Clube de Adictos a Deep Purple

Púrpura Chess

This blog is basically a musical site. Here we talk about the music we like, using different angles. As dear and missed Jon Lord once said: “Music is the highest kind of Art that exists”. I think the same way too.

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jueves, 16 de enero de 2020

Trailer oficial de "Verotika". Primera película dirigida por Glenn Danzig.


La primera película dirigida por el músico Glenn Danzig va a ser comercializada para el consumo doméstico el próximo veinticinco de Febrero. Se ha anunciado que la edición constará de tres discos: uno en formato Dvd, otro en Blu-ray y un tercero en Cd que incluirá la banda sonora original de la peli. Como aperitivo se acaba de colgar de las redes el trailer oficial de dicho film. Y, como no podía ser de otro modo, deja entrever de manera clara por dónde van los tiros de este film destinado desde antes de su nacimiento a ser un oscuro objeto de culto: provocación, horror, sexo y sangre.
Lo cierto es que Glenn Danzig llevaba ya varios años trabajando en esta idea que seguro llevaba rondando en su cabeza desde hacía más años todavía. Nuestro intrépido Evil Elvis alcanzó el éxito y el reconocimiento underground gracias a esa irrepetible banda llamada Misfits; sí, ese grupo que todo el mundo conoce y que a todo el mundo le gusta, pero del que en cuanto comienzas a charlar con alguno de sus supuestos seguidores apenas te pueden enumerar cuatro o cinco canciones suyas. Eso, desde luego, tiene su mérito. Alcanzar ese nivel de fama que hace que la gente te conozca sin tener ni puta idea de tu propuesta musical solo está al alcance de unos pocos elegidos; se me pasa por la cabeza Ramones y pocos más. Por mi parte, pese a valorar la propuesta tan contracultural como salvaje que ofrecieron Misfits en su día y que ha ido creciendo hasta la actualidad, llenando estadios en América con su reunión de miembros originales, no puedo evitar sentir más pasión por lo que Glenn hizo cuando se disolvió el grupo a principios de los ochenta; esto es, Samhain y sobre todo Danzig.


Lo que también tiene bien claro cualquier seguidor de las andanzas musicales de un tipo tan peculiar y particular como Glenn Danzig, es que es un fanático de las películas de terror del llamado Cine B. Nuestro hombre tiene su cabeza amueblada a base de absorber la cultura musical, literaria y cinematográfica americana de los años cincuenta y sesenta. Se interesó por Edgar Allan Poe, Black Sabbath, Elvis, The Doors o Charles Baudelaire entre otros, por lo que se entiende su interés por el terror, lo oscuro y lo prohibido. Desde muy joven tuvo la inquietud de crear sus propios comics, aunque el éxito le llegó de la mano de la música y de su inmortal "Mother". Sin embargo, en cuanto pudo creó una compañía de comics, que bautizó como Verotik. Y el pasado año por fin vió la luz su deseo de escribir y dirigir su propia película. El film que motiva este escrito.


