Clube de Adictos a Deep Purple

Púrpura Chess

This blog is basically a musical site. Here we talk about the music we like, using different angles. As dear and missed Jon Lord once said: “Music is the highest kind of Art that exists”. I think the same way too.

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lunes, 14 de agosto de 2017

Dio: “Evil eyes”.


Este es un momento completamente gratuito para reivindicar de nuevo la música de Dio.  “Evil eyes” constituye un ejemplo perfecto de lo que es una gran canción acompañada de una letra impecable, pura poesía, que le viene como añillo al dedo a la música para crear una obra artística de categoría; otro ejemplo más de una discografía sólida como pocas en la que uno de sus muchos aciertos es la calidad de los escritos de la mayoría de los temas.

Hide in the midnight
Turn out the lights, you'll see them anyway
Sail into never, they'll follow wherever you can go
And take you to the places you don't know

It's the call of the city
The way that black's pretty to the purest heart
It's places of pleasure
They promise you treasure if you fly
And then there goes the soul of you and I

Oh do you ever think about
The way I caught the rainbow
I'll be there where fire makes you dance
I'm gonna give you the look
That opens up the skies

I've got Evil Eyes...

Hide in the midnight
Turn out the light, they'll see you anyway
Sail into never, they'll follow wherever you can go

I've got Evil Eyes...

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Escondidos en la medianoche
Apaga las luces, los podrás ver igualmente
Viniendo de la nada, ellos te seguirán allá dónde vayas
Y te llevarán a lugares en los que nunca has estado

Es la llamada de la ciudad
El recorrido de la bonita oscuridad hasta el corazón más puro
Los lugares del placer
Ellos te prometen sus tesoros si quieres volar
Y entonces ahí van tu alma y la mía

Has pensado alguna vez
Cómo pude atrapar el Arco Iris
Sabes que estaré ahí cuando el fuego te haga mover
Voy a darte la mirada
Que abre los cielos

Tengo ojos malditos

Escondido en la medianoche
Apaga las luces, ellos te podrán ver igualmente
Viniendo de la nada, ellos te seguirán allá dónde vayas

Tengo ojos malditos...




Poco más que decir; bueno, sí. La lírica de la traducción en español no hace justicia a la composición y sonoridad en el idioma de Shakespeare. Acompañamos este texto con la grabación original que apareció en el segundo disco disco del grupo, titulado “The Last In Line”.  Tal vez uno de los mejores discos de la Historia; tal vez. Además rescatamos la versión en directo del mismo tema que el grupo interpretó en la localidad holandesa de Utrech el cuatro de Diciembre de 1983 y que se grabó en vídeo para publicarlo más tarde. Dio en todo su poder durante aquellos primeros años de éxito y reconocimiento mundial. Curiosamente en la grabación se editó este tema, por lo que no aparece en el visionado de la cinta; aunque lo cierto es que en la interpretación de la canción Ronnie se sale. Sin problema, podemos degustarlo en la grabación de audio que lleva circulando por el mercado pirata desde los años ochenta y que desde hace tiempo se puede conseguir en grabación original. En la parte final del tema podemos disfrutar de un Ronnie Dio que fuerza su voz llevándola hasta el límite mientras nos regala otro de esos momentos mágicos que tan bien sabía recrear. A ver si al petardo de Andrew Freeman alguien de su grupo tributo llamado con el incómodo nombre de Last In Line le pone esta versión, empieza a enterarse de algo de lo que va esto de la música de Dio, deja de hacer tonterías cada vez que se suba a un escenario a cantar versiones de estas canciones y muestra un poco de respeto. Dios mío, cuánto echo de menos a Ronnie. Descanse en Paz.

                                                                 Dio: "Evil eyes".

                                                          Dio: "Evil eyes". Utrech. 4.12.83


martes, 8 de agosto de 2017

REFLEXIONES METÁLICAS.



PRIORIDAD.

Primero la música y luego las letras, ¿o al revés?

Sin tener en cuenta la música o las canciones instrumentales, todo tema es una unión de música y letra. Se alcanza la plenitud cuando ambos elementos atesoran un gran nivel. Pero este ideal no siempre se alcanza, de hecho es difícil que se consiga por lo que existen melodías que tienen que soportar que les acompañen unas estrofas deficientes y a la inversa. Y ante esta situación qué es preferible: la preponderancia de la música o de las letras. Hay géneros donde está clarísimo hacia qué dirección se tiende, estoy pensando en la ópera por un lado y en los cantautores, por el otro. ¿Pero el Rock o el Heavy? Habrá opiniones para todos los gustos, hasta la que se reduce a que en los grupos extranjeros cuenta más la música por aquello de que si se desconoce el idioma en el que se canta no se entiende y así en los grupos patrios prima más unas letras con mensaje. Esta premisa que parece un tanto irrisoria creo que fue tendencia hace ya bastantes años.
Lo que sí es verdad es que el Rock y por extensión el Heavy es una forma de expresión distinta que a través de unos acordes no puede renunciar a la posibilidad que tiene como altavoz de distintos mensajes sociales o existenciales.


