Clube de Adictos a Deep Purple

Púrpura Chess

This blog is basically a musical site. Here we talk about the music we like, using different angles. As dear and missed Jon Lord once said: “Music is the highest kind of Art that exists”. I think the same way too.

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miércoles, 28 de septiembre de 2016

Meat Loaf – Jim Steinman. Una pareja "más valiente que todos ellos".


En estos días sale al mercado el nuevo cd del inefable Meat Loaf. Bajo el sugerente título de “Braver Than They Are” nos presenta una nueva colección de canciones de la mano del cerebro creador responsable de los principales éxitos de su carrera discográfica: el escritor, músico, compositor, productor y arreglista Jim Steinman.

                                   Jim Steinman.                                                Meat Loaf.

Las carreras artísticas de Meat Loaf y Jim Steinman han caminado de la mano durante el azaroso recorrido que ambos iniciaron a principios de los setenta, llegando hasta nuestros días en este último disco que los vuelve a representar juntos frente al mundo como aparece reflejado en el dibujo del diseño de la portada. Jim Steinman es el autor de la marca “Bat Out Of Hell”, una estupenda e irrepetible trilogía –hasta la fecha- que les ha convertido en artistas atemporales y les ha permitido introducirse en el exclusivo elenco de personajes que pasarán a la Historia gracias a la música contenida en estos discos.

                               "Bat Out Of Hell I".                            "Bat Out Of Hell II: Back Into Hell".

                                                 "Bat Out Of Hell III: The Monster Is Loose".

Tras un buen puñado de años en los que no se habían dirigido la palabra, Meat Loaf y Jim Steinman parece ser que hace poco volvieron a decidir –una vez más- enterrar o apartar sus diferencias para colaborar artísticamente de nuevo. El resultado de esta nueva comunión musical es el pedazo de disco “Braver Than They Are”, un cd que contiene todos los elementos musicales que han hecho famoso a este tándem maldito, tan inestable como solvente. La recargada, preciosista y personal propuesta artística de Steinman queda representada perfectamente a lo largo y ancho de todo este disco, esas complejas y enrevesadas piezas llenas de cambios, giros y matices musicales acompañan al oyente desde el cabaretesco inicio con “Who needs the Young”-uno de los mejores comienzos de un álbum que recuerdo- hasta el trepidante final de “Train of love”; pura poesía barroca para cualquier oreja que se quiera acercar a esta nueva vuelta de tuerca del universo personal del amigo Steinman. Como si de una película se tratase, nuestro querido Jim va presentando y desgranando los diferentes matices, situaciones, personajes y tramas a lo largo del extenso e intenso minutaje en el que se van desarrollando sus canciones. Cada tema te acaba dejando esa excitante sensación cinematográfica, como si cada pieza fuese un pequeño musical. Este estilo compositivo tan característico y personal de Jim Steinman presenta cada canción como una pequeña obra de arte en sí misma. Muy amigo de complicadas y enrevesadas composiciones, le gusta de revestir a sus creaciones de distintas capas de melodías y saturarlas con infinidad de arreglos e instrumentaciones conformando una música plena de elegancia manierista que va subiendo en intensidad hasta que explota de manera dramática y violenta. Sin embargo, pese a todo este universo tan recargado, nuestro adorable Steinman tiene un evidente gusto por la melodía, por lo que es capaz de mezclar acertadamente la sutileza de unas simples notas de piano con toda una barroca instrumentación coronada por distintas líneas de voces y coros que, si te dejas, pueden llevarte al éxtasis. Todo esto se puede apreciar en una de los temas estrella de este cd: “Going all the way is just the star (A song in six movements)”. Por otro lado el disco nos ofrece esa pequeña delicadeza al piano que se llama "Speaking in tongues", cantada a dúo con Stacy Michelle.

                                                      Meat Loaf: "Speaking in tongues".