Con Danzig no hay medias tintas: le amas o le detestas. Supongo que un tipo con una personalidad pública tan extrema, contracorriente y arrolladora genera este tipo de sentimientos encontrados entre el público; y, si te haces famoso, ni te cuento. El caso es que antes de que una sola porción del metraje de su peli pudiese haber sido visionada ya corrían ríos de tinta poniéndola a parir. Imagino que Glenn no solo ni se inmutó al respecto, seguro que hasta supo alimentarse de todos esos haters de pacotilla escondidos en el anonimato de sus teclados. Si algo ha sabido manejar con talento Glenn Danzig durante todo su recorrido musical ha sido la capacidad para provocar. Finalmente el producto se estrenó en el festival de cine de Chicago Cinepocapypse. Si nos referimos a España, "Verotika" se estrenó en el renombrado festival de Sitges del pasado otoño. En ambos casos las críticas resultaron entretenidísimas, desde futura obra cumbre del Terror Serie B hasta la peor película de la Historia. Todo vale cuando a alguien que pretende ejercer como crítico cinematográfico se le otorga un mínimo protagonismo o atención. En serio, esto de las críticas de cine es para detenerse un poquito y analizar. Ni siquiera vamos a entrar en el lenguaje usado para mostrar al público lo que opinas de la peli de turno, tan petulante y arrogante como paupérrimo y ridículo, es que te pones a leer y te ves abocado a sumergirte en una especie de diarrea verbal que te asfixia. Vamos, que a su lado genios como Luís de Góngora parecen parvularios repetidores. Otra teoría sería que el sesudo escriba se ha sentado a redactar ante su máquina sin haber conseguido ir al baño previamente, lo que podría servir de expliación a semejante dislate. En fin, que a muchos de nosotros -pequeños mortales- no nos debe de dar el intelecto para aprehender la exquisita esencia de su crítica sobre el film que estamos pensando en visionar.


Por supuesto no he podido ver la peli de Danzig, asunto que remediaré a partir del próximo veinticinco de este mes. Por eso no he comentado nada sobre la misma. De todos modos, leídos algunos de los críticos que desde su pedestal la ponen a parir con tanta desfachatez y vehemencia, consiguen que su visionado me genere aún más deseo y excitación. Lo dicho, contando los días para verla... y para escuchar su banda sonora; por supuesto.





jueves, 9 de enero de 2020

EVOCACIONES METÁLICAS.


Una sección de nuestro colaborador “Metálico”.

TRITÓN.

Este mes evocamos a otro grupo ganador del concurso Villa de Madrid: los vallecanos Tritón, que se alzaron con la victoria en la categoría de Rock duro en la edición de 1982. Aunque la banda había comenzado su andadura unos años antes, este triunfo fue el que les posibilitó aparecer en un disco, incluyendo un tema ‘Un loco maravilloso’ en el vinilo de los ganadores y finalistas de los diferentes apartados del certamen. La exitosa formación estaba integrada por José Castañosa ‘Lili’ (voz), Javier Mira (guitarra), José Luis Aragón (bajo) y José Antonio del Nogal ‘Ramakhan’ (batería). 


Este logro supuso escalar el primer peldaño hacia el Olimpo del Heavy nacional, sin embargo no impidió que la banda sufriera la marcha del cantante y del batería, que fueron sustituidos por Máximo González ‘Maxi’ a la voz (que provenía del grupo Orquídea) y Manolo Caño para la percusión. También se unió al grupo el teclista Enrique Castañeda.
Con esta line-up ficharon por Chapa Discos y en 1985 grabaron su primer y único álbum, ‘Tritón’, en el que se incluyen temas como el homónimo ‘Tritón’, ‘Principio y fin’ o ‘A tope de amor y lujo’. Además, durante ese año giraron junto a Barón Rojo, Goliath y Santa; participaron en el mítico concierto del Paseo de Camoens de San Isidro y consiguieron telonear a Saxon


El grupo parecía ir a toda velocidad y en la dirección correcta al estrellato... Pero no, el disco no debió alcanzar los niveles de venta deseados y no se les permitió grabar un segundo trabajo, pese a que ya lo tenían preparado: sólo una demo en 1986 con tres temas inéditos y uno más ‘Lizza’ en la cara b del single ‘A tope de amor y lujo’.
Con ese panorama, la banda acabó por disolverse en 1987, no sin vivir antes algunos cambios en su formación, entrando como nuevo batería José Martos y Karlos Bachi como nuevo bajista, el cual fue sustituido posteriormente por Ángel Arias.


