Encuentros HUSH.
Este es un sitio musical, no nos engañemos, pero en el que nos vamos a acercar a la música que nos gusta desde distintos ángulos, cual prisma. Como ya dijo el añorado Jon Lord: la música es la forma de arte más elevada que existe; afirmación que, pese a disfrutar de otras manifestaciones artísticas, sostengo plenamente.
Clube de Adictos a Deep Purple
Clube de Adictos a Deep Purple
Púrpura Chess
This blog is basically a musical site. Here we talk about the music we like, using different angles. As dear and missed Jon Lord once said: “Music is the highest kind of Art that exists”. I think the same way too.
Se ha ido inesperado y súbito, sin avisar y joven, demasiado joven. Nos ha dejado sin sus siguientes canciones, sin sus siguientes riffs y solos de guitarra, sin sus siguientes melodías. Siempre siguiendo sus propios ritmos y tiempos, imposibles para el resto de nosotros. Uno de los pocos guitarras solista/cantante que hacía las dos cosas que te cagas y a la vez. No hay palabras.
Mira que llevo tiempo queriendo dedicarle un artículo a este
excepcional guitarrista. Le hemos mencionado por aquí en múltiples ocasiones,
pero todavía no había tenido una entrada propiamente dicha. Ahora vuelve a estar de actualidad porque parece que tiene preparado un nuevo disco en solitario bajo el posible nombre de "A Brand New Day", el primero desde el espectacular directo que sacó en 2004 titulado "Bad Boy Live" y el último álbum de estudio que publicó en el año 2000 bajo el nombre de "Nuclear Cowboy". Los tiempos con John Sykes siempre han sido de esta manera. No hay problema,
cualquier momento es bueno para recuperar al tipo que dio forma al álbum de la
saga Purple que más ventas ha tenido
de la historia. Porque sí, “1987”
ostenta el record de ser el disco que mas millones de copias ha despachado si
nos referimos al particular universo de Deep
Purple... y de otros grupos míticos también que nunca han alcanzado las
cotas de ventas del carismático álbum de la Serpiente Blanca. El
disco que dividió a muchos de los seguidores clásicos de Whitesnake y que supuso la entrada en el Olimpo de la popularidad
para su líder David Coverdale. Fue
la grabación que le abrió las puertas del codiciado mercado norteamericano y,
por extensión, el del resto del globo. De hecho el genuino vocalista se ha
venido apoyando en este disco que tiene más de treinta de vida para sus
repertorios de directo desde entonces y hasta el día de hoy.
Whitesnake: "1987".
Cualquier seguidor familiarizado con la música de Coverdale, Thin Lizzy o con el Hard
Rock de los años setenta/ochenta no tiene más que pegarle una escucha al
disco para caer en seguida en la cuenta de que esas composiciones son
responsabilidad directa de John Sykes.
Y mira que David Coverdale tiene
talento, capacidad para la melodía y una voz privilegiada, pero la inspirada
música que nos muestra dicho álbum no había sonado en ninguno de los surcos de
las anteriores obras de Whitesnake.
El combo de Coverdale no tenía en su
poder todavía ningún “Bad Boys”, con
esa entrada salvaje comandada con un riff
de guitarra asesino cortesía de Sykes,
ningún medio tiempo que destilase la elegancia de los arreglos de “Is This Love”, ningún tema con un deje tan marcado de la escuela de Lynott como “Straight for the heart” o ningún tema como “Dont turn away”, dotado de una majestuosidad idonea para cerrar
cualquier disco con clase. En definitiva, la herencia de Thin Lizzy que tan bien había mamado John Sykes dirigía y campaba a sus anchas por todos los rincones
del disco. Desde luego que el buen hacer de Coverdale también sumaba, pero el acicate definitivo se fraguó con
la explosión musical que Sykes aportó
a esta peculiar mezcla compositiva. El álbum tardó en salir, pero fue un éxito
superventas. Lamentablemente eso no hizo borrar el rosario de la aurora en el
que se convirtió el devenir de la formación que dio a luz semejante obra
musical. Por resumir un poco: David
Coverdale deshizo el grupo y contrato a músicos nuevos. Las malas lenguas
decían que la madre de Coverdale le
aconsejó expulsar a Sykes porque su
imagen le restaba protagonismo al propio David. Seguro que aquí hay muchos
matices y puntos de vista que se nos escapan y que solo conocen los propios
implicados, pero una cosa esta clara: está muy feo expulsar de tu grupo al
guitarrista que te ha compuesto tu disco y eso fue lo que Coverdale hizo con Sykes.