El binomio Steinman/Loaf se fraguó a inicios de los setenta. En plena fiebre de la música disco y de los grandes grupos de Rock con sus interesantísimos desarrollos instrumentales hoy tan añorados, un joven Jim Steinman tenía en mente una especie de musical en clave de Rock sobre la figura de Peter Pann llamado Neverland que acabó dando forma a lo que sería el segundo disco de Meat Loaf. Nuestro encantador Cacho carne había sacado un primer disco que había pasado prácticamente desapercibido y se quedó prendado de las ideas y composiciones musicales que le mostró Steinman. Por su parte Jim se sintió atraído por la intensidad interpretativa que aportaba la voz y la actitud del propio Meat Loaf

                                       Meat Loaf: Contraportada "Bat Out Of Hell II: Back Into Hell".

La propuesta musical que Jim tenía en su cabeza era peligrosamente original y estaba bastante alejada de la música que grababan los grupos de Rock y Pop de la época, tenía algunos elementos del musical y las bandas sonoras pero a su vez era inequívocamente rockero; y todo pasado por el tamiz de la fuerza y el dramatismo que tanto gustó siempre a Steinman. Ni que decir tiene que ninguna compañía de discos se atrevió a apostar por el proyecto. Steinman y Meat interpretaron a piano y voz los temas que Jim había compuesto para algunos de los ojeadores de las principales compañías de discos, que demostraron una vez más su completa nulidad para descubrir un talento en bruto cuando se cruzan con él. Una cosa es copiar las fórmulas que tienen éxito y otra muy distinta es disponer de esa capacidad de visión para apostar por algo novedoso si merece la pena. En aquellos años el siempre cachondo Meat Loaf bromeaba diciendo que prácticamente fundaban compañías de discos para que les dijesen que no les grababan su disco. Tuvo que ser Todd Rungren el que apostase por ellos tras escucharles interpretar sus temas. Fue un largo camino hasta que el meticuloso, difícil y especial Jim Steinman acabase de grabar el disco “Bat Out Of Hell”, incluso el propio Todd tuvo que invertir su propio dinero para finalizarlas grabaciones. Finalmente el disco salió a la venta y el resto es historia: uno de los discos más vendidos de la Historia de la música, se calculan alrededor de los cuarenta y cinco millones de discos vendidos, ha sido ya catorce veces disco de oro por sus ventas en EEUU; de hecho cada año sigue vendiendo unas doscientas mil copias en todo el mundo. No fue un éxito inmediato, pero poco a poco fue calando hasta llegar a este status que goza en la actualidad. Es el típico disco que todo el mundo se compra. Supongo que muchos lo hacen porque hay que tenerlo, ya sabemos que mucha gente se deja llevar por lo que más se vende y por la corriente de opinión general en el mundo de la música… y en el resto de los ámbitos de la vida también; desgraciadamente. No hay problema, “Bat Out Of Hell” consiguió entrar en el Olimpo de los discos más vendidos de la Historia y allí se encuentra cómodamente instalando, asegurando al solvencia económica de por vida a su creador. 


Entre las muchas opiniones que se han vertido sobre este disco inmortal figura la idea de que está influenciado por el disco “Born To Run” del amigo Bruce Springsteen. Nuestro querido Boss seguro que tendrá sus virtudes –no lo ponemos en duda, desde luego- pero la intensidad y el dramatismo recargado del que hace gala Steinman en sus composiciones ni lo ha tenido el ínclito Bruce ni lo va a tener en su puta vida; y mucho menos si nos ceñimos a la música que ha sacado en los últimos veinticinco años, mucho más cercana a cualquier cantautor petulante y baboso que a nada que huela mínimamente a Rock. El propio Steinman llega a reconocer que no ve la influencia de Springsteen en su música por ningún lado; si acaso le puede haber servido de inspiración, imagino que cuando el Boss enarbolaba el sentimiento de rabia y frustración de parte de la sociedad americana en los setenta. Mucho más acertadas me resultan las comparaciones con el conocido como Wall of Sound que patentó ese otro genio llamado Phil Spector, hablamos del sonido concebido como un todo en sí mismo que se va construyendo y ramificando a partir de la idea global que tiene el compositor en su cabeza; esto sí me parece más cercano a los conceptos musicales que pueda manejar Jim Steinman y algún que otro privilegiado como Brian Wilson. Genios tocados con el dedo divino.
                                                    Jim Steinam y Meat Loaf en los setenta.

