Clube de Adictos a Deep Purple

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Púrpura Chess

This blog is basically a musical site. Here we talk about the music we like, using different angles. As dear and missed Jon Lord once said: “Music is the highest kind of Art that exists”. I think the same way too.

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lunes, 10 de agosto de 2020

El productor Ted Templeman publica su autobiografía: “A Platinum Producer’s Life In Music”.


Acaba de salir a la venta el pasado mes la biografía del afamado productor Ted Templeman. Escrita por Greg Benoff y supervisada por el mismísimo Ted, repasa en profundidad la vida y el recorrido musical de uno de los productores más conocidos y famosos de los años setenta, ochenta y noventa. En estos benditos tiempos en los que todo Cristo se lanza a redactar sus memorias, la inesperada noticia del libro de Templeman ha supuesto una de las sorpresas del verano para algunos de nosotros. Ted Templeman ha producido durante su dilatada carrera a un buen número de grupos, muchos de ellos superventas de platino como Aerosmith, Van Morrison, David Lee Roth, Montrose o Sammy Hagar por citar algunos ejemplos rápidos, pero sin duda pasará a la Historia como el descubridor de los Doobie Brothers… y de Van Halen; por supuesto.

                                                                  Doobie Brothers.

El libro es una bendición para los que disfrutamos con todos los datos e informaciones relativas a los protagonistas, desde las cuestiones más importantes y representativas hasta los detalles más insignificantes pero que aportan datos en muchos casos desconocidos sobre los entresijos de nuestros grupos preferidos. A pesar de su abultada información y número de letras –imagino que nuestras nuevas generaciones palurdoguasaperas no serían capaces ni de pasar del índice- está escrito de tal manera que resulta de lectura amena y muy entretenida. El lenguaje está muy cuidado y nuestro encantador Ted relata sus avatares de una manera entretenida y respetuosa. Habla de los músicos a los que ayudó a plasmar en disco algunas de sus mejores obras y para nada busca carroña, trapos sucios ni cotilleos de segundas personas. Templeman asegura que lo que se narra en el libro lo presenció él en primera persona. El tipo que ha estado tras los controles de los discos de Doobie Brothers, Van Morrison, Aerosmith o Van Halen seguro que tiene unas cuantas historias de primera mano que contar para hacer las delicias de los seguidores de estos grupos. Y se agradece que las detalle y explique convenientemente.

                                                                   Aerosmith.

Otra cosa que me ha gustado mucho es que en su biografía Templeman habla claro y sin falsas modestias sobre las habilidades musicales de los músicos que han estado bajo su supervisión. Es muy de agradecer que alguien con el oído y el talento innato para diferenciar la música y las habilidades técnicas de los músicos que escucha te hable de modo sencillo y con claridad de estos talentos y no de si tal o cuál artista es lo más solo porque sea famoso; hablemos claro: hay mucha gente que se queda en la parafernalia y lo superficial, desmereciendo a grandes músicos porque no han alcanzado el éxito o lamiendo el culo de gente que triunfa en las listas sin ni siquiera saber entonar o afinar una guitarra. Lo normal es que cuando te cruzas con algún iluminado de estos en cualquier conversación de bar te suelte su perolata de necedades sacada de cualquier sitio menos de la escucha de los discos o los directos de los grupos de los que habla escondiendo que la realidad es que no suele tener ni puta idea sobre lo que afirma. Ted Templeman no tiene problemas en reconocer que se enamoró del talento, la música y la cabeza de Eddie Van Halen en cuanto lo vio en el Starwood de Hollywood en 1977. También comenta al lector con total naturalidad que David Lee Roth tenía una voz tan “difícil” que era casi imposible grabarle en condiciones. Nuestro inigualable Roth nunca se caracterizó por poseer un vozarrón, eso desde luego, pero tiene una voz muy personal que encaja a la perfección en cualquier Blues elegante, sucio y sexy; de hecho creo que es de los pocos cantantes que canta mejor ahora que cuando tenía veinte años. Y, aunque Templeman no tiene reparos en decir que en un principio pensó que era necesario sustituir a David Lee por Sammy Hagar… ¡antes incluso de grabar el primer disco del grupo!, enseguida se dio cuenta de que nuestro irrepetible Diamond Dave era indispensable y tan artífice o más que el propio Eddie para que Van Halen alcanzasen el mega estrellato.

                                                                         Van Halen.

Así que cabe imaginarse que un libro en el que el productor de los discos clásicos de Van Halen nos cuenta todos los entresijos del proceso de creación y grabación de los mismos pasa de inmediato a convertirse en lectura obligada del verano. No bromeo, me he pasado mi semana enfermiza veraniega de cada año con la discografía Van Halen & related mientras degustaba la lectura de esta obra tomando un café helado en cualquier terraza cutre, desierta y deliciosa frente al mar. Leer de las opiniones del propio Ted Templeman el relato sobre cómo Eddie Van Halen casi se volvió loco al construir su propio estudio de grabación 5150 y su obsesión por encontrar el perfecto sonido para el afamado “1984” o enterarse de cómo David Lee Roth le dejó tirado a la hora de producir su disco “Skyscraper”, pese a que el propio Ted tuvo que renunciar a producir el que sería el “Permanent Vacation” de Aerosmith puesto que en un principio Diamond Dave requirió sus servicios para producir su “Rascacielos”, son solo un par de ejemplos que hacen de su lectura algo imprescindible para todo aquel que sienta algo por el universo Van Halen en particular y por el Hard Rock americano en general. Para todo el que quiera leerla está disponible la historia de Ted Templeman, un tipo con un oído e intuición fuera de toda duda. El productor que consiguió que el mismísimo Steve Vai metiese en el disco la primera toma que grabó de la guitarra solista del “Ladies’ nite in Buffalo” del explosivo “Eat’Em And Smile” de David Lee Roth. Alguien tan perfeccionista como Vai quiso darle mil vueltas al solo de esa canción añadiendo un buen número de efectos, pero Ted grabó su primera toma en el estudio y se dio cuenta de que estaba ante la buena, ¿Acaso se equivocaba?, desde luego que no.