Tras ese triste momento de echar el telón de Tritón, los integrantes del grupo prosiguieron con sus carreras musicales:

Máximo González estuvo en Cobra e incluso protagonizó un fugaz paso por Barón Rojo (1990-91)
Enrique Castañeda fue uno de los tres ex Tritón que formaron Niágara.
José Martos fue otro Niágara y luego formó parte de Barón Rojo en dos etapas, en Vudú, en Atlas (también en dos fases) y en Topo, entre otros.
Ángel Arias fue el tercer componente de Tritón que participó en el nacimiento del grupo Niágara. Luego también tocó las cuatro cuerdas con Barón Rojo y en Atlas.
Javier Mira formó parte de los grupos Algo Salvaje, Geyser, Punto de Mira o Vudú, acompañó a Coz o a Chino y también se ha centrarse en su carrera en solitario.

                                                                    Javier Mira.

Otros ex Tritón:
José Antonio del Nogal ‘Ramakhan’ estuvo en Barón Rojo y Cobra. Falleció en marzo de 2019.
José Castañosa ‘Lili’ dejó Tritón para entrar en Sangre Azul, con los que volvió a ganar el Villa de Madrid y con los que tampoco llegó a grabar un álbum completo, y también estuvo en Shazam (con los que quedó tercero en dicho certamen) y Harakiri, entre otros.
José Luis Aragón formó parte de Harakiri y también tuvo un breve paso por Barón Rojo.
Manolo Caño estuvo en Coz. Por último Karlos Bachi militó en Turbo.


Con motivo de su 25 aniversario la banda se reunió para celebrar un único concierto en diciembre de 2010 con la siguiente formación: Maxi González (voz), Javier Mira (guitarra), José Luis Aragón (bajo), Manolo Caño (batería) y Enrique Castañeda (teclados).

Metálico.


                                          Tritón: "Sin control" y "A tope de amor y lujo". Tocata 85.

                                                    Tritón: "Esclavos de tu fe". Reunión 2010.

Fotos extraídas del facebook oficial de Javier Mira.


jueves, 2 de enero de 2020

SCORPIONS 50 ANIVERSARIO: Lugares emblemáticos y anecdóticos de su recorrido musical (Francia y Japón). IV.


Aunque hace ya tres años de la celebración de los cincuenta años de la idea que surgió del cerebro de Rudolph Schenker y que contribuyó a dar color a nuestro apasionante universo musical, resulta tentador seguir visitando esos lugares tan entrañables, representativos y/o excéntricos que han formado parte del devenir del grupo durante todos estos años. Ahora que el irreductible grupo de Rudolf Schenker y Klaus Meine anuncia que está preparando un nuevo trabajo discográfico y bajo los albores del nuevo año que se nos viene, volvemos a rescatar este recorrido por esos lugares tan entrañables como surrealistas mientras valoramos seriamente elevar estas informaciones a la categoría de sección propia. En esta entrega le toca el turno a Francia y al país del sol naciente. Igual dentro de poco abrimos además una subsección con las andanzas de Stingers, el grupo sevillano tributo a Scorpions que no hace más que darnos alegrías con su música y sus pasos dentro de este negocio tan peculiar.


           FRANCIA.

   Centre Culturel American. París. 34 Avenue New York. 75116.

Lugar de uno de los primeros conciertos en Francia del grupo alemán, si no el primero. Aunque Scorpions no aterrizaron en España hasta principios de los ochenta, en otras partes de Europa -además de Alemania, obvio- alcanzaron repercusión pronto. Francia ha sido y es uno de los lugares en los que más quieren al combo teutón. El primer show que Scorpions ofreció en París tuvo lugar en esta sala a la ribera del río Sena y cerca de la Torre Eiffel. El motivo fue la presentación de esa oscura gema del catálogo discográfico del grupo, hablamos del álbum "Fly To The Rainbow", y el concierto debió ser tan espectacular e imprevisible como solían hacerlo nuestros intrépidos germanos en aquella añorada época de experimentación con Uli Jon Roth. Se desconoce la fecha exacta de la actuación, pero la podemos datar a principios de Febrero 75 y figura entre los registros rescatados del grupo a día de hoy como la segunda actuación que ofrecieron en tierras francesas, siendo la primera en la localidad de Wattrelos. Como curiosidad podemos comentar que en la actualidad el lugar ha pasado a denominarse Mona Bismarck Center y, aunque de su verja cuelgue un cartel que anuncia representaciones y otras cuestiones de tipo artístico, no tengo nada claro que siga siendo un centro cultural. Lo cierto es que nuestra visita se produjo en un día de diario y aquello estaba cerrado a cal y canto. Por otro lado la zona estaba bastante sucia, lo que no es nada habitual en las zonas culturales de la capital francesa. Poco importa toparte con meadas y cacas de perro mientras paseas con el "Drifting sun" en tu cabeza y agobias a tus acompañantes que te quieren y respetan, pero no entienden un carajo la necesidad de fotografiar la fachada de un edificio en medio de la nada.