                                                   Meat Loaf y Jim Steinman en los noventa.

Steinman y Cacho Carne han colaborado en otros cuantos lanzamientos discográficos del propio Meat Loaf. Además de la trilogía “Bat Out Of Hell”, Jim Steinman compuso el sucesor de “Bat Out Of Hell”, el estupendo “Dead Ringer”. Por otro lado han aparecido temas suyos en otros redondos de Meat Loaf como “Bad Attitude” o “Welcome To The Neighbourhood”, hasta el punto de que en la discografía completa de trece obras musicales de Meat Loaf solo hay cinco de ellas que no cuenten con ninguna composición de Steinman. Debido a diferencias con la compañía de discos, el álbum de 1983 titulado “Midnight At The Lost And Found” no llegó a llevar incluidos los cortes “Total eclipse of the heart” y “Makin love out of nothing at all” que Steinman le había ofrecido a Meat. La discográfica no quiso pagarle a Steinman y las composiciones acabaron en manos de Air Suply y de Bonnie Tyler, que hizo de “Total eclipse of the heart” un éxito mundial; otro acierto más de los ejecutivos discográficos. Muchos de los temas de Jim Steinman son nuevas revisiones de composiciones suyas anteriores. Resulta curioso escuchar las distintas evoluciones de las canciones en sus manos según el proyecto y momento en el que están trabajadas. Supongo que, como cualquier creador perfeccionista y con talento, nunca da por terminadas ninguna de sus obras y siempre se le ocurre pequeños arreglos que las pueden hacer mejorar u ofrecer nuevas perspectivas.

                                                         Meat Loaf (Michael Lee Aday).

La relación entre Meat Loaf –o Marvin Lee Aday, que se cambió el nombre a Michael Lee Aday a inicios del año dos mil- y Jim Steinman siempre ha sido peculiar. Una especie de vinculación amor/odio impregnada de respeto mutuo ante las virtudes del otro. Un binomio deliciosamente disfuncional en el que Jim tiene el talento creador y compositivo, resulta obvio, mientras que Meat atesora la calidad vocal e interpretativa. El asunto es que el bueno de Meat Loaf no ha sido capaz de componer en su vida una sola canción memorable y, por su parte, Steinman ha necesitado el vehículo del propio Meat y la marca Bat Out Of Hell para acceder al merecido éxito.
Esta concomitancia entre los dos titanes ha pasado por todo tipo de situaciones y altibajos, de lo trivial a lo esencial y de lo solemne a lo estrambótico. Se han demandado mutuamente en los tribunales mientras ambos colaboraban en algunos de sus discos. Como las grandes personalidades, están destinadas a chocar debido a los enormes egos de ambos –algo que Steinman nunca ha negado, siempre ha declarado que se sabe una persona con mucho talento-. Según comenta Marvin -perdón, Michael- el inicio del problema puede venir por la denominación del primer disco de “Bat Out Of Hell”. Parece ser que Steinman quería que su nombre apareciese como un proyecto conjunto en la portada del álbum, lo que pasa es que la compañía pensó que era mejor publicarlo bajo el nombre de Meat Loaf, aunque con la especificación en letra pequeña de las composiciones a cargo de Jim Steinman. Una vez alcanzado el éxito ya no se pudo disolver la marca Bat Out Of Hell del nombre de Meat Loaf y eso pudo parecerle injusto a Jim. De cualquier modo el propio Steinman registró el nombre Bat Out Of Hell años más tarde e intentó impedir a Meat la publicación de la tercera parte de la saga: “Bat Out Of Hell III: The Monster Is Loose”.  Parece ser que, tras varios años sin tener contacto el uno del otro, Meat Loaf quiso que Steinman colaborase en la creación de ese tercer volumen. Al final Jim no se hizo cargo del disco porque Loaf decidió prescindir de sus servicios debido a unos problemas serios de salud que parecía acarrear Steinman y que retrasarían bastante la producción del cd. A Jim no le debió gustar mucho esto y su manager realizó entonces unas declaraciones remarcando que la salud de Steinman era perfecta a la vez que demandaba a Meat Loaf impidiendo que sacase al mercado un nuevo “Bat Out Of Hell” sin el consentimiento de su protegido, propietario legal del nombre. El propio Meat demandó a Jim aduciendo que llevaba años trabajando con esa marca y que era en propio Steinman el que intentaba aprovecharse de su trabajo; vamos, delirante. Finalmente llegaron a un acuerdo en el que Meat Loaf podía usar el nombre y Jim Steinman todas las canciones de la saga “Bat Out Of Hell” para musicales y otros proyectos que desease. Para acabar de no echar gota, el bueno de Meat comentó más tarde que no tenía ningún problema con Steinman, que era su amigo íntimo y que lo único que hizo fue demandar a su mánager.  Y como esta hay unas cuantas. Definitivamente habrá que retomar la historia de la saga “Bat Out Of Hell” en otro momento.