Blue Murder 89: Tony Franklin, John Sykes, Carmine Appice.
John Sykes no se durmió
en los laureles y puso en marcha Blue
Murder. Se trataba de un super grupo junto al batería Carmine Appice, el bajista Tony
Franklin y el propio Sykes en
guitarra y voces. Sacaron un soberbio primer disco denominado como el propio
grupo que sorprendentemente no obtuvo el éxito esperado y el grupo se desbandó.
No se volvió a saber nada de ellos hasta la publicación del segundo álbum
cuatro años después. Sin problema. En el universo de John Sykes nunca han existido las prisas y se mueve a un ritmo
distinto. Nada que objetar si la música que nos ofrece tiene los quilates
habituales. Siguió adelante con su idea y recluto al batería Tommy O’Steen y al bajista Marco Mendoza. Como curiosidad debemos
decir que el propio Coverdale se
apropió del bajista para sus Whitesnake
unos pocos años después. Esto de estar atento a la escena musical y ofrecerle
un puesto en su grupo a los músicos que despuntan con otros artistas es algo
que el bueno de David Coverdale
lleva haciendo desde siempre y que seguro tiene tanto de bueno como de malo. En
fin.
Pero volvamos a Blue Murder.
Ese segundo disco se titulo “Nothin’ But
Trouble” y, haciendo honor a un titulo tan acertado, mostraba una foto de un
niño pequeño, que juraría que es su propio hijo, reinando en el salón de una
casa en plan travieso salvaje. Nada más
que problemas es su traducción y conjuga el doble sentido de su reciente
paternidad de entonces con los numerosos problemas que seguro tuvo que afrontar
con la primera formación de Blue Murder.
Aunque la formación es otra, se usaron algunas cosas grabadas con Appice y Franklin, sin embargo no he sido capaz de averiguar en qué
canciones concretas tocan ambos, por lo que si alguien conoce este dato le
ruego lo comparta con nosotros. En los créditos del disco solo se especifica
que Appice y Franklin colaboran, pero nada más.
Lo que es seguro es que el disco es un cañón, Hard Rock de primera categoría, unas bases rítmicas sin concesiones
y las guitarras de Sykes comandándolo
todo con una clase desbordante. Nos hemos acordado de la canción “I’m on fire” pero podíamos haberlo
hecho de cualquiera del disco, puesto que todo el álbum es de diez. El problema
es que salió en 1993 y en esos años cualquier cosa que oliese mínimamente a Hard Rock era tratada casi con
desprecio. Aunque las labores vocales de Blue
Murder y de sus posteriores discos en solitario las ha asumido siempre John, para este tema invito a Kelly Keeling. A modo de curiosidad
podemos comentar que en una encarnación muy inicial de Blue Murder el rubio guitarrista contó con Ray Gillen, otro cantante como una catedral, pero al final la cosa
no llegó a buen puerto y finalmente fue Sykes
el que asumió las labores vocales. Circula por ahí alguna maqueta de esos
primeros Blue Murder con Gillen a la voz y que te pone firme,
pero la cosa no pasó de ahí.
Blue Murder 93: Tommy O'Steen, Kelly Keeling, John Sykes, Marco Mendoza.