   Palais Omnisports Bercy. 8 Boulevard de Bercy. 75012.

Este imponente recinto con capacidad para albergar eventos del más variado pelaje se encuentra ubicado en el distrito de Bercy, dentro de la capital francesa. Es uno de los lugares más emblemáticos de París y todo gran grupo que se precie de serlo ha actuado en él. Curiosamente su construcción actual es relativamente reciente, se inauguró el veinte de Febrero de 1984; apenas tiene treinta y cinco años de edad, lo que para este tipo de construcciones es como decir que se encuentra en su más tierna adolescencia. Pues resulta que Scorpions fue el primer grupo que actuó tras su inauguración: ocurrió el veintinueve de Febrero del mismo año, apenas nueve días después de su inauguración. Este concierto se enmarcó dentro de su majestuosa gira para promocionar el superventas "Love At First Sting", un álbum que todo aquel que sienta algo cuando escuche una guitarra eléctrica debe tener en su casa. En los siguientes años, tanto Scorpions como infinidad de grupos han expuesto su música al respetable entre las paredes del recinto, pero no deja de ser una curiosa coincidencia que Klaus Meine fuese el primer vocalista que exhibiese sus capacidades vocales allí.



   Helmut Newton. Vogue Studios.  68 Champs Elysees.

Este prestigioso fotógrafo fue el encargado de crear la que hasta la fecha puede que sea la mejor portada de Scorpions. Nuestro querido grupo, además de tener grandes discos y canciones, se ha caracterizado a lo largo de su historia por presentarnos unas portadas que directamente parecen haber salido de la cabeza de un chimpancé. Incluso hablando del tema con Uli Jon Roth este nos comentaba que algunas de las portadas de la época en la que estuvo dentro del grupo no había por dónde cogerlas y que normalmente eran decisiones de gente relacionada con la compañía de discos. Conviene tener en mente cositas como la portada de “Fly To The Rainbow” y la especie de aviador marciano que surcaba los cielos… y que encima en la contraportada mostraba los nombres de los músicos impresos en su culo. Un tema de dudoso gusto solo superado por la portada original de “Virgin Killer”, que mostraba una foto real de una niña pequeña desnuda con una especie de corte de cristal que apenas tapaba su sexo. La típica portada que hoy día le costaría al autor una ristra de denuncias por machismo, abuso y exposición de menores y no sé cuántas cosas más –y con toda la razón–; pero hablamos de los años setenta y todo era más relajado por entonces. La defensa del grupo ante estas cuestiones era que eran jóvenes, no pensaban mucho las cosas y buscaban provocar; bueno, pues a buen seguro que lo lograron. Recuerdo incluso en una firma de discos hace unos cuantos años en una antigua tienda de discos madrileña hoy desaparecida –como todas– que mi amigo le llevó a Klaus Meine, Rudolf Schenker y Matthias Jabs una copia de ese disco con su portada original –preciado objeto de coleccionismo– y la cara que se le puso a Meine fue de esas que no se pueden transcribir en palabras. Lo más cachondo del asunto es que la idea fue de uno de la discográfica y la de la foto… era su propia hija!!!. Poco después se impuso la cordura y se cambió la portada por otra con la foto del grupo. En fin, que entre estas portadas y las de la teta de chicle, “Lovedrive”,  o la del chucho felador, “Animal Magnetism”, conseguían que nuestros encantadores germanos se fuesen superando. Todo esto cambió cuando presentaron “Love At First Sting”, una portada classy y elegante que presentaba una combinación de significados sugeridos con mucho estilo. Semejante obra maestra surgió del estudio de Helmut Newton, ubicado por aquel entonces en pleno centro de París, concretamente en la avenida de los Campos Elíseos. En la actualidad es el enclave de una de esas pedantes, horteras y ridículas galerías con tiendas de moda en las que un tipo de gente tan pedante e insoportable como las mismas tiendas decide que es cool ir allí a gastarse ingentes cantidades de pasta. En fin, ni siquiera estas menudencias pueden impedir que disfrutes de un pequeño rato imaginándote a los Scorpions de mediados de los ochenta saliendo de sus limusinas y ataviados con sus ropajes de directo para ir a hacerse unas cuantas fotos al estudio del artista. De este modo resulta especialmente gratificante pasearte por los aledaños y hacerle fotos a la fachada embutido en tus pantalones desgastados mientras irritas a las dependientas que te mandan miradas para que te sientas persona non grata por sus dominios y los seguratas de turno piensan que les vas a robar o algo por el estilo.