Como hemos comentado, Jim Steinman tiene la costumbre de volver a regrabar sus composiciones, ha hecho esto con muchas de sus canciones. Steinman no deja de ser un compositor que se dedica a vender sus creaciones, por lo que muchas veces ha pensado que ha tenido ideas potenciales que no han alcanzado el éxito comercial. No duda en volverlo a intentar trabajando una nueva mezcla para el artista que requiera sus servicios…y resulta que al final se sale con la suya, determinadas canciones que en un primer momento no tuvieron repercusión han acabado siendo tremendos éxitos al ser trabajadas de nuevo y lanzadas por otros artistas. “Bad for good” , “Rock and Roll dreams come true” o “Stark raving love” son solo algunos ejemplos. Estas canciones aparecieron en su disco en solitario llamado “Bad For Good” y, pese a no lograr ninguna repercusión cuando se lanzó en su momento, han acabado triunfando al volverlas a transformar y grabar para otros artistas. No creo que esta fuese la primera opción de Steinman, imagino que debió poner muchas ilusiones y esfuerzos en ese primer disco en solitario que publicó en 1981. Este “Bad For Good” en realidad iba a ser la continuación del afamado “Bat Out Of Hell” de Meat Loaf, pero el propio Meat perdió la voz durante la gira de presentación y finalmente Jim se decantó por presentar las nuevas canciones que tenía preparadas bajo su propio nombre. Las ventas no fueron buenas y Steinman abandonó la idea de seguir con su carrera en solitario, centrándose en componer material para otros artistas,  material de musicales y bandas sonoras.


Incluso la mayoría de las canciones de este nuevo disco “Braver Than They Are” son antiguas demos o composiciones de Steinman. Los temas de los que hemos hablado antes acabaron en distintos proyectos de otros artistas. La preciosidad de “Rock n Roll dreams come true” se volvió a recuperar para en segundo volumen “Bat Out Of Hell II: Back Into Hell”. “Bad for good”, el tema título de su único disco en solitario, se incluyó en la tercera entrega de la saga “Bat Out Of Hell III: The Monster Is Loose”. Por su parte, “Stark raving love” la volvió a trabajar para darle una nueva vida en lo que sería el hit single de Bonnie Tyler titulado “Holding out for a hero”, todavía recuerdo cuando la escuché por vez primera en la cabecera de la serie televisiva Cover Up, que en España se emitió a mediados de los ochenta bajo el nombre de Camuflaje –sí, aquella en la que el protagonista se mató accidentalmente con una pistola en el plató-; el tipo de canción que puede llegar a influir bastante en la vida de un joven adolescente.

                                                                   Camuflaje.

                                                          Jim Steinman: "Stark raving love".

                                               Bonnie Tyler: "Holding out for a hero". Vídeo oficial.

