Clube de Adictos a Deep Purple

Púrpura Chess

This blog is basically a musical site. Here we talk about the music we like, using different angles. As dear and missed Jon Lord once said: “Music is the highest kind of Art that exists”. I think the same way too.

Púrpura Chess

Púrpura Chess

jueves, 27 de abril de 2017

Heavy en el bar del barrio.

En el Curro II de Carabanchel los parroquianos beben sus chatos de vino al ritmo de Skid Row.

Pau Lino me ha permitido que utilice su blog para que pueda hablar de algo singular, que ha despertado mi interés, se trata de un bar diferente, de una tasca de barrio de toda la vida pero donde suena música Rock y Heavy sin parar. Un día cualquiera allí, mientras en la tele se escucha y se ve un video de Skid Row un parroquiano de más de 60 años apura su chato de vino y el camarero hace aspavientos simulando tocar una batería imaginaria. Es el bar Curro II de la carabanchelera calle de Arroyo de las Pavas, 4, y el camarero es su propietario, Rubén.


Mi gran curiosidad demandaba ser saciada con una pequeña charla con él y así lo hice:
-Metaliko: ¿Cómo surgió la idea de poner música, heavy en concreto, en un bar tasquero de barrio como este?
-Rubén: No fue una idea preconcebida, surgió como algo natural al transcurrir los días. Cómo no podía estar sin música, y como me gusta el Heavy lo ponía...
-M: ¿Has percibido algún rechazo o te han hecho alguna crítica por la música?
-R: En absoluto, si acaso preguntan.
-M: ¿Pero puede que haya a quien le moleste esta música?
-R: No, no dicen nada. La oyen, la miran en la tele y no dicen nada.
-M: Y por el contrario, ¿has recibido apoyos?
-R: Sí, muchos me dicen que cómo mola un bar que tiene música en lugar de las noticias. Este aliento viene de clientes de todas las edades, no sólo de jóvenes. De hecho, hay un cliente de mediana edad que se ha hecho fan de Nigthwish por escucharlos aquí, que incluso hemos estado a punto de ir a verles en directo cuando tocaron en La Riviera.
-M: Entonces, ¿la musicalidad del bar no te ha hecho perder clientes?
-R: Al revés, me ha permitido ganarlos. Aquí la gente viene, se toma algo y la música no le molesta. Y si repite es porque le gusta o al menos no le disgusta.
-M: Lo que sí es posible es que haya originado cierto cambio de clientela, ¿no?
-R: Tampoco. Ha cambiado la clientela respecto a la que venía aquí antes de que cogiera el negocio. Pero no desde que yo estoy aquí hace siete años, porque siempre he puesto música, antes en la cadena porque no tenía smart tv y ahora en ella. Lo que sí es verdad es que la gente que viene se queda más tiempo por la música y también funciona mucho el boca a boca.
-M: Ya, pero los que no son clientes: los que pasan por la puerta y escuchan la música, ¿qué te dicen?
-R: Nada, no choca tanto. De todas maneras, la gente lleva sus negocios a su forma, yo es verdad que me salgo un poco de lo clásico y soy consciente de ello. Nadie me ha hecho ninguna crítica respecto a la música, no sé lo que puedan decir por ahí.


El establecimiento poco a poco va a adquiriendo cierta decoración rockera: póster de AC/DC, vidriera con el logo de Def Leppard, etc, aunque sin dejar de ser eminentemente un bar tasquero con su tragaperras y todo.
-M: ¿Y qué perspectivas de futuro tienes?
-R: Estoy esperando que me pinte el seguro por una humedad para hacer algunas cositas como personalizar los taburetes con discos, decorar el techo con algún vinilo y con la partitura de las notas para batería del Escaleras al Cielo de Led Zeppelin.
-M: ¿Te has planteado cambiarte a un local mayor o incluso montar un pub?
-R: Sí, he llegado a pensarlo, pero de momento no.

Puede ser un interesante nuevo modelo de bar, donde en lugar de oír de fondo algún programa de la tele tradicional, se puede escuchar a Aerosmith, Iron Maiden o los Europe más cañeros o simplemente un bar peculiar que responde a la manera de ser y gustos de su dueño. 


Metálico.

lunes, 17 de abril de 2017

Entrevista a Beatriz Rico. Rico & Roll.



“Cuando era pequeña no decía “quiero ser actriz”, decía “quiero ser artista”. Me gustaba mucho la música. Me decanté por el teatro. La música pasó a ser una especie de asignatura pendiente, como un sueño utópico que jamás pensé que acabase haciendo realidad.”

“La sensación no solo de cantar, sino de vivir y vibrar con un grupo de Rock encima de un escenario es una de las sensaciones de adrenalina más fuertes que se pueden tener.”

“En Rico & Roll no tenemos un repertorio cerrado, nos gusta ir cambiando cosas aquí y allá. Es interesante tener un punto de variedad, siempre desde el enfoque del Rock.”

“Si tienes inquietud por Rico & Roll lo mejor es que asistas a uno de nuestros shows. Si te gusta el Rock no te va a defraudar. No sé exactamente qué se puede llevar el que venga a vernos, lo que es seguro es que nosotros vamos a ofrecer diversión, adrenalina y buen Rock n’Roll.”

“Es un espectáculo de mujeres hecho para mujeres, aunque nos van a ver muchos hombres que también manifiestan esa emoción. Para concienciar primero debes informar y debes hacerlo de tal modo llegue por los ojos, los oídos y el corazón. Pienso que Ellas Dan La Nota hace bastante bien esto.”

“Tener una cara conocida es un privilegio que no me puede servir solo para mirarme al espejo. Si eres conocida lo que dices puede tener algo más de repercusión. Me resultaría inmoral no aprovechar esta posibilidad de ser un altavoz para toda esa gente que no se puede hacer oír y lo necesita.”

“El hecho de poder ayudar te hace valorar las cosas desde otra perspectiva. Dicen que no se puede experimentar la felicidad y la gratuidad hasta que no haces algo por alguien que no puede hacer nada por ti.”


Recientemente hemos tenido la posibilidad de entrevistar a la artista Beatriz Rico. Esta conocida actriz española de cine y teatro mantiene desde siempre su pasión por el Rock. Hace algunos años se decidió a cumplir su deseo de subirse a un escenario para cantar Rock n’Roll y, desde entonces, lo compagina con los rodajes y representaciones teatrales. Es la cantante del grupo Rico & Roll y tuvo la gentileza de concedernos parte de su tiempo para realizar una entrevista de las que nos gustan, analizando su carrera e inquietudes musicales, artísticas y humanas. Una mujer íntegra, con un arraigado compromiso social con los más desfavorecidos y contra las injusticias de nuestro tiempo, que encuentra la clave para compaginar los diferentes mundos que la apasionan.


-¿Cuándo te interesaste por la música?

