Un trabajo de
categoría y deleite que, por desgracia, se quedó en una publicación puntual.
Cosas que pasan.
Dentro de este “Blood Guts And Bullets” nos encontramos joyas
como este “Lies I can live with”. Esta pequeña delicadeza es la sutileza
hecha canción. Un medio tiempo tan sutil como poderoso que a través de su
inspirada melodía y unos arreglos exquisitos consigue emocionarte mientras te
sumerge en un paisaje de melancolía y tristeza; además, por si fuera poco, la
letra es buenísima. Habla de la desesperanza y se puede aplicar a cualquier
relación humana, de pareja, amistad o familiar, cuando un desengaño descoloca
tu mundo por completo. Literaria, con buen gusto y sin tirar de los chichés
típicos y clasicazos del my baby
left me o chorradas similares.
Cinderella/Tom Keyfer:
“Nobody’s fool”.
Tema original del primer disco de Cinderella, “Night Songs” del
año 1986, que volvió a regrabar su líder Tom Keyfer para la reedición en
2017 de su primer disco en solitario titulado “The Way Life Goes” y que
salió originalmente en el año 2013. Cinderella
pasa por ser uno de esos grupos que vieron la luz y el éxito a finales de los
ochenta en plena fiebre del Hard Rock angelino macarra y con toques glammys,
pero que en realidad tiene poco que ver con ese estilo musical. Se les metió en
el mismo saco por una cuestión de imagen y por coincidir en el tiempo, pero su
propuesta musical bebe directamente del Blues y del Rock
sesenta/setenta.Triunfaron de la mano
de su guitarra/cantante/líder Tom Keyfer gracias a su talento natural y
a que eran muy buenos.
Esta canción es la balada de su primer disco. Un tema comercial, pero
a la vez denso, triste y oscuro; poca gente tiene el talento para mezclar estos
ingredientes de manera certera. “Nobody’s fool” posee la característica
de que te traslada a un momento, situación y lugar determinados en cuanto
escuchas sus primeras estrofas. Una delicia ideal para ser degustada en plena
época navideña, entre el frío, la nieve, una chimenea con fuego, una copa de
vino del bueno y la compañía adecuada.
WWIII: “When god turned away”.
Aparecida el año 2003 en el segundo disco del grupo WWIII bajo
el mismo título. Aquí desde luego puede resultar casi imposible percibir la
conexión del tema con la cuestión navideña. Si por algo se puede caracterizar
la cortísima andadura de WWII, solo un par de discos y sin formación
estable, es que tiene de todo menos ambientación de paz, amor, buenos deseos y
todas esas características del espíritu navideño cristiano. De hecho, WWIII
son las siglas de Tercera Guerra Mundial si lo traducimos al castellano.
Incluso el título de la canción que nos ocupa sería algo así como: “Cuando Dios
se dio la vuelta”. Resulta bastante evidente que Mandy Lion, vocalista y
fundador del grupo, no busca con sus letras la llamada de Santa. Y si
nos vamos a la música, la cosa no pinta mucho mejor; de corte áspero, crudo y
bastante cañero. Incluso pese a que este tema tiene un inicio en acústico
lento, nos lleva por un sendero siniestro y desafiante alejado por completo de
los temas navideños más al uso... pero, qué puedo decir. Conecta. Su escucha
encaja a la perfección con cualquier paseo nocturno por las luces, ruidos y
bullicios navideños de la gran ciudad cualquier noche de Diciembre. Una
afirmación que no tiene defensa objetiva posible por ningún lado y que no
comprenderá la mayoría de la gente bien. No hay problema, estamos
acostumbrados a esto.
Pero para todos aquellos que sean capaces de sentir la vida con la
emoción de la que entre líneas llevamos hablando a lo largo de todo este
epígrafe, esta canción te puede ofrecer la llave para esa puerta tras la cual
se esconde ese lugar en el que nunca has estado, pero al que siempre has
anhelado ir.
Poison: “Cry tough”.
Canción que abría el primer disco del grupo titulado “Look What The
Cat Dragged In” en aquel lejano y especial año 1986. Ya hemos hablado por
aquí de Poison varias veces, no son ni los más técnicos, ni los más
innovadores, ni los más nada, pero tienen una estupenda discografía trufada de
grandes composiciones de esas que de dan buen rollo inmediato y ponen una
sonrisa en tu cara de felicidad tan ridícula como necesaria. Esta canción no
tiene una letra navideña, ni una música navideña ni nada de eso; sin embargo,
te traslada al frío, las pocas horas de luz, las luces y las celebraciones por
excelencia. Llega a tal punto esta subjetiva e incomprensible cuestión que, por
motivos que me resulta imposible explicar desde una perspectiva lógica, la Navidad
no es del todo Navidad si no suena esta canción y este disco en algún
momento de Diciembre.