Por lo que respecta al bueno de Meat Loaf, los últimos años no le han tratado muy bien. Aquejado por problemas de salud durante gran parte de su vida, hace poco se desplomó en el escenario en mitad de un concierto. Hoy en día, con las nuevas tecnologías al alcance de todos, todo es más fácil y más difícil a la vez. Las imágenes de su incidente dieron la vuelta al mundo e incendiaron las redes con toda suerte de comentarios, a cuál más hiriente y despiadado. Pese a que nuestro sufrido Cacho Carne tiró el micro al suelo y se desplomó, algunas de las voces siguieron sonando, lo que nos hace sospechar de líneas vocales enlatadas durante sus actuaciones. Lo cierto es que siguió sonando su voz en el estribillo pero no en la estrofa anterior. Esto puede demostrar que lleva coros pre grabados para los estribillos, cosa que hacen muchos grupos para conseguir plasmar en vivo los coros de algunas de sus canciones y evitar llevar de gira a diez voces más solo de apoyo. Conviene recordar que la música de Meat Loaf es muy profusa en cuanto a distintas líneas vocales y coros por lo que resultaría imposible recrear ese sonido en directo. Una cosa son los apoyos en coros y otra muy distinta es llevar toda la voz solista enlatada y que el cantante haga play back, pero resulta imposible razonar con el rebaño de haters que pueblan internet, agazapados en su presunto anonimato para vomitar todo su odio y resentimiento transformados en crítica chabacana. Para estos encantadores primates todo es blanco o negro, no hay matices.

                                      Meat Loaf sufre un colapso durante su show en Edmonton. 16.6.16.

Afortunadamente Meat Loaf ha realizado recientemente algunas apariciones televisivas, en ellas aparece en perfecto estado, tranquilo y con un discurso serio y congruente, salpicado con su corrosivo y embaucador sentido del humor; todo en su sitio. Muchas veces se nos olvida que muchos de los músicos de estas generaciones ya han pasado de los setenta años. No sé si hay fans que piensan que sus ídolos son poco menos que superhéroes que jamás cumplen años, enferman o pierden la voz por un simple constipado. En fin.

                                                  Meat Loaf: BBC Breakfast TV. 7.9.16.

Por lo que a mí respecta no me queda más que cruzar los dedos para que el bueno de Meat Loaf decida salir de gira una vez más para intentar verlo en directo de una maldita vez, es uno de los pocos que siguen en activo y que todavía tengo en mi lista de directo sin tachar. Ya ha avisado que se retira de los tours mundiales, pero todos sabemos cómo funciona esto en el mundo del espectáculo; incluso Ozzy se lleva retirando desde el año 1981. No os fieis de alguna de las críticas que he leído sobre este nuevo álbum, algún crítico estreñido y amargado se ha dedicado a tirarle mierda al disco sin esgrimir un solo argumento de enjundia; esto ha pasado toda la vida y desgraciadamente seguirá pasando. Fiaros solo de vuestro oído, lo que realmente os llegue para quedarse será la única verdad que os deba servir. Para hacer más agradable la espera nos quedamos con la canción “Life is a lemon (And a want my money back)”, fantástico tema que apareció en el disco “Bat Out Of Hell II: Back Into Hell” y que representa a la perfección todos los elementos que integran la música de Jim Steinman: complejidad, melodía, belleza, rabia, una cuidada instrumentación y producción, intensidad, dramatismo y unos coros en crescendo de otra galaxia. Hasta el título muestra la desazón, el conflicto y ese morboso humor con doble sentido presente en toda su producción artística: “la vida es agria y quiero que me devuelvan el dinero”.

                                      Meat Loaf: "Life is a lemon (And I want my money back)".


martes, 20 de septiembre de 2016

Graham Bonnet. Una voz sobrenatural.


Hoy es un día perfecto para dedicarle unas cuantas líneas a ese irrepetible cantante que ha puesto su voz al servicio de algunas de las canciones más representativas de la música de los últimos cuarenta años y que responde al nombre de Graham Bonnet. Nuestro querido vocalista lleva un tiempo anunciando la publicación de su autobiografía y parece que finalmente va a ver la luz en breve. A su vez está a punto de publicar un nuevo disco en estudio con su actual grupo llamado “The Book”, un título que encaja perfectamente con su esperado manuscrito personal. Pocas personas tienen más cosas que contar que un Graham Bonnet que ha tenido la suerte de codearse con músicos del panorama artístico tan ilustres como Steve Vai, Michael Schenker, Yngwie Malmsteen, Bee Gees, Cozy Powell, Don Airey, Roger Glover, Ray Fenwick, Micky Moody, Jon Lord o Ritchie Blackmore; casi na. La lista de anécdotas y situaciones curiosas debe ser atómica. Y por si fuera poco en breve volverá a visitar nuestro país para promocionar el lanzamiento de este nuevo disco.