Tengo un recuerdo de cuando era muy pequeña, no sé la edad exacta, pero me acuerdo de ver el bote de laca Nely de mi madre muy grande. Me ponía frente al espejo para imitar a Pat Benatar, concretamente mientras sonaba el tema “Fire and ice”; ese es mi primer recuerdo de Rock. Después me ha marcado mucho el Rock de los años ochenta, que me cogió en plena adolescencia. Mi banda sonora de esos años era plenamente de Rock duro. Ahora me siento más cerca del Hard Rock, pero en mi adolescencia era muy metalera. Recuerdo esos años muy marcados por grupos como Barón Rojo o Judas Priest; quién me iba a decir por aquel entonces que acabaría conociendo a gente como José Martos u otros músicos de esta escena.

-¿Qué tipo de música o artistas te interesaron o te han marcado? 

Mi infancia estuvo marcada por la buena música, fui muy afortunada en ese sentido. Tengo un tío que era algo así como el hippy de la familia, era el tío de las melenas y las barbas que viajaba mucho por el mundo. Solía traerme regalos de sus viajes y entre ellos siempre había vinilos de los Beatles. Desde el ámbito familiar tuve la fortuna de que me inculcaron la buena música; yo misma intento hacer lo mismo ahora con mi hijo, pero me está costando mucho jaja. Además de los Beatles he sido mucho de los Rolling Stones. También he seguido desde siempre a Tina Turner, me gustaba su fuerza, su voz y sus temas. He ido evolucionando desde los cascos del walkman de cassette hasta el ipod, pero siempre escuchando a Tina Turner. Rolling, Beatles o AC/DC, que es otro de mis referentes; de hecho solemos hacer en directo su canción “You shook me all night long”.

-¿Han cambiado tus gustos con respecto a los grupos que escuchas actualmente?

Que va, lo que me gustaba antes me sigue gustando ahora. En cuanto a ir añadiendo nuevos artistas; no sé. Si te digo que escucho mucho a Rosendo me puedes comentar que no es actual, pero si lo comparas con gente como la Credence o los Beatles la diferencia en el tiempo es clara. Reconozco –y lo digo en los conciertos- que soy de las antiguas: pienso que ya no se hace música como antes. Los años setenta y ochenta supusieron una explosión de creatividad en el rock, fue una época muy fructífera. Puede que me haya cerrado un poco, pero lo cierto es que la música de esos años es la que más me motiva; es la música que siempre escuché en el coche, en mis cascos y la que siempre quise cantar. Es cierto que hoy en día escuchando a gente como Fito o Foo Fighters también hay mucha calidad. Puede que sea algo cómoda y vaya a lo que sé que me gusta seguro.


-¿En qué momento te decidiste a cantar  y a hacerlo profesionalmente?

Esa inquietud la tuve siempre. Cuando era pequeña no decía “quiero ser actriz”, decía “quiero ser artista”. Me gustaba mucho la música. La cuestión fue que cuando dejé Asturias para venir a Madrid las facetas artísticas estaban mucho más compartimentadas y diferenciadas que ahora; de hecho tuve que dejar los programas infantiles porque veía que enseguida te ponían la etiqueta de presentadora infantil y eso podía cerrarme las puertas a ser actriz. Te encasillaban rápidamente. Al venir a Madrid me tiraba la música y la interpretación, pero es cierto que de cara a mi familia debía elegir entre las dos cosas y centrarme en un objetivo específico. Aunque desde mi familia el aspecto artístico estaba bien considerado, tenían los lógicos miedos y querían que focalizase mis esfuerzos en una dirección. Si te digo la verdad me decanté por la interpretación porque a priori parecía algo más serio, estudiar a los clásicos y todo eso; incluso mi familia también lo veía de ese modo. En esos momentos tenía claro que debía elegir entre estos dos mundos. Me decanté por el teatro, centrando mis estudios y esfuerzos en esa dirección. La música pasó a ser una especie de asignatura pendiente, como un sueño utópico que jamás pensé que acabase haciendo realidad.

-¿Tuviste algún problema con tu familia cuando decidiste dedicarte al mundo del arte de un modo profesional?

La verdad es que no especialmente. Cuando tienes cinco añitos y dices que quieres ser artista a todo el mundo le hace mucha gracia, te ponen a imitar a artistas en el salón de casa y todo eso. Cuando lo dices a una edad más adulta surgen los lógicos miedos e inseguridades, sobre todo si no resides en Madrid. Mis padres comprobaron que no se trataba de un hobby, sino que lo tenía muy claro y dedicaba todos mis esfuerzos a ello. Siempre les decía que en cuanto terminase BUP y COU me quería marchar a Madrid a perseguir mi sueño. No me pusieron pegas pero sufrieron mucho –ahora me doy cuenta cuando me toca ser madre–, mis padres me apoyaron desde siempre en todo.

-¿Cuándo te subiste por primera vez sobre un escenario para cantar? ¿Qué sensaciones experimentaste?

Tenía amigos que tocaban en grupos, me acuerdo de Terapia Nacional cuando se disolvieron y Chuchi se metió en otra banda muy roquera. Estos amigos me dejaban subirme al escenario con ellos de vez en cuando para hacer algún tema. Como dice el título del Ep de Be Rock, titulado “Sueños Que No Caducan”, cuando tienes un sueño o una pasión y la persigues, puede que se acabe haciendo realidad. La vida te da las cosas cuando decide que es el momento, no cuando tú quieres. No se puede decir que forzase nada, daba clases de canto con gente como Joaquín de Iguana Tango pero lo hacía porque me gustaba cantar. Nunca pensé que pudiese cumplir mi sueño de tener una banda de Rock en la que cantase encima de un escenario. La sensación no solo de cantar, sino de vivir y vibrar con un grupo de Rock encima de un escenario es una de las sensaciones de adrenalina más fuertes que se pueden tener. No lo puedo explicar de otro modo, es como una comunión entre todos los que reúnen en el concierto, es adrenalina pura.

-¿Diferencias y similitudes entre subirte a un escenario a cantar o a actuar?

Con el rock soy mucho más libre, lo vivo desde el estómago. Cuando hago teatro disfruto mucho el silencio del público, el respeto, esa energía que te da el saber que estoy haciendo lo que me gusta, pero estoy más encorsetada. Soy muy activa y a veces, cuando llevas mucho tiempo con la misma obra en cartel, llega un punto en el que te agota un poco no poder cambiar el registro. Si hablamos de Rock la perspectiva es completamente distinta, cada concierto es totalmente diferente y eres libre. Durante una representación teatral el actor tiene un componente de contención y concentración total, mientras que en el Rock desatas todo en el escenario. Es como una especie de terapia jaja.

-Son distintas emociones.

Me desahogo y lo vivo de manera más intensa e inmediata con el Rock. El teatro tiene otra serie de recompensas, igual de válidas pero diferentes.


-No es fácil mantener preparada la voz para el directo ¿Cuidas tu voz de alguna manera?