   Cínema Rex. Tours. 5 Rue Nayionale.

En este recinto de esta bonita localidad francesa se celebró el que sería el último show del guitarrista Michael Schenker con Scorpions dentro de lo que fue su fugaz regreso al combo alemán para grabar y empezar a promocionar su disco “Lovedrive”. El evento tuvo lugar el tres de Abril de 1979 y tras este concierto el rubio guitarrista alemán y el grupo de su hermano separaron sus caminos; incluso no está del todo claro si se llegó a suspender la actuación, lo que sí es seguro es que estaba programada dentro de la gira y, tras este show, se volvió a incorporar Matthias Jabs de manera definitiva. Michael ha seguido estando ligado a Scorpions, actuando de invitado especial en algunas de sus giras y cobijándose bajo el ala de su hermano mayor cuando en su vida pintaban bastos debido a sus propios demonios personales. Ahora resulta muy chocante para todos los que sabemos cómo ha sido la relación Michael Schenker/Scorpions los continuos desplantes y descalificaciones que lleva realizando Michael hacia la persona de su hermano Rudolf y hacia los propios Scorpions. No estaba tan indignado cuando no tenía ni un duro y era su hermano Rudi el que le proporcionaba la pasta y las actuaciones; cría cuervos y te sacarán los ojos, deberá de pensar en la actualidad el mayor de los Schenker cada vez que lea en la prensa las estupideces que sobre su persona suelta su hermanísimo pequeño. No me voy a detener mucho en este affair, puesto que ya se documentó bastante en su momento por aquí en esta entrada.
Este antiguo Cinema Rex en la actualidad ha desaparecido, solo queda alguna antigua construcción y lo que seguro se convertirá en viviendas, un parque o un centro comercial; de hecho cuando lo visitamos estaba en obras… y, sí, una vez más me miraban con cara de incredulidad mientras contemplaban con resignación a este humilde marciano viajando 2000 kilómetros para fotografiar unas obras y un pequeño parque. Sin problema, esos restos fueron testigos mudos de esa actuación y del paso definitivo de Matthias Jabs a formar parte íntegra de Scorpions. Con él alcanzaron el deseado éxito en los EEUU; no con Michael, como él mismo se quiere auto convencer… pero eso ya es otra historia.



   Palais D’Hiver. Lyon. Boulevard Pommerol. Boulevard Stalingrad. Villeurbanne.