Graham Bonnet es un tipo con una voz privilegiada, de esas de una entre un millón. Empezó su carrera a finales de los sesenta grabando diversos singles de clásicos y otras canciones bajo el estilo propio que se llevaba en aquellos años; era la época de los grupos vocales con melodías edulcoradas que triunfaban en las listas de éxitos. El bueno de Graham incluso consiguió colocar la canción “Only one woman” en el número cinco de las listas inglesas en 1968 de la mano del grupo The Marbles, un combo vocal que lideraba junto a su primo Trevor Gordon. Dicho tema fue compuesto por los Bee Gees, con los que Graham siguió trabajando posteriormente. Por aquel entonces la relación de Bonnet con el Rock duro era nula. Todo esto cambió allá por 1978 cuando Ritchie Blackmore, que buscaba vocalista para sustituir a Ronnie Dio en su arcoíris, escuchó la portentosa voz de Graham en uno de los singles de The Marbles. Lo fichó para el grupo, grabaron “Down To Earth” y el resto es historia. Incluso nuestro querido Bonnet tuvo que escucharse los discos del grupo porque no había escuchado nada de Rainbow antes.

                                                  The Marbles: Graham Bonnet y Trevor Gordon.

                          Rainbow: Ritchie Blackmore, Cozy Powell, Roger Glover, Graham Bonnet y Don Airey.

Aunque Graham Bonnet había llevado el pelo algo largo años atrás, su imagen con pelo corto y chaqueta americana no casaba en absoluto con la estética tan agobiantemente marcada del Hard Rock y Heavy Metal de esos años. Sin problemas. En cuanto Bonnet abrió la boca para cantar se disiparon todas las dudas. El chorro de voz que Graham posee es algo muy poco común dentro del variado universo de la especie de los cantantes. Bonnet, además de disfrutar de un increíble torrente vocal, es capaz de cantar en unos tonos muy elevados sin apenas forzar el falsete; simplemente su voz empieza ahí arriba. El resultado es un rango vocal fuera de serie junto con una potencia que asemeja a un fuerte chorro de agua que sale a borbotones del manantial. En su día se comentó que Ronnie James Dio constituía el lirismo y la fuerza de Rainbow mientras que Graham Bonnet representaba la potencia desbocada. El propio Blackmore, cuando le preguntaron por qué habían fichado a alguien que no venía del mundo del Hard Rock como Bonnet, se limitó a responder que el motivo era que podía cantar en mi agudo. El problema de tener este rango vocal tan inhumano es que si pones el listón demasiado alto desde el principio siempre te van a exigir más que a nadie. De cantantes como Bob Dylan o Robert Plant seguro que nadie se queja especialmente en la actualidad por sus capacidades vocales, mientras que tenemos que estar aguantando siempre comparaciones y comentarios –a veces incluso despectivos- de vocalistas como Rob Halford, Ian Gillan o David Coverdale. Me gustaría que Plant o Dylan tuviesen que cantar cosas como “Assault attack”, “Hiroshima mon alour” o “Love’s no friend”, veríamos qué pasaba. Pero esto es marginal.


Pocos músicos pueden presumir de haber grabado una trilogía como la que atesora Bonnet. Nuestro querido Graham puso la voz en el disco “Down To Earth” de Rainbow, “Assault Attack” de MSG y “No Parole From Rock n Roll” de Alcatrazz. Hablamos de tres de los discos más importantes del Rock de los últimos cuarenta años y esto no es una cuestión baladí.