Tomé clases de canto con Miguel Tubía y con Joaquín Padilla de Iguana Tango, actualmente lo hago con Bárbara Black. Me he cuidado la voz desde siempre, llevo haciendo teatro y subida a un escenario desde muy pequeña. Sufres mucho en un escenario si tienes afonía o cualquier problema relacionado con la voz, todos los actores somos un poco paranoicos en ese sentido. Antes daba clases por gusto y ahora lo hago porque quiero cantar lo mejor posible. No me considero cantante profesional -aunque Bárbara me diga que no es cierto, que soy cantante porque me subo a un escenario y me sigo formando para adquirir nuevos conocimientos-. Antes lo veía desde fuera y ahora lo hago desde dentro. Siempre me ha llegado más un cantante con actitud y que me transmitiera emociones que otro que dé el tono perfecto o que no falle en ninguna nota. Al principio me obsesionaba mucho, imagino que por la disciplina del teatro, con poner todas las notas. Ahora pienso que mucha gente que asiste a un concierto de Rock busca las sensaciones o la adrenalina del directo más que estar pendiente de si tu interpretación es perfecta desde un punto de vista técnico. Sufro mucho cuando me veo en youtube y encuentro algo de mi actuación que no me gusta, aunque luego la gente me dice que lo importante es que el público está disfrutando y pasándolo bien. Se trata de encontrar un cierto equilibrio.

-Está por un lado el intérprete brillante y capaz de clavar toda la cuestión técnica, y por otro lado el que no destaca por su faceta técnica pero presenta otras virtudes.

Hay una faceta muy emocional que tiene mucho que ver con ser capaz de transmitir una experiencia única y vital. Generalmente me encuentro tan metida en la actuación, siento tanta interactuación con el público, que se me olvida determinada cuestión técnica. Muchas veces prefiero pegarme una carrera hasta acercarme a la guitarra de Martin y vivir con él ese momento que estar pendiente de la nota que tengo que dar. Me sale natural y de dentro, pienso que el público lo vive contigo y también lo valora. Con esto no justifico en absoluto meter la pata, de hecho todos intentamos fallar lo mínimo. Lo que pasa es que el directo no tiene nada que ver con estar en un estudio, dónde puedes trabajar y repetir cualquier toma hasta que salga la adecuada. En directo le pasa a todo el mundo que determinadas cosas no salgan como en el estudio; bueno a todos menos a Scorpions o a los músicos del musical de Symphonic Rhapsody of Queen, jaja. Ví el musical de Queen el otro día y salí impresionada.

-Cierto, también asistí a esa actuación y aquello fue mágico.

A nivel vocal era un grado de perfección como el de un estudio de grabación.

-El primer grupo del que formaste parte fue Be Rock. ¿Cómo surgió todo?

Estaba viendo un festival de Rock en Segovia que se llamaba Vete Al Fresco. Aproximadamente entre los años 2012 y 2013. Estaba tocando un grupo llamado Rock Service, eran un tributo y resulta que estaba cantando todos los temas porque me los sabía jaja. Los del propio grupo se dieron cuenta y Gustavo Martín, su guitarrista, cuando terminaron me lo comentó bromeando. Le dije que me gustaba el Rock desde siempre y él me propuso quedar en un estudio para tocar algo en acústico y ver qué salía. Antes de acabar de hablar le dije que sí. Quedamos un día en el Pandora’s Vox, una sala de ensayo cerca de Atocha, y se sorprendió mucho de que realmente conociese tantas canciones de hacía tantos años. Empezamos a ensayar en acústico, así, sin planear nada. Después se sumó otro miembro de su grupo y, casi sin darnos cuenta, se montó todo. El problema es que llegó un momento en el que hacíamos muchos acústicos, que funcionan bien en salas pequeñas, pero sentía que nos estábamos desviando del concepto de Rock enchufado. Para mí el acústico era algo coyuntural, lo que me tira es la esencia rockera y de grupo. Al final parecía que caminábamos hacia ese formato solo de guitarra acústica y voz.

-Ventajas e inconvenientes entre acústico y eléctrico.

El acústico tiene mucho encanto, se suele hacer en sitios pequeños y tienes al público muy cerca. Es un formato más íntimo, lo que pasa es que a la hora de hacer las cosas íntimas y controladas enseguida me sale la vena y me desboco bastante; al final esos acústicos acababan desbocados y en eléctrico. Acabé dándome cuenta de que disfrutaba mucho más los eléctricos.
 
-A ti te tira esa chispa y emoción del eléctrico.

Claro, sobre todo si nos movemos en el terreno del Rock. Hacer un tributo a “Maneras de vivir” y estar controlada me parece difícil, el cuerpo me pide emoción. Actualmente con Martin seguimos haciendo algún acústico, pero de modo más puntual y teniendo claro que somos un grupo de Rock. Prefiero una batería de fondo y una guitarra con distorsión.

                                                                      Be Rock.

-Es muy difícil montar y mantener un grupo de Rock en España ¿Qué expectativas teníais cuando formasteis Be Rock?

Te puedo hablar solo por mí. Yo solo quería tocar en directo esas canciones que siempre amé. También teníamos temas propios, la gente me decía que debíamos tener nuestras propias canciones porque eso era lo que le daba empaque y prestigio a un grupo; yo siempre les decía que mi ilusión era subir a un escenario, divertirme y tocar en vivo los temas que me emocionan y que han marcado mi vida. A estas alturas de la vida no busco el prestigio sino tocar la música que amo, que me sale de dentro y que me hace vibrar. Había que sacar algún tema propio porque estaba bien o todo lo que quieras y lo sacamos, pero yo no lo necesitaba.

-Publicasteis “Dámelo” del Ep “Sueños Que No caducan”. ¿Cuándo os sentisteis preparados para entrar en un estudio a grabar? ¿Cómo surgió la posibilidad de llevarlo a cabo?

Fue un proceso natural, totalmente, cuando un grupo está bien ensamblado y fluye las cosas van surgiendo sin necesidad de planes de antemano. El Rock es música y es amistad, compartir y compartir vivencias. Pasas muchas horas en la carretera junto a tus compañeros. Los músicos que componen sienten la necesidad de plasmar en canciones todas esas sensaciones y vivencias. La publicación de este Ep fue una cuestión práctica. En un momento dado surgió una especie de urgencia por publicar algo nuestro propio, decían que era muy importante. No teníamos discográfica ni la buscamos, sabemos que firmar por una casa de discos implica que van a meter sus narices en la faceta creativa: pueden escoger qué tipo de tema publicar, cambiar cosas o hacer lo que ellos te pidan de cara al enfoque final del producto. Decidimos sacar algo más pequeño, pero teniendo en nuestras manos todo el proceso creativo, que fuese nuestro de verdad. Esto supone acarrear con toda la organización y gastos de la grabación, maquetación, promoción y demás. Cuando haces esto entre dos personas el esfuerzo es grande. Decidimos registrar un par de temas y ver qué pasaba.