Martika: “I feel the earth
move”.
Versión del clásico de Carole
King que alguien tuvo la brillante idea de versionar para el primer disco
de esta cantante tan especial, titulado como su propio nombre y aparecido en
1988. Una mujer poseedora de una gran voz y que triunfó en todo el mundo a
finales de los ochenta. Prince fue uno de los muchos que se enamoraron de la
voz y el talento de esta mujer, de hecho colaboró en algunas de sus canciones.
Sacó dos discos que fueron éxitos de ventas… y ya está. Por el motivo que
fuese, su carrera musical no acabó de cuajar. Aquí os proponemos la escucha de
este “I feel the earth move”, que en cuanto suena no puedes dejar de
moverte a su ritmo. Te transporta de inmediato al espíritu festivo navideño, de
juntarse a charlar, festejar, celebrar y compartir con tu gente.
Manowar: “Kingdom come”.
Del disco “Kings Of
Metal”, del ochenta y ocho. El sucesor de “Fighting The World”, que
pudo ser el que les puso en el mapa. Una formación como Manowar
personaliza a la perfección la relación amor/odio que el público siente por
determinados grupos musicales. Con Manowar no hay término medio posible:
los amas o los detestas. Caracterizados por personificar muchos de los clichés
más casposos e irreverentes del mundo del Heavy Metal, en estos días son
muchas veces denostados y blanco de burlas pueriles por parte de estas nuevas
generaciones de ofendiditos/as/es/xs por todo y por todos que no sean ellos
mismos, enfangando bastantes veces un falso discurso feminista tras el que se
encuentran hembristas recalcitrantes
que no hacen más que desvirtuar el profundo significado de esta palabra tan en
boga hoy en día. Pero esto es marginal.
De cualquier manera, y pese a que Manowar nunca fueron una de
mis bandas de cabecera, ahí continúan, inasequibles al desaliento mientras
proclaman sus trasnochadas proclamas de defensores del Metal verdadero…
apoyados en buenos discos y buena música, que es de lo que se trata en el
fondo. “Kingdom come” es una canción a medio tiempo característica de
este grupo. Tiene una melodía entre épica, entrañable y sobrecogedora. Casa a
la perfección con el hilo musical de carácter entrañable y acogedor de estas
fechas navideñas; aunque de villancico, nada. Eso, en Manowar,jamás.
Kingdom Come: “What love can
be”.
Uno de los principales éxitos de siempre de este grupo que se registró
en el primer álbum homónimo de la banda y apareció en el año 1988. Es una
canción lenta, densa, profunda, nostálgica y triste, muy triste. Una auténtica
maravilla. Ideal para tomarse un buen café de esos negros, cargados, humeantes
y espesos, cualquier tarde/noche de Diciembre en la intimidad del garito más
oscuro, cutre y solitario que podamos encontrar.
Este primer disco del grupo del vocalista Lenny Wolf resultó un
superventas que fue criticado por mucho purista de pacotilla que vio en el
mismo una copia descarada de Led Zeppelin. Sigo esperando a que esos
iluminados de turno me expliquen dónde se encuentran esas copias tan evidentes
en la música. Se pueden apreciar detalles aquí y allá, como en cientos de
grupos, pero de ahí a la anterior afirmación media un abismo. Lo dicho: a ver
dónde están los “Now forever after”, “Shout it out” o “Living out of
touch” que compusieron Zeppelin para compararlos con estos tres temazos de Kingdom Come. La peña,
que raja y critica sin tener ni puta idea muchas veces.
Little Richard/The Beach Boys: “Happy
endings”.
Una de las grandes canciones que grabó el más grande. Hemos pretendido
no volver a traer composiciones que ya han aparecido en esta especie de sección
años anteriores, pero es que resulta imposible sustraerse al toque mágico que
desborda la interpretación de Little
Richard a lo largo de toda esta canción. Este single apareció en 1987,
interpretado a medias con los Beach Boys.
Todas las características de la impresionante voz de Richard están presentes a lo largo de los pocos minutos de metraje
de este tema. Su sentido de la melodía, del ritmo, su toque sensual, tierno y
poderoso a la vez, sus innumerables matices y sobre todo ese tono y timbre
sobrenaturales que han servido de referentes a millones de cantantes, músicos y
aficionados a esta cosita llamada Música.
Gillan: “No more cane on the
brazos”.