lunes, 11 de agosto de 2014

Sammy Hagar: La banda sonora ideal para el verano III. Canciones y discos para el verano. 3




Con nuestro amigo Sammy Hagar podríamos cerrar la trilogía básica de música estival dentro del particular y apasionante universo Van Halen. El hombre que se puso detrás del micrófono de la archifamosa banda californiana entre los años 1985 – 1996 y por segunda vez en la macrogira americana de reunión entre los añons 2003 – 2005 también nos ha dejado unas cuantas joyas musicales perfectas para entender estos meses de sol, calor, playa y mojitos. Una de las más características es la canción "Mas Tequila", de su disco en solitario "Red Voodoo". Toda una declaración de principios.

                                                  Sammy Hagar: "Mas Tequila"

El también conocido como Red Rocker no es ningún novato en esto. Lleva grabando discos en el negocio de la música desde 1973, año en el que publicó el famoso primer álbum de Montrose, el grupo del tristemente fallecido Ronnie Montrose; este álbum hoy día es disco de platino y supuso su bautismo de fuego como cantante en una banda.


Sammy Hagar tiene una extensa carrera en solitario que comenzó a mediados de los años setenta y que arroja la friolera de más de veinte discos editados, tanto en solitario como con los Waboritas, su banda de acompañamiento; entre ellos intercala su presencia como miembro en otras bandas, como los Van Halen, el proyecto con Neal Schon HSAS, o el combo Chickenfoot que montó un día de fiesta en su bar Cabo Wabo con el guitarra Joe Satriani, su ex compañero en Van Halen y amigo Michael Anthony y el batería Chad Smith, de la banda Red Hot Chili Peppers.
  
                                         Van Halen                                        Chikenfoot

                                      Montrose                                              HSAS

Alguien como él está de vueltas de todo y a sus 66 años se puede decir que disfruta plenamente cada minuto de su vida haciendo lo que más le gusta y destilando esa esencia de sueño americano desde sus tropicales playas mexicanas. Escuchas sus canciones y te das cuenta de que su mensaje no es fachada, todo ese estilo de vida es genuino y real; un hombre feliz e inspirado al que le salen esas hipnóticas melodías por los poros de su piel. Uno de esos temas que inmediatamente te transportan a ese universo paralelo con solo escuchar sus primeras notas es “Mexico”. Y es que esto no es Hollywood.

                                                     Sammy Hagar: "Mexico"

 
La capacidad vocal de Sammy Hagar está fuera de toda duda, es posiblemente uno de los mejores cantantes sobre la faz de la tierra. Dotado con una voz especial, melódica y poderosa a la vez, con un cuerpo y unos matices que cuando sube en agudos con su toque rasgado te vuelve loco. En estos últimos años ha perdido algo de frescura para alcanzar esas notas altas, como todos, pero sigue manteniendo intacto todo su poderío vocal.
  
                                                 Sammy Hagar: "Give to live".

Nuestro Red Rocker, irritante apodo que él mismo se puso por su especial gusto hacia el color rojo, es también un brillante hombre de negocios. A finales de los ochenta compró un garito en un pequeño pueblecito playero de la costa de la Baja California, en el Cabo de San Lucas, para montar un local de música; lo hizo junto con los hermanos Van Halen, que supongo que accedieron porque les sobraba el dinero y para no molestar a su cantante. Sammy pretendía habilitar un local donde pudieras escuchar música en directo, comer burritos y tomar tequilas mientras convivías con las playas de las cálidas y cristalinas aguas mexicanas. Lo que en un principio parecía una idea descabellada se acabó convirtiendo en ese paraíso único que recibe el nombre de Cabo Wabo, una cantina que hoy en día es punto de referencia para los músicos de Rock y para turistas de todo tipo. 



Tras unos primeros años en los que aquello era un desastre, Sammy compró a los hermanos Van Halen su parte, contrató a un par de tipos de confianza y empezó a construir su particular imperio. Reformó todo el local y empezó a destilar su propia marca de Tequila, todo a ritmo de Rock, mientras los lugareños sencillamente alucinaban con semejante tipo. La atómica mezcla de playas paradisiacas y recónditas, chicas guapas, buena música y chupitos de Cabo Wabo Tequila le hizo amasar una ingente fortuna. Las ventas de su marca de Tequila se dispararon y acabó vendiendo una parte de sus acciones al reconocido Gruppo Camppari, uno de los más importantes en el negocio de bebidas espirituosas. Aquí tenemos a nuestro entrañable Red Rocker apareciendo en la revista Forbes y otras prestigiosas publicaciones empresariales del momento. Fantástico.


Sammy Hagar ha abierto otra Cabo Wabo Cantina en el Lago Tahoe, y una tercera en Las Vegas. Como podemos comprobar nuestro hombre no pierde el tiempo y, desde luego, debe tener unos buenos asesores.

                                                     Sammy Hagar: "Sam I am".

Finalizamos esta trilogía veraniega con uno de los temas bandera que crearon juntos Eddie Van Halen y Sammy Hagar, una canción que nos dice que podemos conseguir cualquier cosa que deseemos si lo deseamos realmente. Hablamos de “Dreams”, probablemente una de las canciones más bonitas que haya escuchado jamás.

                                          Van Halen: "Dreams". Versión de estudio

                                       Van Halen: "Dreams". Live en Whiskey a Go Go