-Digamos que tu principal prioridad no era la de publicar un disco de estudio.

Mi prioridad, lo que más me sigue gustando y disfruto es el directo. Grabar un Ep puede estar bien para que tengas algo que mostrar o enseñar. Sin embargo es muy difícil entrar en las radios, sobre todo si hablamos de Rock. Mi principal inquietud se manifiesta sobre un escenario. Grabar me hizo ilusión en el sentido de que tienes algo que permanece en el tiempo. Por otro lado las horas que tienes que pasar en el estudio de grabación siempre se me hicieron un poco cuesta arriba puesto que soy una persona muy activa, muy culo inquieto.

-¿Fue tu primera experiencia en un estudio de grabación?

No. Cuando estaba en Tele 5 presentaba el programa Hugolandia. Cantaba el tema de cabecera y parece ser que empezó a llegar un aluvión de cartas de niños que querían tener esa canción. El programa estaba teniendo bastante éxito y la cadena decidió grabar dicho tema. Se publicó un disco con la canción de Hugo y otros versioneados con temática infantil, incluso pude sugerir algunos de Rock que acabaron incluyéndose en dicho disco; eso sí, adaptados a niños. Cosas como “Twist & shout”, al que le hice una letra adaptada, y dos o tres temas más de grupos que me gustan. Grabar en estudio no estaba mal, pero cuando descubrí lo que se siente cantando en directo tuve claro que era lo que de verdad me tiraba. Soy muy exigente conmigo misma y con todo lo que hago, cuando algo no me sale como considero me genera estrés y ansiedad. Un concierto en directo es un momento único y diferente, su función no es la del permanecer en el tiempo sino la impronta del momento; si algo sale regular no es significativo. En el estudio me puedo llegar a obsesionar con una frase si no sale como deseo y te la puede llegar a repetir cuarenta veces hasta que el técnico diga: basta.

-El otro tema del Ep es “Alguien dudó”, con una letra muy interesante. ¿De qué trata esta canción?

En las letras sí metí algo de baza. “Alguien dudó” trata sobre el tema de las drogas. Por motivos que no vienen al caso quería abordar esa temática en la letra de la canción, lo hablé con Gus, le expliqué mi visión y pienso que no lo pudo hacer mejor. “Alguien dudó” va a ser siempre una de mis canciones favoritas y especiales. Me parece un Rock muy garagero y poco comercial, por eso se sacó como segundo single –a mí me daba igual, es una gran canción y ya está-. La letra es muy dura, cruda y directa.


-¿Qué importancia le das a las letras dentro de la música? ¿Te parecen un mero instrumento al servicio de la melodía o tienen más trasfondo?

Mucho, supongo que por mi bagaje en el mundo del teatro y la interpretación le doy mucha importancia al texto. Es curioso porque las grandes canciones en inglés que todos valoramos no tienen unas letras especialmente brillantes y sin embargo han conseguido llegar y millones de personas. Cuando canto en español cosas de gente como Fito lo vivo mucho. Cuando estoy en el escenario y canto algo con una letra que me llega, le meto mucha más fuerza y pasión.

-¿Por qué se rompió Be Rock?

Fue algo progresivo. Empezamos a tener muchos conciertos acústicos y eso produjo una especie de desajuste en el grupo, viajábamos como banda menos ya que a muchos acústicos íbamos Gus y yo. Aunque una separación siempre es dolorosa no hubo malos rollos, de repente empezaron a surgir objetivos y modos de ver las cosas diferentes. Si sucede algo así lo más natural es acabar marchando cada uno por su lado. Ante objetivos diferentes lo mejor es seguir por caminos diferentes. El Rock está para ser feliz, vivirlo y disfrutarlo. Siempre le voy a estar agradecida a Gus por haberme metido en el mundo del Rock, gracias a él tuve una banda de Rock y me subí a cantar en serio encima de un escenario. Eso es algo que no voy a olvidar nunca. Una separación siempre implica algo de dolor, eso es inevitable, en un grupo se genera una relación personal debido al número de horas y de vivencias que pasas junto a tus compañeros.

-Es inevitable que se forme un lazo afectivo cuando compartes tiempo, ilusiones y vivencias con otros.

En nuestra profesión, te hablo de los actores, se crean lazos muy fuertes pero muy breves. Ya me he acostumbrado a saber que cuando llega el momento de la separación en el fondo no pasa nada. Siempre que acababa un rodaje y llegaba el momento de separarse era muy triste pero no es malo, esos vínculos fueron reales pero cada uno continúa su vida por su camino y es humano. Es una situación que tengo bastante asumida debido a que por mi profesión llevo toda la vida separándome de gente con la que hago unos vínculos muy estrechos. Son etapas de la vida de las que te llevas algo. Pienso que todo lo que nos ocurre en la vida forma parte de nuestro propio aprendizaje, todo lo que pasa te enseña algo.

                                                                       Rico & Roll.

-Si te parece ahora vamos a centrarnos en tu actual grupo. ¿Nos puedes contar el proceso de formación de Rico & Roll?

Cuando se acabó Be Rock tenía claro que quería seguir en el mundo de la música y, aunque llevaba un pequeño camino recorrido, tenía que volver a empezar casi desde cero. Pasé unos meses de cierto bloqueo para ver en qué dirección seguir, lo que tuve claro en todo momento es que quería seguir tocando Rock.
Santi Fernández, del programa Sentinel, me echó una mano presentándome a Martin. Su grupo Danger se tomaba un descanso y nos encontramos los dos, Martin buscando cantante y yo buscando guitarra. Goyo, bajista de Be Rock, me comentó que si montábamos un grupo quería tocar y OrsiOrsiano Gallardo, batería de algunos de acústicos– también se unió a nosotros. De repente la vida nos iba volviendo a colocar, soy muy acelerada y lo quiero todo enseguida pero la vida te hace entender que las cosas llevan un proceso. Una noche quedamos todos para cenar y todo el mundo estuvo de acuerdo en montar el grupo, incluso hablamos de set list y cosas así. En una banda cada uno tiene un perfil y asume un tipo de responsabilidad.

-Cualquier grupo humano con un objetivo en común genera unas propias relaciones y responsabilidades entre sus integrantes.

Orsi nos dio un primer empujón a la hora de buscar actuaciones porque tiene varios contactos, todos llamamos a salas en las que habíamos actuado y nos salieron unos cuantos bolos para empezar a rodar.

-En ese primer momento nada de mánager.

Y ahora tampoco. No es que no lo queramos, es que parece que nos salen casi más conciertos a nosotros que con un mánager, jaja.

-¿Por qué el nombre de Rico & Roll?