Actualmente ya se han superado muchos estereotipos rancios en cuanto a la imagen y la vestimenta de los músicos de Rock duro, pero hubo un tiempo pasado en el que este asunto era considerado casi como una religión y salirse de los cánones de las vestimentas heavys se podía considerar anatema. En este sentido el look de Graham Bonnet rompía completamente los moldes –como su voz-. Graham vestía camisas de botones con corbata y americana pero sobre todo… llevaba el pelo corto; esto ya eran palabras mayores para los heavys ochenteros, los auténticos y genuinos con sus pantalones ajustados, su chupa vaquera llena de parches y sus melenas al viento. Aquellos añorados años. La imagen de Bonnet tenía mucha relación con la de otro icono cinematográfico: el tristemente malogrado James Dean. Lo cierto es que Graham se identificaba bastante con esa imagen de espíritu libre y rebelde de Dean, de hecho le compuso la canción “Will you be home tonight”, del disco “Disturbing The Peace” de Alcatrazz, en su honor y memoria. 

                                              Graham Bonnet.                                         James Dean.

La cantidad de anécdotas que sufrió el bueno de Bonnet a este respecto seguro que tiene algún apartado en su esperada autobiografía. Comenta Blackmore que cuando le ficharon para Rainbow le comentaron que su público esperaba de ellos una imagen determinada y que el pelo largo era uno de los principales referentes. Parce ser que Graham rehusó dejarse crecer el pelo y siempre buscaba cualquier excusa peregrina para acudir al peluquero. Una vez, según cuenta el propio Ritchie, su personal intentó que Bonnet no se cortase el pelo, por lo que no le dejaban nunca solo. Ante esta situación nuestro querido Graham, en cualquier hotel en medio de la gira, se metió en un momento dado dentro del baño mientras sus compañeros le esperaban fuera. Al ver que no salía uno de ellos decidió ir a buscarle y su sorpresa fue mayúscula cuando comprobó que Bonnet se había escapado por la ventana para ir a cortarse el dichoso pelo que tanto debía agobiarle. Y lo más cachondo del asunto es que Graham Bonnet llevaba el pelo largo en sus inicios. Qué haríamos sin las estrafalarias historias de nuestro querido Ritchie Blackmore.


El anecdotario de Graham Bonnet al respecto de los grupos y músicos con los que ha compartido escenarios es bastante amplio. Son muy conocidos los problemas que tuvo en el pasado con el consumo de alcohol. Durante el primer concierto que hizo con el grupo de Michael Schenker en Sheffield parece ser que salió a escena en condiciones difíciles. El propio Bonnet recuerda que había estado bebiendo durante todo el día y tuvo una fuerte disputa con Michael antes del show. Por otro lado tenía unos apuntes de las letras de los temas en el escenario y desaparecieron tras la primera canción. Pero no fue ese el peor problema, en un momento determinado de la actuación se rompió la bragueta de su pantalón y el bueno de Graham –que comenta que no suele llevar ropa interior- le enseñó a las sorprendidas primeras filas del público de Sheffield una parte de su anatomía bastante íntima; difícil superar esto en tu primer día de trabajo frente a tu jefe. Tras estos incidentes tuvo otra fuerte discusión al finalizar el concierto con el propio Michael –otro angelito-  y fue expulsado del grupo, volviendo nuevamente a la banda Gary Barden para el concierto del Festival de Reading que tenían tan solo un par de días después. 

                                     MSG: Chris Glenn. Graham Bonnet, Michael Schenker y Ted McKenna.

                                                        Graham Bonnet y Michael Schenker. 2015

Roger Glover solía bromear con Blackmore comentando que Dios le había dado un gran don a Graham Bonnet –refiriéndose a su voz-, pero le había quitado todo lo demás. Muy cachondos estos Rainbow. El propio Bonnet recuerda que las relaciones personales dentro de Rainbow estaban salpicadas de constantes bromas a cuál más pesada. Siempre se llevó especialmente bien con Cozy Powell, otro espíritu indómito como el suyo. Recuerda Bonnet que Cozy solía correr mucho con los coches que conducía –desgraciadamente murió en un accidente de tráfico al salirse de la mediana por exceso de velocidad en un fatídico día de lluvia- y siempre que quería llegar pronto a un sitio sabía que había que montarse en el coche del bueno de Cozy. De hecho uno de los motivos de su marcha de Rainbow fue que se desbandó esa formación con la que estaba tan cómodo. El propio Ritchie, en uno de sus innumerables gestos angelicales, parece ser que les fue diciendo a su entorno musical y de la industria discográfica que Graham Bonnet no era más que un borracho y que no se podía trabajar con él. Imagino que Blackmore no fue capaz de asumir que se acababa de separar de un cantante irremplazable. 