Y aquí es donde continúa la historia de Scorpions durante este periodo tan convulso de cambios de guitarrista y tan poco documentado durante todos estos años. En el Palais se llevó a cabo la primera actuación de Matthias Jabs con Scorpions como miembro definitivo. Justo al día siguiente del concierto antes comentado del Cinema Rex. Estos meses fueron cruciales en el devenir del grupo de Schenker/Meine y resultan interesantísimos. Esperemos que vayan conociéndose más datos y detalles de esta etapa. Uli Jon Roth dejó el grupo, contactaron con Matthias Jabs, luego Rudi y Michael hablaron para que se incluyera al menor de los hermanos de nuevo en la banda; esto provocó que echasen a Matthias al poco de haberle contratado. Michael tuvo problemas y aquello no funcionaba; volvieron a reclutar a Matthias, para lo que tuvieron que localizarle de un día para otro con un helicóptero puesto que estaba en una campiña recóndita sin comunicaciones… en fin, una historia apasionante que necesita ser documentada en profundidad.
El Palais D’Hiver era el recinto musical más grande de Europa desde su construcción en 1963 hasta su desaparición en 1988. En la actualidad es una especie de edificio de oficinas. Y os podéis imaginar, más del cachondeíto del extraterrestre ese haciéndole fotos a cosas que no son monumentos importantes… ¿o sí?



   Villa Sant Pecaire. St Jacques. Grasse.

En esta pequeña localidad francesa que recibe el nombre de St Jacques y que se encuentra en la región de Grasse, muy cercana a la Costa Azul aunque en el interior, se vinieron los Scorpions a grabar el mítico álbum “Blackout”. El mánager les buscó una de las mansiones dentro de este idílico enclave de naturaleza y aire puro para que el grupo se relajase en busca de los hados de la inspiración. Hasta allí se desplazaron con el estudio móvil del productor Dieter Dierks y todos los aperos necesarios para las grabaciones. En aquellos momentos Klaus Meine venía de perder la voz, la peor pesadilla para cualquier cantante; sin duda. Todos los especialistas y doctores le dijeron que jamás iba a poder volver a cantar, pero la determinación de Rudolf Schenker, decidido a  esperar a que su compañero de viaje le acompañase de nuevo al micro, acabó de envalentonar a Klaus en su determinación a salir victorioso de esta dura prueba que le ponía la vida. Acabó encontrando a un doctor en Viena -cuya clínica habrá que visitar cuando viaje a la ciudad de Beethoven, por supuesto- que consiguió hacerle volver a cantar. Fue un duro y tortuoso proceso de recuperación en el que, entre otras cosas, Klaus tenía que aplicarse unas ondas eléctricas directamente en su garganta; el propio cantante comentó después que el aparato usado para programar esas frecuencias eléctricas llegó a ser su compañero inseparable y era normal verle viajar con el cacharro en cuestión a todos lados.
El soleado y apacible sur francés, enclave en el que se ubica la Villa St Pecaire, fue el lugar de residencia y trabajo del grupo entre los meses de Noviembre de 1981 y Enero de 1982. Y no debió de irles mal del todo, porque registraron uno de los discos clásicos más representativos de la Historia del Hard Rock.

                                              Klaus y su cacharro para la voz en Villa St Pecaire 82.


           JAPÓN.

   Cruce de Shibuya. Tokyo.