Fue idea de ellos. Durante la cena comentaron que el grupo debía llevar mi nombre, que había que aprovechar que era conocida y tal. La verdad es que eso me daba mucha vergüenza. Al final llegamos al acuerdo de llevar mitad y mitad en el nombre, así se quedó Rico & Roll. Una parte con mi nombre y otra que haga alusión a nuestra música. No quería que nos llamásemos Beatriz Rico y los tal o cuál, no quería eso de ninguna manera. Me vino a la cabeza lo de Rico & Roll y nos pareció bien.

                                                       Beatriz Rico y J.A. Martín.

-¿Qué sensación te produjo esos primeros conciertos? Una cosa es que te caigas bien y otra es que la música funcione.

La sensación desde el primer momento fue muy buena. Son grandes músicos y grandes personas, así es difícil que no salga bien. Es gracioso porque somos muy diferentes. Orsi es muy autodidacta y muy de improvisar en el momento, Martin es de los que se escucha mil veces los discos y disecciona su música buscando la excelencia, Goyo y yo que queremos tocar en directo y ponemos la nota de humor en los ensayos y eso. Todo está resultando divertido y emocionante.

-¿Cómo os organizáis para elaborar el repertorio?

El mismo día del a cena surgieron ideas y posibles canciones a tocar en vivo. Todo ha ido saliendo fluido y natural. A cada uno siempre le puede llegar más un tema que otro, pero todos nos gustan.

-Uno de los temas que hacéis es “Traidor” la adaptación al castellano de “Anytime anywhere” de Gotthard.

Fue sugerencia de Martin, nos pasó un directo de Gotthard y la letra en español. Es una letra que me parece muy adecuada para el momento que vivimos.

-¿Piensas que el background más rockero de Martín puede haber endurecido algo vuestro repertorio?

Fue surgiendo sin pensarlo mucho. Algunos temas ya los tocaba en Be Rock y otras cosas que vamos añadiendo. No es un repertorio cerrado, nos gusta ir cambiando cosas aquí y allá. Es interesante tener un punto de variedad, siempre desde el enfoque del Rock.


-En el concierto de reyes en la sala Piratas tocasteis cosas como “Jolene” de Dolly Parton que es una preciosidad.

En ese concierto nos plantearon tocar durante dos horas y media. Incluimos cosas como “No dudaría”, algo de Coque Malla o Jolene”. Esa canción de Dolly Parton me encanta, de hecho fue idea mía tocarla en vivo. No nos cuesta nada llegar a consensos con las canciones a tocar.

-¿Os habéis planteado componer temas propios? ¿Hay composiciones del grupo en la recámara? ¿Cómo es el proceso compositivo en Rico & Roll?

Te puedo decir que hay algo por ahí. Martin tiene un tema con la música compuesta. Es una canción que tiene fuertes reminiscencias del rock de los ochenta, que es algo que nos gusta a ambos. Nos falta la letra y me gustaría que la escribiese una compositora y escritora muy conocida pero que nunca se ha metido en el Rock. No te puedo decir más por si al final no sale pero por ahí van los tiros.

-De todos modos pienso que no hay que obsesionarse demasiado con los estilos distintos en la música. Si algo te gusta y te llega es bueno, venga de donde venga.

Totalmente de acuerdo. La buena música es universal y está por encima de cualquier otra consideración.

-Es interesante que el artista tenga esa inquietud por componer su propio material.

La cabeza de Martin está llena de música y tiene mucho talento. Le escuchas calentar en los ensayos y hasta de ahí salen cosas interesantes. Respeto mucho a todo el que tiene ese talento y capacidad. Para mí hacer un monólogo de dos horas me parece sencillo, a cada uno lo suyo. Lo que me parece realmente digno de elogio es el cirujano capaz de realizar una operación o el músico capaz de componer una canción, una melodía. Para mí es magia y a él le sale solo, son personas que lo tienen en su interior y tienen que sacarlo.


-Hay un componente mágico en la creación e música.

Es un don. Hay gente que tiene ese don y Martin es uno de ellos.

-¿Y registrar alguna versión de las que hacéis en los directos?

No, hay que respetar los originales. La Credence o Tina Turner ya lo hicieron en su día perfectamente. Os podemos adelantar que tenemos alguna pequeña sorpresilla en preparación. El otro día Martin nos puso una cosilla que había compuesto y le estamos dando forma al asunto.  Lo cierto es que todos llevamos una vida muy ocupada y reconozco que el directo es lo que más me llega por su inmediatez y singularidad, habrá que grabar algo propio nuestro; algo que dejar para la posteridad.

-¿Qué les dirías a todo aquel que tenga la inquietud de veros en directo pero todavía no lo haya hecho?

Que si tienes esa inquietud lo mejor es que asistas a uno de nuestros shows. Si te gusta el Rock no te va a defraudar. No sé exactamente qué se puede llevar el que venga a vernos, lo que es seguro es que nosotros vamos a ofrecer diversión, adrenalina y buen Rock n’Roll.


-El componente visual y de espectáculo está presente en vuestras actuaciones en directo ¿Qué importancia le dais a este componente teatral y de espectáculo en vuestros directos?

Lo tengo presente. Antes no lo hacía y me regañaban, jaja. No se trata de salir con la primera camiseta que te encuentres y ya está. Lo cierto es que soy de las personas que abre el armario y se pone lo primero que coge, pero me di cuenta de que el aspecto visual hay que cuidarlo cuando ofrecer una actuación en directo, todo llega al público y es una manera de comunicarte; con un corpiño de cuero me siento más fuerte encima del escenario y más metida en lo que voy a hacer. El Rock es música, amistad y espectáculo; todo le llega al público. La imagen y la actitud también forman parte del Rock. Recuerdo una anécdota cuando hace tiempo estuve cenando con Natalie Portman. Acababa de rodar la película “V de Vendetta” para la que se había cortado el pelo, curiosamente le había dado tiempo de que le creciera pero se lo volvió a rapar. Le pregunté por qué llevaba el pelo tan corto y ella me respondió que eso le daba más fuerza. En ese momento no lo entendí, pero ahora sí. Para una mujer es importante sentirse fuerte.

                            Ellas Dan La Nota: Cristina Del Valle, Beatriz Rico, Estela De María y Judith Mateo.

-También formas parte del proyecto musical Ellas Dan La Nota. ¿Nos puedes contar cómo se fraguó este proyecto?

Se formó hace muchos años a raíz de fundar la Plataforma de Mujeres Artistas Contra la Violencia de Género. Hace muchos años estaba formado por las cantantes Cristina del Valle, Inma Serrano, Mercedes Ferrer y Esperanza Grau; junto a ellas actuábamos cuatro actrices que ofrecíamos monólogos basados en testimonios reales de mujeres maltratadas. Realmente empecé en Ellas Dan La Nota como actriz. Pasados los años me volvieron a llamar pero para participar como cantante. Me hizo mucha ilusión. Siento mucho respeto y admiración por Cristina del Valle y el hecho de que contasen conmigo fue realmente importante, algo así como un reconocimiento.