El problema es que existen grupos que dan un papel preponderante a la música, la trabajan a tope y sin embargo las letras les son un auténtico engorro del que salen del paso de cualquier manera y, claro, el resultado son unas estrofas de lo más insustanciales. Y al revés, también, grupos con una nítida conciencia social, que dejen a la parte musical en un segundísimo plano para centrarse en trasladar las ideas que quieren a hacer llegar a su público.
Tampoco se puede caer en la falsa creencia de que letras sociales son sinónimo de buenas letras. No, ni por asomo, unas buenas líricas pueden ser de cualquier tema: existenciales, de amor, hedonistas, históricas, etc, y también sociales, evidentemente; sólo tienen que cumplir un requisito: ser eso... buenas.


Metálico.

domingo, 30 de julio de 2017

David Lee Roth: Reunión “Eat’em And Smile” con Billy Sheehan y Steve Vai. “Shine a little more”.


Cualquier momento es bueno para hablar un poco de David Lee Roth. Un tipo que es capaz de condensar en su personalidad todo el reflejo de la industria del entretenimiento americana del último siglo no puede pasar desapercibido así como así. El vocalista de Van Halen o Diamond Dave, uno de los muchos sobrenombres que tiene este auténtico forajido curtido en mil y una batallas, alcanzó la fama mundial de la mano de Eddie Van Halen, aunque también es conocido por su interesantísima carrera en solitario; de hecho siguen los incesantes rumores sobre una posible reunión del grupo con el que grabó “Eat’em And Smile”, su primera obra en solitario y disco de platino en ventas.


Hace un par de años se anunció con un par de días de antelación un show en un club de Hollywood de un grupo formado por Steve Vai, Billy Sheehan y Gregg Bissonette –o sea, la formación clásica del primer disco de David Lee Roth en solitario–, acompañados por el cantante de Steel Panther y de un conocido grupo tributo a Van Halen llamado Ralph Saenz y con la sorpresa de la aparición de Diamond Dave para subirse a cantar un puñado de temas. El concierto fue suspendido por la policía local cuando el grupo estaba entre bastidores para subir a escena porque se había rebasado con creces el aforo permitido por la sala. No es broma, habían metido cerca de unas dos mil personas en una sala con una capacidad de algo más de quinientos asientos y se quedaron en la puerta sin poder pasar otros cientos más en una fila que rodeaba toda la avenida. La prensa abordó al propio David en la puerta de atrás de la sala para preguntarle sobre lo sucedido allí mismo, a lo que nuestro entrañable vocalista respondió con una broma y una sonrisa; eso sí, lamentándose por la gente que se había desplazado hasta la sala para ver la actuación sorpresa. Un día más en la vida de David Lee Roth

                         Steve Vai, G.Bissonette, David Lee Roth y Billy Sheehan. Formación original "Eat'em And Smile" Nov. 2015.

Hace unos escasos días Billy Sheehan volvió a hablar en los medios de comunicación sobre esa posible reunión, comentando que todo dependía de lo que dijese el propio Roth; por su parte estaba dispuesto en cuanto se produjese la llamada. Algo parecido comentó en su momento Steve Vai, otro tipo tan especial como Sheehan y que no necesita de ningún revival para brillar con luz propia, también ha declarado en los últimos tiempos que los músicos de la formación clásica que grabó ese álbum tan especial se suelen juntar cada año para rememorar buenos recuerdos y que solo es cuestión de tiempo y buena voluntad que se cuadren las agendas para subirse juntos a un escenario de nuevo. Estos tipos son tan buenos en lo suyo que se pueden permitir el lujo de hacer en la música lo que les apetezca y les diga su instinto… seguro que va a ser brillante.

                                                                Billy Sheehan y David Lee Roth.