Sabido es de todos  que Japón es otro mundo en sí mismo y los japoneses son unos seres superdesarrollados que van a la cabeza de la evolución humana. Esto no ofrece discusión y todo aquel incrédulo no tiene más que poner sus pies en el país del Sol Naciente para comprobarlo con sus propios ojos. Dentro de su cosmopolita capital, Tokyo, uno puede encontrarse prácticamente con cualquier cosa que sea capaz de elucubrar el cerebro humano. Ciudad de contrastes apasionante y lugar muy significativo en todo lo que se refiere a memorabilia musical.
El famoso cruce de Shibuya, una de las arterias principales de la capital, es un lugar en el que confluyen hasta cinco grandes avenidas a la vez, hiperpobladas de vehículos y humanos las veinticuatro horas del día. Tienen un peculiar sistema de semáforos para que aquel galimatías encuentre un orden -en eso los japos son expertos- que te permita acceder a todos los puntos de dicho cruce. Desde luego es digno de ser visto, no en vano este cruce es una de las atracciones turísticas de la ciudad y un buen número de curiosos, cámara en mano, se agolpan para cruzar un semáforo mientras se hacen fotos. Definitivamente Japón es otro mundo.
Nuestros queridos músicos tampoco se han sustraído a tan peculiar cruce y lo han usado para fotos promocionales de la más variada enjundia. Y nuestros queridos Scorpions aprovecharon su primera visita a Japón durante el famoso tour que vio nacer al mítico doble en directo “Tokyo Tapes” para fotografiarse cruzando uno de sus semáforos. Esta foto acabó en el art work interior de dicho disco y con los años ha acabado pasando el test del tiempo entre los seguidores del grupo.



   Nakano Sun Plaza. 4 Chome 1-1 Nakano City.

Volvemos a la época dorada de “Tokyo Tapes”, el recinto que alberga el imponente Nakano Sun Plaza fue el lugar escogido para realizar las actuaciones en las que se registraron este histórico doble álbum en directo. El edificio que podemos contemplar en la actualidad se reformó hace apenas unos pocos años, de hecho el propio Uli Jon Roth llevó a cabo la actuación conmemorativa de su participación en el citado “Tokyo Tapes” tan solo unos meses antes de su remodelación, a principios del año 2016. Hablamos del triple directo de Uli Roth titulado “Tokyo Tapes Revisited” y es una especie de homenaje con el que Uli y su espectacular grupo cerraron el homenaje que tributó el guitarrista alemán durante su estancia en Scorpions y que le llevó a recorrer el mundo entero entre los años 2013/2016 presentando un repertorio matador de casi tres horas íntegras de repertorio constituido por canciones de la mítica banda alemana de esos años. Para los conciertos de la gira japonesa en los que se registraron las grabaciones además contó con la presencia como cantante solista de Nathan James, cantante de Inglorious y poseedor de una estupenda voz ideal para recrear los pasajes que salieron de la cabeza de Klaus Meine. Un sueño hecho realidad para algunos de nosotros.
Pasear por la curiosa fachada de este edificio y recorrer sus pasillos interiores mientras evocas algunas de las canciones de esa etapa setentas tan especial del grupo es una experiencia sobrecogedora. Como curiosidad podemos comentar que el propio Uli Roth ha reconocido en entrevistas posteriores que de las noches japonesas de esa gira del año 1978 la mejor para él sin duda fue la primera en Tokyo. Pero lamentablemente no la grabaron… por ahorrar. Dieter Dierks pensó en su momento que en el primer show  seguro que se podían cometer fallos y decidió no registrarlo; los dichosos dineros, que lo joden todo casi siempre. No importa, para algo están las grabaciones piratas. Emplear tu dinero en el bootleg de ese primer show en Tokyo, si consigues encontrarlo, será sin duda una de las mejores inversiones de tu vida. Palabra.



   Nihon Budokan.. 2-3 Kitanomaruloen. Chiyoda City.