-Aunáis la música con un show visual lleno de mensajes y símbolos contra la desigualdad y el abuso sexista. ¿Qué reacción piensas que provoca en el público vuestra propuesta artística?

De emoción total. Incluso la primera vez que me subí al escenario con ellas y visualicé el vídeo o la misma música de entrada se abren los sentimientos y te llenas de emoción. Es un espectáculo muy cuidado y completo. Recibo del público emoción. Aunque decimos que es un espectáculo de mujeres hecho para mujeres, lo cierto es que nos van a ver muchos hombres que también nos manifiestan esa emoción. No solo se habla de la violencia de género, sino también del papel de la mujer en el mundo; la parte que trata sobre Ciudad Juárez me parece brutal. Es una propuesta muy completa y hecha con mucha implicación y cariño. Creo que estamos difundiendo un mensaje importante en los tiempos que corren y que lo hacemos de una manera que realmente llega.

-El espectáculo tiene un componente de concienciación muy importante.

Exacto. Para concienciar primero debes informar y debes hacerlo de tal modo que esa información llegue por los ojos, los oídos y el corazón. Pienso que Ellas Dan La Nota hace bastante bien esto.

-Os tenemos que felicitar por esta propuesta. A nivel musical resulta muy variada y mantiene la expectación durante toda la actuación. ¿Teníais claro la importancia de aunar distintos estilos musicales?

La jefa de todo el asunto es Cristina. Me dijo que como era rockera lo que tenía que tocar era Rock. En Majadahonda, por ejemplo, actuó Esperanza Grau. Ella tiene un estilo totalmente diferente y es normal que se desenvuelva en su terreno. Cristina ha buscado aunar distintos estilos: la Copla, el Rock o la música más melódica que hace la propia Cristina.

-También colabora Judith Mateo con el violín eléctrico.

Otra mujer que tiene magia. Entiendo que la gente que esté en el patio de butacas no pueda apartar sus ojos de ella.


-Hicieron otro a finales del verano pasado Estela y Cristina con Mercedes Ferrer y Aurora Beltrán. ¿Os habéis planteado este tipo de actuaciones como algo con continuidad o esporádico? ¿Cuál es el futuro de este proyecto?

Por supuesto, hace poco han tenido una actuación. Lamentablemente tenía actuación en Melilla y no pude participar, en nuestra profesión hay veces que se solapan las actuaciones. De cualquier modo, si no puedo ir la actuación se realiza con otra compañera. El caso es que el proyecto sigue en marcha, estamos en contacto por medio del wassap y la gira sigue. El asunto es que nuestro espectáculo tiene música, actuaciones y proyecciones, es bastante grande y no es sencillo ni barato de llevar, a veces resulta un poco complicado de llevar desde el punto de vista logístico. Lo importante es que la idea sigue, tiempo al tiempo.

-Por otro lado también has colaborado con otros grupos y músicos como The Val, Cuarto Oscuro o Bárbara Black  y presentado festivales  ¿Qué te mueve a hacer estas colaboraciones?

Depende de cada circunstancia. Actué con The Val a raíz de coincidir en el Festival del Rock Contra el Hambre Infantil, Gabi y yo conectamos muy bien y me invitaron a una de sus actuaciones.
Cuarto Oscuro se pusieron en contacto conmigo y me gustó la música que me pasaron, la voz de Luisja me pareció llena de personalidad y ellos me cayeron muy bien. A estas alturas solo hago lo que realmente me gusta.

-Colaboraste con Cuarto Oscuro en la canción “Bajo cero” y en el vídeo clip.

Me fui con ellos a León para rodar en vídeo clip. Fue todo muy rápido ya que tenía una actuación. Cuando me quise dar cuenta ya estaba toda mi parte grabada, jaja.

                                                             Cuarto Oscuro: "Bajo cero".

-¿Con qué artista te gustaría compartir escenario? Tanto en la música como en la interpretación y vivo o muerto.

Con Luz Casal, la vi en directo en el Teatro Español hace algo más de un año. Me impresiona cómo ha evolucionado sin perder su esencia rockera.

-De hecho tocáis “Loca” en algunos de vuestros conciertos.

Eso fue idea mía. Me parece que mezcla su esencia del Rock con una elegancia propia que engancha perfectamente con el público. Pude saludarla después de esa actuación y para mí fue como si estuviese delante de Tina Turner.

-Acaban de dar el Premio Fundal 2017 al Festival Rock Contra el Hambre Infantil, celebrado el pasado año. ¿Qué ha supuesto para ti participar y este reconocimiento?

Son estas cosas maravillosas que pasan de vez en cuando. Lo organizaron entre José Martos, David Collados, Santi Fernández y Justo Urbano. Se dejaron la piel para poder organizar el evento, me alegro mucho por ellos porque se lo merecen. Todo salió muy bien. La sala se llenó y la recaudación fue para becas de comedor a niños bajo riesgo de exclusión social. Pasado un año todavía sigue coleando esta idea y eso es grande.

 
-Te involucraste mucho, además de presentar el evento grabaste algún vídeo de promoción y cosas así.

Lo mío fue lo sencillo, llegar y subirme al escenario. Sé de todo el trabajo previo que llevaron los cuatro organizadores y suyo es el mérito. Lo dije en la entrega de premio: estos cuatro chicos estuvieron meses y mese dejándose la piel con todas las gestiones y detalles para que todo saliera redondo.

-Has colaborado en el musical “Gigantes XXL”. ¿En qué consistió tu colaboración?

Cuando me preguntan digo que a nivel profesional mi sueño siempre fue hacer un musical. En mi anterior monólogo “Mejor Viuda que Mal Casada” metía un par de números musicales en plan cabaret como homenaje a Liza Minelli –por cierto, tuve la suerte de verla en concierto en Estambul hace unos años–. Mi inquietud por los musicales siempre ha estado ahí y finalmente la vida me ha dado esa oportunidad. Este musical se lleva realizando desde hace tiempo en salas pequeñas de Madrid, aunque es una compañía asturiana con mucho talento. Se llaman Saltantes Teatro y son capaces de montarte un musical con cuatro cosas y un par que ya quisieran en Broadway. Han ido avanzando desde abajo, pasando a salas de mayor aforo a fuerza de buenas actuaciones y buenas críticas. Me propusieron colaborar y me lancé a por ello. Se trata de un homenaje a las grandes divas, me mandaron tres o cuatro temas y me decanté por uno de Celia Gámez para hacer un estilo distinto a lo que hago normalmente. Llegó el momento y ahí estaba, con las plumas y bajando la escalera del escenario; disfruté mucho la experiencia.

-Me alegro de que se cumpliera tu sueño.