En cuanto a Kelly Keeling
solo podemos comentar que puede que sea uno de los cantantes injustamente más
desconocidos para el gran público y no lo entiendo, tiene una voz descomunal,
un gusto cantando que tira de espaldas y puede alcanzar unos registros
estratosféricos… pero el gran público apenas le conoce. Para todos aquellos que
no hayan prestado atención a este vocalista que colabora y compone en los “Guitar Zeus” de Carmine Appice, les recomiendo encarecidamente la escucha de la
versión del tema “Speed King” de Deep Purple que apareció en uno de los
primeros discos tributo que solo unos pocos años después inundaron las tiendas
y descargas musicales. El disco se llama “Smoke
On The Water: A Tribute To Deep Purple”, salió en el año 1994 y se inicia
con este tema interpretado por Yngwie
Malmsteem y Kelly Keeling.
Aquello es una barbaridad que puede mirar de tú a tú al Gillan de los
setenta y que al de hoy día haría sonrojar.
Pues John Sykes invitó a Kelly para colaborar en “Nothin’ But Trouble” de Blue Murder. Hace coros y se canta
solista este “I’m on fire”. Y solo
podemos decir que hace honor a su título, empiezas a escuchar la canción y te
enciendes hasta quemarte, tu adrenalina se activa y el corazón se te sale de su
sitio en cada salvaje compás de la canción. Es una canción rápida, pero con una
interesantísima y muy currada batería; nada del cien por hora plano y lineal al
que parece que nos vemos abocados si queremos escuchar algo de tralla. Si la
totalidad del tema no tiene desperdicio, el puente y el estribillo te tiran de
espaldas; la agresiva guitarra de Sykes
adorna y comanda los interesantes cambios de la base rítmica, mientras que la
voz de Keeling se desgarra dándolo
todo. El solo de guitarra es marca de la
casa del rubio guitarrista y el final de la canción vuelve a recuperar el
potente estribillo mientras el vocalista se deja el alma intercalándose con los
brutales sostenidos de John Sykes. Puto Rock n’ Roll de la cabeza a los pies.
El grupo de David Coverdale
acaba de anunciar la publicación de su nuevo disco, titulado "The Purple Album", que consiste en una revisión de algunas de
las canciones más emblemáticas de su etapa en los Deep Purple. Está programado para mediados de Mayo. Ahí queda eso.
La
Serpiente Blanca se descuelga de esta manera con una publicación
interesante que incluso puede convertirse en un arma de doble filo y que, para
bien o para mal, seguro que no deja indiferente a nadie; una jugada maestra de
su líder. Desde luego que han conseguido sorprendernos, no es complicado
afirmar que prácticamente nadie hoy en día se esperaba un álbum de Whitesnake compuesto íntegramente por
versiones del grupo que le dio la oportunidad de su vida a su cantante y jefe David Coverdale.
El listado de temas tira para atrás, las etapas conocidas por sus
seguidores como Mark III y Mark IV – puro vocabulario purpeliano – atesora grandes e
inspiradísimas canciones creadas por un conjunto de músicos que lograron
redescubrirse y mostrar al mundo su desbordante talento. El combo original
formado por Ritchie Blackmore, Jon Lord e In Paice, sumado a las dos nuevas
adquisiciones: ese bajista y cantante blanco con voz y alma de negro llamado Glenn Hughes y el susodicho vocalista David Coverdale, demostraron su habilidad
innata para crear una música que, aun conservando el indisoluble sello Deep Purple, era fresca, nueva,
poderosa e inmortal. Incluso cuando el errático Blackmore abandonó la nave púrpura, el guitarrista sustituto Tommy Bolin demostró que se podía seguir
manteniendo el elevado listón compositivo con maravillas del calibre de “You keep on moving” o “Coming home”.
Deep Purple Mark III.
Deep Purple Mark IV.