Si hay un recinto mítico en todo Japón relacionado de manera directa con la música Rock, ese es el Budokan. Se trata de un recinto para conciertos y demás eventos artísticos en el que todo gran grupo que se precie de serlo ha actuado en directo. Sus paredes albergaron los shows que dieron forma al emblemático "Made In Japan" de Deep Purple, por citar algún ejemplo clarificador. Si nos remitimos a la familia Scorpions, nos encontramos con que el doble directo por excelencia que registró a principios de los ochenta Michael Schenker con su MSG (Michael Schenker Group) se grabó ahí mismo. Bajo el nombre de "On Night At Budokan", el menor de los Schenker legó a la humanidad uno de esos discos de obligada escucha y posterior posesión. Acompañado por una banda de lujo, entre otros contaba con Cozy Powell a la batería, nos regala aquí Michael la receta o manual perfecto para fabricar el doble disco en directo definitivo. Nunca sonaron tan bien temas como "But I want more" y su inicio escalofriante, "Cry for the nations", "On and on" y así hasta completar la totalidad de semejante obra de arte. Recomendación: escúchese "Let sleeping dogs lie" a poder ser a toda pastilla y déjese llevar por el solo de guitarra del final del tema, en el que una vez más Michael Schenker demuestra porqué ha venido de otro plante. Especialmente recomendado si eres guitarrista o aspiras a serlo.

                                   Detalle del libreto del disco "One Night At Budokan" de MSG.


   Hotel Four Seasons. Chiyoda-ku. Marunouchi 1 Chome-11.  

Este lujoso hotel de la capital japonesa fue el lugar de descanso escogido por Rudi Schenker, para su compañero y amigo Klaus Meine tras perder la voz.este último durante las sesiones de grabación del disco “Blackout”. El guitarrista de Scorpions le organizó unas pequeñas vacaciones a Klaus por Tailandia y Japón para que el cantante pudiese relajarse durante ese duro año 1982 en el que Meine tuvo que luchar contra todo ese proceso de pérdida de voz en el que todo se le puso en contra y cuesta arriba. Desde luego que si te pasas por las inmediaciones del hotel te das cuenta enseguida de que los Scorpions no son unos tipos de gustos baratos y sencillos precisamente; no en vano tienen como costumbre, entre otras cosas, solicitar en sus contratos para las actuaciones de directo una limusina que les lleve desde el lugar en el que se encuentren hospedados  hasta el recinto del concierto de turno.
Todo estaba a favor para que Scorpions hubiesen cambiado de cantante, seguido con la planificación de grabación y todo eso que tan claro tiene la industria del disco, incluso el propio Klaus presentó su renuncia al ver la complejidad de su proceso de voz. Pero Rudi esperó, en su cabeza y en sus sensaciones eso no era negociable; o era con Klaus Meine o no era. De este modo, este lujoso hotel fue uno de los testigos mudos de cómo hay personas que pueden llegar a anteponer una relación de amistad a todos los negocios, dineros y logística de mánagers o discográficas… y además demostrar que tenían razón.




   Hiroshima. Prefecture Industrial Promotion Hall y Museo.

Aquí el protagonista pasa a ser nuestro querido Uli Jon Roth. El guitarrista alemán grabó una de sus canciones más emblemáticas a modo de homenaje a esta ciudad y la terrible barbarie humana que protagonizó durante la Segunda Guerra Mundial. Este tema lleva por título precisamente “Enola Gay (Hiroshima today)” y apareció en el segundo disco de Electric Sun, el grupo en solitario que montó una vez dejado a Scorpions a finales de los setenta. Ese disco se llama “Fire Wind” y es una obra maestra de principio a fin. “Hiroshima” es un corte épico que sirve para cerrar este álbum, durante sus más de diez minutos de duración y su estructura en cuatro partes uno puede sumergirse a la perfección en todo el horror, dolor y melancolía que de un modo tan lírico y artístico interpreta Uli en su propia lectura musical de este desastre humano. Y todas esas sensaciones son las que recorren tu espina dorsal mientras paseas por el paseo conmemorativo que la propia ciudad ha levantado en memoria a este trágico suceso fruto de la capacidad humana para destruir. Es difícil plasmar lo que uno siente cuando pasea entre los restos de una basílica tras el paso de la bomba atómica, distintas esculturas a cuál más sobrecogedora o el museo de Hiroshima dedicado a este desastre. Nunca una colección de restos humanos, distintos objetos, fotografías o un sobrio montaje en 3D de lo ocurrido puede hacerte sentir tanto dolor.