Bueno, en realidad fue un aperitivo. Mi sueño es hacer un musical completo, me lo tomo como que la vida me va anunciando este camino. Recuerdo que mi tía siempre me decía que al final todas las cosas me acaban saliendo, pero que necesito algo más de tiempo que el resto del mundo. Es una señal para que no me rinda por que el musical acabará llegando.


-Algunas de estas colaboraciones tienen un claro trasfondo social. Tú misma has manifestado a través de las redes sociales la necesidad de implicarse en transformar el mundo en el que vivimos. ¿Te parece importante aprovechar tu faceta artística para expresar estas inquietudes sociales?

Tener una cara conocida es un privilegio que no me puede servir solo para que me salgan actuaciones o para mirarme al espejo. Si eres conocida lo que dices puede tener algo más de repercusión. Me resultaría inmoral no aprovechar esta posibilidad, siempre en la medida de mi realidad y mis posibilidades, de ser un altavoz para toda esa gente que no se puede hacer oír y lo necesita. Una de las cosas de las que me siento especialmente satisfecha es de haber podido ayudar a conseguir construir un parque infantil para la asociación y colegio Aspace León, que trabaja con niños con daños cerebrales. El hecho de que una cara pueda tener una cierta repercusión mediática conlleva la responsabilidad de emplearla no solo para una misma, sino para beneficiar a otras personas o colectivos que lo necesiten. Realizar una función benéfica para una asociación de niños con enfermedades raras y lograr una recaudación destinada a fisioterapeutas para esos niños no supone más que un par de horas de mi trabajo y con ello puede beneficiarse gente que está atravesando situaciones de dificultad. Si los artistas hiper famosos se involucrasen con personas o colectivos que sufren injusticias o se encuentran en situación de vulnerabilidad seguro que la realidad sería distinta, piensa en el poder de convocatoria que tienen los artistas de gran éxito. Cuidado, no estoy criticando a nada ni a nadie, es solo un sentimiento y un deseo. Respeto y entiendo al que quiera vivir un poco ajeno a este tipo de realidades, si te involucras mucho sufres porque vives cosas muy de cerca; de cualquier modo es una elección personal y vital.

-Me parece muy encomiable llegar a esa conclusión.

Soy voluntaria en un hospital, realizo mi voluntariado desde Cáritas. Conocer a Cristina del Valle me ayudó a despertar algo que tenía dormido desde hacía mucho tiempo. Un buen día, sin saber muy bien porqué, empecé a caer en la cuenta de que el sentido de la vida puede que tuviera que ver con echar una mano a tu alrededor. Poder ayudar hacía que me sintiese bien y plena; actuando y cantando me sentía muy bien, pero el hecho de poder ayudar te hace valorar las cosas desde otra perspectiva. Dicen que no se puede experimentar la felicidad y la gratuidad hasta que no haces algo por alguien que no puede hacer nada por ti. Mi trabajo como voluntaria llena un hueco que estaba vacío. Mi familia, trabajo y amigos me colman de felicidad, pero faltaba ese algo que queda perfectamente encajado con la necesidad y satisfacción que experimento al poder ayudar.

-Es esencial descubrir la sensación de la gratuidad, hacer algo por alguien que lo necesita.

Sobre todo si es con gente que no conoces, usando mi luna de miel para ir a un campamento de refugiados y conseguir que salgan en la prensa. Esas personas a las que nadie pone cara ni nombres son importantes para mí. Es una satisfacción que engancha, aunque es duro porque tratas con personas y situaciones muy duras. En el hospital muchas veces salgo cansada y con la mente tocada, ves muchas cosas difíciles. Sin embargo todo lo que estoy aprendiendo como persona gracias al trato con los pacientes, los ancianos, día tras día es algo que no se puede explicar. Me hace sentir plena.

-Debe ser muy impactante trabajar como voluntario en un hospital.

Desde luego. Muchos ancianos se encuentran solos por diversos motivos, los hijos o los nietos trabajan y solo pueden acercarse algún fin de semana. Necesitan hablar, contar cosas y mantener conversaciones. Cuando me dan las gracias, un abrazo o cualquier otra muestra de cariño siento que ya tengo el día hecho.
Siempre digo que cada uno debemos hacer nuestra parte. No se trata de proponerse grandes empresas como acabar con el hambre en el mundo o cosas así porque vas a acabar frustrándote. Un día me di cuenta de que se trata de hacer tu parte, tener barrida tu parte de la acerca.


-La suma de los pequeños esfuerzos de cada uno es capaz de conseguir cosas muy grandes.

Me gusta seguir siendo algo ingenua. Pienso que cada granito de arena, cada pequeño gesto, puede despertar la inquietud de alguien para que se recomponga su escala de valores. Hay que contar todas estas cosas que hacemos para contagiar al que no se ha parado a pensar en cómo aportar un poquito de mi tiempo y mis capacidades para mejorar este lugar en el que vivimos todos.

-Esto que dices suena muy interesante. Parece que en determinados entornos no está del todo bien visto hablar de estos temas, enseguida te miran como a un bicho raro.

Que cada uno piense lo que le parezca oportuno. Me gusta colaborar con asociaciones u ONGs como Agua Pura, Médicos Sin fronteras o Greenpeace y siempre me ha dado mucha vergüenza comentarlo –parece que es como si te las quisieras de algo, no sé–, hasta que una ONG me pidió que lo dijese públicamente; para ellos es publicidad en positivo y sirve como llamada para llegar a más gente.

-¿Esta manera de posicionarte en temas sociales te ha acarreado algún tipo de problema dentro de tu carrera artística?

Que yo sepa no. Pienso que puedes hablar prácticamente de todo y dar tu opinión siempre que lo hagas desde la educación y el respeto. Y si además hablas desde tu corazón y tu convencimiento sincero, no creo que nadie se lo pueda tomar a mal. Yo me posiciono cuando veo una injusticia, algo doloroso, no lo hago en función de tal o cuál tendencia política. De hecho hoy en día me parece muy difícil decantarme entre cualquier partido político, les veo pegas a todos y por eso no puedo posicionarme de manera tajante. Lo que quiero es que se hagan las cosas bien, vengan desde el color que vengan. Nunca me he sentido vetada ni nada por el estilo. No voy con ni contra ninguna tendencia política, voy con las personas.

-El respeto y la educación son valores básicos en cualquier sociedad que se precie de serlo.

Desde luego. Por ejemplo no estoy nada de acuerdo con los recortes en Sanidad o contra la violencia de género porque lo he vivido de cerca. En este sentido no me parece adecuada la gestión del gobierno porque es su responsabilidad. Lo tengo que decir porque no estoy de acuerdo, pero lo digo con educación. No protesto contra ningún partido, protesto ante las injusticias. Cuando pones por delante tus principios y tus valores es muy difícil que las cosas salgan mal, puesto que actúas desde una base firme y sólida. Si te mueves desde tus convicciones la gente lo nota y es muy difícil que salga algo malo de ahí. Si haces las cosas solo por intereses personales o fútiles es más fácil que al final no salga nada válido. Con la música pasa lo mismo, si te mueves desde tu corazón y tu convicción puede que el camino sea más largo, pero seguro que el resultado va a merecer la pena.