Aparecida en el disco “Naked Thunder” de 1990 y en el directo “Contractual
Obligations” de 2019. Esta canción es un antiguo tradicional que por lo
visto cantaban los presos de la América sureña profunda. Parece ser que los
prisioneros destinados a trabajos forzados en las cárceles de Texas tenían la
costumbre de entonar esta melodía mientras recolectaban caña de azúcar a las
orillas del río Brazos. A lo largo de este río se ubicaban muchas de las
granjas penitenciarias de dicho estado a finales del siglo XIX y principios del
XX.
La composición de este tema se le suele atribuir al conocido cantante
de Blues y Folk apodado Lead Belly. Sin embargo, la canción
pasa por ser de esas oscuras o poco conocidas; de hecho no aparece en ninguna
referencia discográfica de este gran cantante. Por supuesto, más músicos se han
acordado de este tradicional y lo han interpretado dándole su propia visión;
artistas desde Alan Lomax, Lonnie Donegan o el mismísimo Bob Dylan
han revisado esta entrañable canción con mayor o menor fortuna.
Esta adaptación de Ian Gillan cerraba el disco en solitario que
sacó tras ser expulsado sumarísimamente de Deep Purple a finales de los
ochenta. Junto a la colaboración de Roger Glover, le añadieron unos
interesantes arreglos a esta composición que le daba el broche de oro perfecto
a esa maravilla en forma de disco que lleva por título “Naked Thunder”.
Esta versión tiene un toque denso y solemne, un Blues lento, nostálgico,
triste y evocador que explota en la parte final aderezado con una pizca de Folk
aquí y allá. Una obra de arte.
Años más tarde Gillan la recuperó para la gira en directo con orquesta
que ofreció en el año 2016 y de la que se publicaron oficialmente tres
actuaciones en cd, dvd y vinilo respectivamente tres años más tarde. Bajo el
cachondo título de “Contractual Obligations”, Ian Gillan, Don Airey, su
grupo y una orquesta nos ofrecieron magia durante las casi dos horas de
duración de cada una de las actuaciones. Aquí la orquesta añade unos arreglos
grandilocuentes que ensalzan todavía más esta canción, creando un atmósfera que
te lleva a cualquier día de invierno, sentado en la chimenea encendida mientras
contemplas embelesado el árbol de Navidad y mojas tus labios con una
copa de esa bebida para las ocasiones que tienes en casa y tanto te gusta. Ian
Gillan te desea Feliz Navidad.
Bret Michaels, cantante de los americanos Poison, pone a
la venta en estos días su autocar de gira. El RV que le lleva sirviendo
como transporte y alojamiento para sus giras veraniegas por los EEUU pasa a estar
disponible para todo aquel que sienta la imperiosa necesidad de adquirir un
vehículo de semejantes características y que, claro está, disponga de la pasta
necesaria para llevarlo a cabo. El aparato en cuestión pertenece a una gama
alta altísima y está acondicionado con todas las necesidades y requisitos para
que un sofisticado rockstar de éxito pueda sentirse cómodo en los duros
trayectos por las variopintas carreteras norteamericanas durante los
extenuantes meses que abarcan dichas giras por el laberinto de estados de los States.
Por lo visto el propio Michaels es una especie de fanático de estos
artilugios y ha decidido deshacerse de este porque tiene intención de adquirir
un nuevo vehículo, suponemos que más sofisticado aún, para la macrogira que tienen
programada este verano junto a Def Leppard, Joan Jett y la reunión de
-nunca jamás nos volveremos a juntar para girar y hasta firmamos un contrato dando rueda de prensa y todo- los Motley Crüe. Lo cierto es
que la súper gira comienza a mediados del próximo Junio y ya parece estar
batiendo records de ventas de entradas: qué coño, me alegro un montón por ellos
y me parece perfecto que monten este tipo de espectáculo, incluso antes de
comenzar el espectáculo musical en sí. Supongo que esto por Europa nada de
nada, como de costumbre. Y a todos aquellos que se sientan estafados porque
piensen que sus grupos preferidos no están en el derecho de hacer con sus
respectivas carreras artísticas lo que se les ponga en la punta del alma, lo
mejor es recomendarles que se queden en sus casitas, bien metiditos en sus
habitaciones, escuchándose los discos de los grupos que no van a ir a ver en
directo y maldiciendo a sus ídolos mientras permanecen en secreto adheridos a
internet buscando grabaciones cutres por youtube de lo que han decidido
perderse. Seguro que a Vince Neil, Phil Collen y compañía les puede
preocupar menos esa situación mientras hacen felices a millones de fans sin
problemas de estreñimiento y de paso llenan merecidamente sus bolsillos de
pasta una vez más.