La banda que acompaña a David
Coverdale es incendiaria. Tras abandonar la nave el fantástico guitarrista Doug Aldrich, el grupo se completa con
el guitarrista Reb Beach, Tommy Aldridge a la batería, Michael Devin al bajo y la nueva
incorporación, Joel Hoekstra, a la
guitarra; vamos, un grupo de auténtico lujo. Por otro lado la selección de
temas es sencillamente extraordinaria:
Burn
You fool no one (interpolating
Itchy Fingers)
Love child
Sail away
The gypsy
Lady double dealer
Mistreated
Holy man
Might just take your life
You keep on moving
Soldier of fortune
Lad down stay down
Stormbringer
Lady luck
Coming home
Reb Beach. David Coverdale. Joel Hoekstra.
Han colgado de la red el
single y vídeo clip del tema “Stormbringer”
como adelanto. Aunque el sonido parece algo enmarañado suena brutal. Habrá que
esperar para escuchar todo el disco y, sobre todo, comprobar la capacidad de
nuestro querido vocalista para defender estos temas en directo. No se ha
comentado nada sobre las posibles colaboraciones pero, si de mí dependiera,
poraquí debería aparecer Glenn Hughes por algún lado sí o sí. No
hay que olvidar que gran parte de la magia de estas canciones proviene de los
maravillosos duelos vocales que nos brindaron estos dos sensacionales
vocalistas. Desgraciadamente los agudos de Coverdale
no han envejecido tan bien como los de Hughes. Sin embargo, gracias a nuestro querido socio y fotógrafo Luis Delgado, parece ser que el propio Glenn Hughes le ha confirmado que no ha colaborado en este disco y que no hay ningún plan para hacerlo. Es extraño porque, según teníamos entendido, entre Glenn y David hay buena relación. Algo ha debido pasar. Lástima.
Whitesnake: "Stormbringer".
Resulta cuanto menos curioso que ahora David Coverdale se descuelgue con un disco de versiones de su banda
madre, cuando se ha pasado desde finales de los setenta argumentando una y otra
vez que su prioridad era Whitesnake
y que volver a Deep Purple sería
algo así como volver al pasado. Y en la segunda mitad de los ochenta y los
primeros noventa, en plena explosión de su disco multiplatino “1987”, ni te cuento; parecía que Deep Purple pertenecía a un pasado
remoto de otra galaxia paralela. Hay que reconocerle el mérito a este hombre,
cuando sacó “1987” dio en el clavo,
ofreció al público lo que éste quería ver y escuchar. No tenemos más que
escuchar la maravilla de versión que realizaron de su propio tema “Crying in the rain”, con un John Sykes a la guitarra y a la batuta
ideando una versión superlativa que sirve de inicio al disco y te pone firme
desde el primer segundo de escucha; desde el mismo día en que la escuché por
primera vez, hace más de veinticinco años, no he podido dejar de escucharla al
menos una vez durante cada uno de los siguientes meses de mi vida. Por mucho
que los seguidores “de base” le
criticaran su cambio de imagen, lo cierto es que consiguió triunfar por todo lo
alto sin hacer ninguna concesión musical. La figura del guitarrista John Sykes tuvo mucho que ver en todo
esto, consiguió mezclar la exquisita y particular esencia Blues del grupo de Coverdale
con la garra y la potencia que había demostrado en su etapa con Thin Lizzy, creando un torrente de
sonidos que redefinió la propuesta musical de Whitesnake. En la actualidad sigue siendo el disco más vendido de
todos los publicados por cualquier músico que haya pertenecido a la saga Purple, y eso es decir mucho en poco
rato.
Formación de Whitesnake que grabó el disco "1987"
Formación de Whitesnake que promocionó el disco.