Por su parte David Lee lleva años caracterizándose por no aparecer en absoluto en los medios de comunicación. Tras pasarse media vida expuesto a focos, se ha dado cuenta de que en estos tiempos de nuevas tecnologías y acceso tan inmediato a la información la mejor manera de publicitarse es permanecer en el anonimato. De este modo generan más expectación entre los fans. Y están en lo cierto: es más seguido por la prensa mundial un pedo que se tiren Dave Roth o Eddie Van Halen que los cientos de reportajes con los que a diario nos agobian una serie de artistas que no nombraré para evitarme problemas; da igual, rápidamente vienen a nuestra cabeza algunos de ellos.
Cuando hablamos de la música de David Lee Roth, tanto en solitario como con Van Halen, en seguida nos invaden unos cuantos títulos de esos que están grabados a sangre y fuego en la Historia del entretenimiento del último siglo. Sin embargo me apetece acordarme de alguno de esos otros temas, tan buenos o más que los archiconocidos, pero que no alcanzaron el estrellato. Hay canciones destinadas a reinar y otras encauzadas a ser degustadas por exquisitos paladares. De las primeras ya se encargan de contarnos cosas todos los demás, así que nos vamos a detener un poco en las segundas.


La canción “Shine a little love” es una versión de la ELO, convenientemente rebautizada aquí como “Shine a Little more”. No aparece en ninguno de los discos de Roth ni ha sido publicada oficialmente en ningún cd del artista. Sin embargo sirvió como parte de la banda sonora de la imposible película que nuestro insigne vocalista registró a principios del año dos mil bajo el título de “No Holds Bar-B-Que”. El imposible film tampoco llegó a publicarse oficialmente, únicamente se vendió como cinta de vhs en el merchandising de la exitosa gira conjunta que hicieron durante el verano de 2002 David Lee Roth y Sammy Hagar –el imposible Sam & Dave Tour– pasando a ser una de las piezas de culto del mercado coleccionista de aquellos años. Actualmente se encuentra en Youtube, aunque con menor calidad. Para más inri, el propio David estimó oportuno sacar otra edición de la película pero con su propia voz en off intentando explicar –o liar aún más– los diferentes sketches que conforman el metraje. Lo mejor de la cinta, además de algunos momentos impagables del propio Roth –un tipo cuya cabeza dejó de habitar este mundo hace bastantes años y que tal vez por eso sea tan especial–, es la música que esta contiene. Una banda capacitada para tocar Rock, Blues, Jazz, Swing, Pop, Soul, Blue Grass y lo que se le ponga. Todos los temas que se incluyen en el film fueron grabados para la ocasión, por lo que la banda sonora de la peli no tiene desperdicio… y que, por supuesto, tampoco está publicada. Ni que decir tiene que en las estanterías de mi habitación se encuentran las dos versiones de la peli más la BSO editada del propio metraje. En aquellos días los pasos de David Lee Roth eran más inexplicables que nunca y esto no fue más que otra deliciosa marcianada de nuestro encantador gigoló. Otro día hablaremos más en profundidad de este proyecto tan atómico. Solo como apunte diremos que con esta peli el bueno de David consiguió sacarse la espina que tenía clavada desde que se marchó de Van Halen en el año 1985 y se vino al traste el contrato que firmó con CBS Films para realizar una película en plan superproducción de Hollywood, por aquel entonces el film se presupuestó en unos veinte millones dólares. En aquellos años Van Halen eran los number one del mercado americano y David Lee Roth estaba en lo más alto de la fama y popularidad. Supongo que un ego tan grande como el suyo acabaría sacando de madre dicho proyecto. Para el casting del reparto femenino el propio David montó una fiesta de campeonato y los gastos se fueron sumando hasta que los altos ejecutivos de la compañía decidieron cancelar el proyecto. Curiosamente hace un tiempo acabó en mis manos el screenplay (o boceto del guion) definitivo de dicho film que, bajo el sugerente título de “Crazy From The Heat”, daría rienda suelta a toda la creatividad pasada de rosca del bueno de David. Finalmente Roth acabó publicando su autobiografía en el año 1996 bajo el mismo título. Lo dicho, toda esta fase cinematográfica tan peculiar de nuestro showman preferido habrá que retomarla más en profundidad en otro momento.



Pero quedémonos con “Shine a little more”, un estupendo ejercicio de Pop del bueno perfectamente llevado al terreno musical del irrepetible Diamond Dave. Parece mentira que un tipo que nació con una voz ideal para interpretar Blues –lo hace realmente bien, desde luego– tenga un gusto tan jodidamente bueno para las grandes melodías. Delirante una vez más el vídeo, extraído directamente de la propia película de la que hablamos al principio. Imposible de explicar con palabras, mejor verlo mientras cruzamos los dedos para que se decida a salir del anonimato de una maldita vez y nos haga cómplices de sus siguientes pasos en el mundo del show business.    


       
                                                   David Lee Roth: "Shine a little more". Versión extendida.


                                           David Lee Roth: "Shine a little more". Vídeo extraído del film "No Holds Bar-B-Que".