                                                  Michael Schenker, Graham Bonnet y Cozy Powell.

Otras anécdotas de las que ha hablado en estos años le han ocurrido con Yngwie Malmsteen. Recordemos que Malmsteen fue reclutado por Alcatrazz, el nuevo grupo que había formado Bonnet tras su espantada de Michael Schenker, cuando Yngwie apenas era un tierno adolescente que se había mudado a América a probar fortuna como guitarrista. Malmsteen duró un año escaso en la banda, tiempo suficiente para grabar esa joya llamada “No Parole From Rock n Roll” y cimentar el propio legado de Alcatrazz. Lo cierto es que han pasado un montón de años sin que vuelvan a colaborar juntos, imagino que será complicado sobre todo por el tema de los egos con Malmsteen. Lo gracioso es que Bonnet ha comentado en alguna ocasión que Yngwie tiene el teléfono de Graham y le ha llamado alguna vez a altas horas de la madrugada para preguntarle qué estaba haciendo, a lo que nuestro querido Bonnet le respondió que dormir. Grande Graham Bonnet. Desde luego que va a resultar una lectura interesante todo lo que decida contarnos Graham sobre su dilatada carrera musical.

                       Alcatrazz: Yngwie Malmsteen, Jan Uvena, Jimmy Waldo, Graham Bonnet y Gary Shea.

El recorrido musical de Graham Bonnet ha sido de lo más variopinto durante todos estos largos años. Lo que está claro es que siempre se ha rodeado de músicos, colaboradores y proyectos que han asegurado un nivel de calidad muy elevado. Todavía recuerdo cuando se anunció el super grupo BlackthorneBob Kulick, Graham Bonnet, Frankie Banali, Chuck Wright y Jimmy Waldo- y salió al mercado ese pedazo de trallazo titulado “Afterlife”, capaz de sacar a un muerto de su tumba. Ese proyecto siempre me obsesionó: música con una base rítmica brutal, guitarras Hard Rock clásicas y poderosas, caña y rabia por los cuatro costados mezcladas con acertadísimas melodías… y la voz desgarrada de Graham Bonnet ofreciendo una lección tras otra. No entiendo qué demonios pintaba por ahí un teclista –que hasta salía en la foto promocional del grupo- porque no había ningún teclado en todo el disco, si me apuras los primeros segundos de la intro y final del tema “Afterlife”, un pedazo de canción que tiene ese sabor épico a lo “Stargazer” de Rainbow pero lleno de furia. Desgraciadamente este proyecto duró medio telediario en un ejemplo más de lo injusta que es la industria musical. El grupo parece ser que ofreció dos o tres conciertos solamente, aunque en estos días inesperadamente acaba de salir un doble cd que contiene las demos de lo que podría haber sido el segundo disco del grupo y que acabó en algunos de los cortes del disco “Murderer’s Row”, nuevo grupo que formó el incansable Bob Kulick junto con el vocalista David Glen Eisley tras la desbandada de Bonnet. Definitivamente habrá que volver a hablar de la historia de este grupo en otro momento.

                                                             Blackthorne: "Afterlife".

De cualquier modo siempre me quedaré con la interpretación que hizo del tema “Will you still love me tomorrow”, aparecido en su primer disco en solitario y en el que demuestra que tiene una voz única y bendecida por la gracia divina. De hecho a Blackmore le gustaba interpretar este tema en sus conciertos de Rainbow cuando Graham estaba a las voces. Una voz bonita, melódica, elevada, desgarrada e irrepetible, tocada directamente por el dedo de Dios.

                              Graham Bonnet: "Will you still love me tomorrow". Atentos al minuto 2,03-2,16