Por extensión el propio Coverdale
ha negado una y mil veces los rumores que han ido saliendo a lo largo de todos
estos años y que le colocaban al frente del micrófono en las sucesivas
reuniones de Deep Purple que se
filtraban en los distintos medios de comunicación, generalmente sin ninguna
base sólida o real. Eran otros tiempos, Whitesnake
representaba una fiabilidad y solvencia económica – siempre la tuvo en lo
musical, por otro lado – y David se
permitía observar desde su atalaya particular todos esos rumores que muchas
veces nacían de los propios ex miembros de Purple
que buscaban el éxito y popularidad que habían perdido y que su estancia en la
banda madre les proporcionaría con seguridad. Está claro que pocas cosas en el
mundo de la música ofrecen más garantías para un músico, en términos
estrictamente comerciales, que formar parte de los Deep Purple. Esos turbulentos, benditos y añorados años ochenta y
noventa en el seno Purple.
Deep Purple Mark II (Clásico).
Deep Purple Mark III.
Deep Purple Mark IV.
Finalmente la formación de Deep
Purple se asentó, gracias a un Ian
Gillan que regresó al grupo en 1992 para no volver a irse jamás, decidido a
vivir “bañado en el fulgor púrpura”
según sus propias palabras. Blackmore abandonó
la nave y con él se llevó la inestabilidad y parte de la magia del grupo. Por
su parte David Coverdale, después
del superlativo éxito obtenido hasta principios de los noventa, empezó a dar
bandazos musicales – imagino que personales también, es conocida la
inestabilidad de su matrimonio de los noventa con la supermodelo Tawny Kitaen – y la popularidad de Whitesnake se esfumó así como los
primeros puestos en las listas de superventas; repito, nunca hablamos de la
calidad del grupo, que siempre ha estado en un primerísimo nivel. Incluso David llegó a disolver su grupo para
facturar una efímera pero altamente recomendable reunión con Jimmy Page y un disco en solitario.
David Coverdale & Tawny Kitaen.
Con la entrada del nuevo siglo se estabilizaron mucho las cosas. Coverdale encontró una estabilidad a
todos los niveles, permitiendo así una nueva y fructífera etapa con Whitesnake. Purple estabilizados, Blackmore
estabilizado con su pseudo proyecto folk/rock
medieval, y Whitesnake estabilizados
publicando discos y realizando giras mundiales. Y así hasta hoy.
Blackmore's Night bailando.
Pero los rumores siempre han estado presentes. De la mano de Glenn Hughes se ha planteado más de una
vez la posibilidad de reunir a la formación del Mark III de Deep Purple
(Blackmore, Lord, Paice, Coverdale y Hughes)… incluso estando los propios Deep Purple Mark VII (Gillan, Paice,
glover, Morse y Airey) en activo. Todo lo que ha salido a la luz nos ha
permitido a sus sufridos seguidores pasar más de un rato entretenido con los dimes y diretes de sus miembros y ex
miembros. Jon Lord fue uno de los
grandes impulsores, el tristemente fallecido pianista de los Purple originales seguro que tenía el
sueño de ver juntos y encima de un escenario a todos los músicos de las
distintas formaciones de la Púrpura Profunda; su llorada pérdida
nos privó de ver ese sueño cumplido. Parece que Hughes y Coverdale han
hablado más de una vez sobre la idea de reagrupar esa formación. Coverdale decía que solo lo haría si Blackmore era de la partida. Blackmore, por su parte, después de
pasarse más de diez años diciendo que estaba cansado del Rock y que no quería tocarlo más – menos en los conciertos de Blackmore’s Night, claro – en estos
últimos tiempos se está dejando querer. Parece que quiere volver a hacer Rock, pero con Purple; tiene la posibilidad de reformar a su banda Rainbow y matarnos de placer con un
repertorio de elevados quilates, pero supongo que le puede más el deseo del
éxito multitudinario que el mero hecho de actuar en pabellones y salas de medio
aforo. Una lástima.
Jon Lord. Rainbow con Dio.