Lo cierto es que la vida del cantante de Poison ha sido de lo
más azarosa que se pueda echar uno a la cara; para bien o para mal, podemos decir que el tipo ha vivido cien vidas en una. El bueno de Bret alcanzó
pronto el éxito y las superventas con los dos primeros discos de Poison,
esos años finales ochenta debieron ser a todos los niveles como el paraíso de
cualquier cock rocker que triunfase en América; sin ser Poison
nada del otro jueves lo cierto es que tienen un buen puñado de grandes canciones,
le pese a quién le pese. Pero es que además nuestro intrépido protagonista ha
hecho sus pinitos en el mundo de la interpretación, actuando en varias
películas de la pantalla grande -e incluso dirigiendo alguna- que por supuesto
no pasan de ser series de cine B a las que probablemente solo se arrimen
sus fans y algún que otro crítico de cine, de esos petardos, con el llano
propósito de criticar. Tampoco debemos olvidar que nuestro querido vocalista
también ha sido jurado de algún programa cazatalentos. Incluso ha protagonizado
algún concurso televisivo, de esos de dudosa enjundia que también inundan
nuestra educativa tv. Michaels estuvo en antena -y, triste pero cierto,
con bastante audiencia en Norteamérica- con un delirante concurso que buscaba
encontrar a la novia ideal para un rockstar que, por supuesto, era el
propio Bret. Sí, delirante. Lo más cachondo del asunto es que entre las
participantes estaba su propia novia de muchos años que, por cierto, resultó
ser la ganadora.
Bret Michaels y su concurso de tv.
Pero no acaba aquí el currículum de curiosidades de Michaels.
Nuestro hombre ha venido acarreando problemas de salud y accidentes
relacionados con la azarosa vida de un músico en la carretera casi desde el
inicio de sus días de éxito con Poison. Bret es diabético,
recuerda con cariño que antes de sacar el primer disco malvivían en un
apartamentucho y que se alimentaban de lo que les traían las chicas que
buscaban añadir a sus listas el haber estado con un músico de Rock; ha
sufrido dolencias de corazón hasta que le detectaron algo parecido a un pequeño
agujero en una de sus cavidades, tuvo que ser hospitalizado de urgencia por una
hemorragia cerebral y ha sufrido cáncer de piel. También ha tenido accidentes
en escena, como esa vez que el telón se le cayó por error encima suyo, otra
en la que se deslizó por un lateral del entarimado y… hasta aquella vez en la
que tirotearon a su autobús de gira; sí, como se escribe. Vamos, que no se
aburre.
Posion: CC.DeVille, Rikki Rockett, Bobby Dall y Bret Michaels.
En lo que respecta al apartado estrictamente musical, Bret ha
sabido compaginar los discos de Poison con una más que interesante
carrera en solitario. Nuestro afamado
cantante/productor/actor/director/jurado/concursante y no sé cuántas cosas más
tiene en su haber unas ventas aproximadas de más de cuarenta millones de copias
de sus discos, por lo que algo debe de saber del asunto musical; no en vano
suya es la composición del tema “Every rose has its thorn”, tal vez su
tema lento más famoso y una de esas canciones grabadas a fuego en el
subconsciente de varias generaciones en Norteamérica. Aunque el último disco de
estudio de Poison se publicó hace unos doce años y su último como
solista data del año 2013, nuestro atrevido compositor lleva estos últimos años
lanzando al mercado diversos singles. Lo cierto es que, pese a haber re grabado
su clásico “Every rose has its thorn” doscientas veces -una de las
versiones con nuestra querida Miley Cyrus-, sigue sacando música de
calidad, lo que es muy de agradecer. Esto le permite seguir girando
prácticamente cada verano por los USA presentando alguna que otra canción nueva
y tocando los clásicos de Poison que todo el público quiere escuchar. Poison
se volvió a juntar en 1999 y desde entonces raro es el año que no ofrecen
su gira veraniega anual. De venir a Europa casi nada -se acercaron al Sweden
Rock hace unos años, pero poco más- y, por supuesto, de España nada de
nada.Sin duda tendremos que revisar los
interesantes avatares de estos tipos en otro momento. Por lo que respecta a su
autocar, qué queréis que os diga, parece más bien un resort de
vacaciones de lujo antes que un autocar. Vamos, que uno observa las fotos que
el amigable Bret ha colgado para su venta y te entran ganas de liarte la
manta a la cabeza, vender tu alojamiento habitual y lanzarte a la carretera
mientras enciendes la chimenea de leña que tiene en su salón/comedor/cocina
americana. Vamos, igualito a los coches, furgonetas y demás variopintos medios
de transporte en los que transportan todos sus bártulos el resto de músicos
mortales para hacer realidad su idea y su pasión frente a las múltiples
adversidades con las que tristemente se encuentran día a día.
Poison: "Every rose has its thorn". Vídeo oficial.
M.Cyrus y B.Michaels: "Every rose has its thorn". Central Park. Good Morning America 18.6.10