-A todos nos gustan que nos adulen, que nos digan lo buenos que somos en lo nuestro. ¿Es difícil vivir dentro del mundo del espectáculo y tener los pies en el suelo?

Aquí hay como dos vertientes. Tuve la suerte de trabajar al lado de gente como Fernando Fernán Gómez, Carmen Maura, Agustín González o Antonio Resines. Eran personas con unas carreras tan sólidas, con tanta experiencia, que habían vivido y pasado por tantas cosas, que me enseñaron mucho. Imagino que lo complicado es que un chaval muy joven alcance un éxito masivo, es difícil que una cabeza soporte todo eso con serenidad si no has pasado por otro tipo de aprendizajes y experiencias.  Mi caso se trata más de una carrera de fondo, muy arropada y aconsejada por gente sabia y con experiencia. Cuando has tenido una carrera longeva has debido pasar por diferentes etapas, con más y menos éxito o reconocimiento, eso te ayuda a relativizar las cosas y modela tu carácter; yo he tenido la suerte de compartir trabajo y vivencias con este tipo de personas que me han aportado mucho. Se trata de gente muy sólida, con vocación y que tiene muy claro lo que hace. Mi experiencia se acerca más a esto y me ha condicionado a la hora de tener los pies en el suelo, de tener claras mis motivaciones para hacer lo que hago. No he vivido nada parecido a Operación Triunfo ni nada por el estilo, no me puedo ni imaginar cómo afecta esto al desarrollo personal y vital de sus protagonistas. Son caminos distintos. Si tienes clara tu vocación y tu pasión es difícil que se te vaya la cabeza.


-¿En qué estado crees que se encuentra el Rock duro en nuestro país? ¿Y qué tal es tratado por los medios de comunicación?

Lo que escucho es que la cosa esta mal, aunque vas a las salas y se siguen programando conciertos; otra cosa es el hecho de que muchas veces la entrada deba ser gratuita, parece que a la gente a veces le cuesta pagar por ir a ver un concierto. Me encanta ver una sala llena de gente para ir a escuchar Rock y ver a gente joven. No sé muy bien qué decirte, también es cierto que desde siempre vengo escuchando que el teatro está en crisis, que el cine está en crisis y que la música está en crisis. También pasa algo que no es positivo, que es que muchas bandas tengan que pagar por tocar, eso es muy duro. Pese a todo intento ver el lado romántico del asunto, es cierto que estamos pasando una etapa mala pero día a día se sigue demostrando que el Rock sigue vivo. Lo cierto es que se cierran más teatros que salas de Rock. También hay un desfase entre los cuatro o cinco grupos que te llenan grandes aforos y el resto. Afortunadamente sigue habiendo bandas que continúan tocando en directo, puede que en salas más pequeñas, pero no dejan de actuar y eso es bueno.

-¿Cuál es el papel que piensas que desempeña actualmente la mujer dentro del Rock?

Cuando me metí en este mundo me daba un poco de respeto el hecho de que el Rock parecía un terreno hecho para los hombres, pero lo que he vivido es que me han acogido con los brazos abiertos siendo mujer y siendo actriz. He sentido mucha cercanía y empatía en líneas generales. Pese a que desde fuera pueda parecer un mundo más cercano a los hombres mi experiencia ha sido totalmente la contraria. Creía también que al venir del mundo de la interpretación la gente iba a tener ciertas reservas conmigo y todo lo contrario, supongo que cuando eres sincera en tus convicciones y no hay nada de pose todo surge más natural y sencillo.

-Actualmente hay bastantes mujeres tocando en grupos de Rock.

Parece ser que las mujeres vamos consiguiendo cosas después de mucha lucha. Con respecto al pasado Día Internacional de la Mujer, alguien dijo: “no me des un día, dame mis derechos”.

-Te vamos a pedir que te mojes. Dinos el nombre de algún vocalista, tanto masculino como femenino, que te llegue especialmente.

Doro Pesch, aunque pueda ser un poco más Heavy de lo que me llega me gusta mucho, su voz y su presencia te llegan cuando la ves en directo. También Tina Turner, que es el referente sin ligar a dudas. Aerosmith o Bon Jovi son otros de los grupos que me resultan especiales. Fuera del mundo del Rock me llega bastante Ana Belén. Y últimamente me he hecho muy fan de Bárbara Black.

                                                          Beatriz Rico y Bárbara Black.

-Bárbara tiene una voz espectacular.

Desde luego. Y si llegas a dar clases con ella y compruebas todos sus conocimientos te sorprendes de todo lo que puede saber siendo tan joven. Se nota que ama lo que hace, que tiene vocación.

-Ciñéndonos al terreno musical ¿Qué expectativas tienes Rico & Roll?

Lo cierto es que me gustar vivir al día y el momento presente. Lo que tenemos ahora son unas cuantas actuaciones y a medio plazo hay que meterse en el estudio para darle forma definitiva a ese tema que ha compuesto Martin. Antes planeaba todo y la mitad de las cosas no salían o se desbarataban, ahora lo que me sale es vivir y sentir cada día.

-¿Hay algún otro proyecto personal que tenga Beatriz, dentro o fuera de la música, aparte de los que hemos comentado?

A nivel musical estoy volcada con mis chicos. Una banda de Rock lleva muchas horas de ensayo y estoy al cien por cien con Rico & Roll. Cuando salgan más actuaciones con Ellas Dan La Nota allí estaré y si sale alguna colaboración puntual con algún grupo que me guste o me llegue saben que pueden contar conmigo.

-Nos gustaría que, con una idea rápida, nos dijeras lo que primero te venga a la cabeza sobre estos cantantes:

-Tina Turner: Potencia.

-Luz Casal: Sentimiento.

-Ronnie James Dio: Actitud.

-Joan Jett: Pasión.

-Pat Benatar: Me vienen  tantas cosas a la cabeza desde que era pequeña… puñetazo.

-Bárbara Black: Talento

-Leonor Marchesi: Pionera.

-Liza Minelli: Cuando vi la película “Cabaret” siendo pequeña me marcó, esa mujer con sus pestañas, su pelo tan corto, su presencia, la silla… la voz. Casualmente estaba rodando una película en Estambul y ella daba un pequeño concierto en el mismo hotel. Te puedes imaginar la cara que se me quedó cuando coincidí con ella en el ascensor -como cuando coincidí en las escaleras con Joe Cocker mientras trabajaba en el programa “El Precio Justo”, que se rodaba a la vez que el programa musical “Rockopop”-, me invitaron en el hotel a su concierto y tuve la suerte de estar entre las ciento y poco personas que presenciaron el concierto de Liza Minelli con el Bósforo iluminado de fondo. Esas cosas que te marcan para siempre.