Por otro lado tenemos a Glenn
Hughes, que está deseando hacerlo con quién sea y como sea. Tal vez sea el
músico que menos fama y reconocimiento disfruta en la actualidad, lo que supone
una completa injusticia porque es un cantante que está muy por encima del resto
de sus compañeros. Debe ser duro comprobar cómo todos tus compañeros están
colocados en grupos que gozan de un merecido reconocimiento y llenan salas en
todo el mundo, de hecho sus últimos pasos han consistido en montar distintos supergrupos
que le pongan en ese mismo nivel de popularidad. Injusticias del negocio
musical. Por eso se le ha visto como el principal instigador de esta reunión
del Mark III. El problema es que
obviamente Blackmore sigue sin
tragar a Hughes después de todos
estos años, lo que obstaculiza mucho esta reunión.
David Coverdale & Glenn Hughes.
No hay que olvidar que otro escollo importante es que habría que
contar con Ian Paice a los tambores,
y Paicey
está actualmente con los Deep Purple
en activo. ¿Y qué opina Ian Gillan
de todo esto? Pues imagínense; tienes un grupo en activo y tus ex compañeros
confabulan para poner en funcionamiento otra versión de tu grupo. Delirante. Con su habitual sorna, muchas veces incomprensible para el resto de
la raza humana, nuestro querido Garganta de Plata ha dejado claro
que hay unos Deep Purple
funcionando… y son los que le tienen como cantante. Parece ser que el Mark II (la formación clásica de los
setenta con Blackmore,Lord,Gillan,Glover,Paice)
decidió a principios de los ochenta que la potestad del grupo la tendría la
formación que tuviera en sus filas al menos a tres de los miembros clásicos; o
sea, lo que pasa actualmente. No debemos olvidar que Blackmore les abandonó en1993 y Jon Lord ha fallecido.
Problema zanjado.
Ian Paice. Ian Gillan. Tras las recientes y sorprendentes declaraciones de Blackmore comentando que Gillan es el mejor cantante de la
historia – conviene recordar que cuando los abandonó en el 93 dijo que no era
profesional y que solo se trataba de un borracho, entre otros delicados piropos
– y Gillan enterrando el hacha de
guerra admitiendo que son viejos para seguir con esas trifulcas, se abre un
nuevo escenario. También conviene recordar que, pese a todo, Gillan comenta que es imposible que Blackmore vuelva a Purple porque el grupo ya tiene guitarrista y se llama Steve Morse.
Y en estos últimos días resulta que David Coverdale confirma que tuvo conversaciones en el 2012 con Ritchie Blackmore para volver a reunir
la formación del Mark III con el
iracundo guitarrista. Entonces Glenn
Hughes tenía razón. Parece ser que, tras el fallecimiento de Jon Lord, Coverdale se dio cuenta de que el tiempo pasaba para todos y sería
bonito realizar una especie de homenaje a esa formación del mítico grupo.
Interesante. Sin embargo no hizo acto de presencia en el homenaje que le
brindaron a Lord en la Sunflower Jam del pasado año, otra
ausencia sospechosa. Por lo visto encontró una cierta sintonía con Ritchie Blackmore pero, tras negociar
con su mánager Carole Stevens –
madre de su esposa y cantante Candice
Night - , comprendió que no tenían la misma visión sobre el proyecto a
realizar. Por ese motivo la cosa no fraguó, deseándole David lo mejor a Ritchie y
a su entorno. Como anécdota comentaré que todo el mundo le echa la culpa del
divorcio entre Blackmore y el Rock a Carole Stevens, incluso llegando a comentar que Ritchie es poco menos que una marioneta
en manos de su malvada mánager; por favor, no seamos tan inocentes a estas
alturas. Carole hace su función de
mánager, y en el mundo de Ritchie
Blackmore eso quiere decir ser la mala de la película. Ni por un momento
pienso que Blackmore haya dejado de
tener el control sobre todo lo relacionado con su persona. Pero esto es solo
una opinión.
Las conjeturas se vuelven a alimentar con este nuevo disco de Whitesnake tributando a los Purple de Coverdale y los incendiarios comentarios de nuestro querido
vocalista rubio teñido. Habrá que estar atentos a todos los rumores que suelten
en los próximos meses. La cosa promete.