Clube de Adictos a Deep Purple

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Púrpura Chess

This blog is basically a musical site. Here we talk about the music we like, using different angles. As dear and missed Jon Lord once said: “Music is the highest kind of Art that exists”. I think the same way too.

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martes, 22 de septiembre de 2015

Ritchie Blackmore vuelve al Rock.



El emblemático guitarrista Ritchie Blackmore, creador de Deep Purple, Rainbow y una de las principales figuras y referentes de lo que todos conocemos como Rock duro en los últimos cincuenta años, ha anunciado hace unos días su vuelta al Rock. Parece ser que el guitarrista realizará unos cuantos conciertos el próximo verano con un repertorio íntegramente formado por canciones de Deep Purple y Rainbow. Imposible resistirse a hablar de ello.


Blackmore ha comentado que quiere volver a hacer Rock, principalmente aunque no solo por motivos nostálgicos y porque a sus setenta años tiene la artritis a la vuelta de la esquina. Por desgracia en todo momento deja claro que se tratará de unos cuantos conciertos puntuales puesto que su prioridad absoluta se encuentra en su proyecto de música Renacentista/Medieval llamado Blackmore’s Night y que comparte con su mujer, la cantante Candice Night. Debemos recordar que el afamado Hombre de Negro lleva la friolera de diecinueve años alejado del Rock duro y al frente de este proyecto, más concretamente desde el año 1997.

                                        Ritchie Blackmore y Candice Night: Blackmore's Night.

Ha anunciado que este regreso a sus raíces rockeras constará de una serie de cuatro o cinco conciertos en algunas ciudades europeas a lo largo del próximo mes de Junio del 2016, probablemente en Reino Unido, Suecia o Alemania, como no; de España nos olvidamos, claro. El repertorio estará formado por temas de sus discos de Deep Purple y Rainbow, a los que imagino que les sumará algunas cuantas sorpresas en forma de versiones o improvisaciones marca de la casa de esas que solo él sabe hacer y que tanto echamos en falta en el panorama musical actual. Por lo que parece este regreso no se anuncia como una reunión de Rainbow como tal ni como una nueva reencarnación de Purple, sino más bien como una noche con la música de Ritchie Blackmore. Tampoco ha dado el nombre de los músicos que le acompañarán en esta nueva y pequeña aventura, aunque ha dejado claro que todos serán músicos nuevos; Blackmore siempre se ha caracterizado por buscar sangre nueva y fresca de la que rodearse para interpretar música en vivo. Lo único que ha avanzado a este respecto es que ya tiene al cantante, que es alguien nuevo con una voz entre Ronnie Dio y Freddy Mercury. Por otro lado parece ser que alguno de los conciertos se grabará para una posible edición en el futuro. Casi . El personal ya puede ir haciendo cola frente al ordenador en  internet, imagino que las teclas echarán chispas cuando se pongan las entradas a la venta.

                             Ronnie Dio.                                               Freddy Mercury.

El asunto se presenta movidito en los próximos meses para la saga Purple. Observando el tema con un poco de perspectiva resultaba más o menos obvio que Ritchie acabaría tocando Rock una vez más, lo que sus seguidores no teníamos claro era el cuándo. De todos modos los indicios resultaban bastante claros para cualquiera que leyera un poco entre líneas las declaraciones de los últimos dos años dentro del seno de alguno de los miembros de la familia Purple. Conviene recordar el triste adiós de Ritchie Blackmore de los Deep Purple en 1993, aquella reunión y gira europea frustrada sin dirigirse la palabra con el resto del grupo y que terminó en lágrimas mientras rompía sus billetes de avión para viajar a la segunda parte del tour en Japón. Las declaraciones posteriores fueron desagradables e innecesarias, llenas del odio, ira y rencor. Blackmore se despachó a gusto con sus ex compañeros, les acusó de seguir por dinero, a Jon Lord le tachó de escurrir el bulto de los problemas dentro del grupo y del vocalista Ian Gillan, su conocido archienemigo desde los años setenta, llegó a decir que no podía cantar y que no era más que un borracho sin palabra; tela. Por su parte los demás Purple tampoco se cortaron nada en sus comentarios hacia el peculiar guitarrista, Roger Glover comentó que Blackmore no tenía ningún mérito especial como compositor en el grupo - en todos los créditos de los discos de Deep Purple aparece como compositor -, incluso llegó a alegar que el archiconocido e inmortal tema “Smoke on the water” era famoso por la letra y no por el riff de entrada de la guitarra ¿?. Gillan también realizó algunos comentarios diciendo que Blackmore era un cáncer dentro del grupo que no les permitía avanzar e incluso, en una muestra del espinoso y corrosivo humor inglés del que suele hacer gala habitualmente nuestro entrañable Garganta de Plata, argumentó que dejó de tomarse en serio a Ritchie cuando este le comentó que Eric Clapton no era un guitarrista capaz – siendo conocido por todos en el mundillo musical el resquemor que siempre ha tenido Blackmore hacia Clapton -. Aquello pareció un divorcio por cuernos y a las malas.

                                                       Roger Glover e Ian Gillan 1993.

                                                      Ritchie Blackmore 1993.

En lo que respecta a Rainbow, tampoco podemos decir que la última reencarnación del arcoíris entre los años 1994 – 1997 acabara tranquilamente. Por lo que parece Ritchie, oscuro bromista empedernido muy amigo también de ese humor inglés tan deliciosamente bruto, antes de comenzar su nueva andadura con Blackmore’s Night a mediados del año noventa y siete no despidió a ninguno de sus músicos de Rainbow sino que les ofreció unos contratos prácticamente imposibles de firmar; parece que les obligaba a no grabar ningún otro disco fuera de Rainbow hasta que al propio Blackmore le volviese a apetecer reformar de nuevo al grupo… sin ni siquiera asegurarles que en ese hipotético caso les volviera a contratar. Lo dicho, un cachondo. Desde el punto de vista estrictamente laboral y práctico no hay mucho que objetar, Blackmore es el empresario y Rainbow es su negocio, por lo que puede ofrecer el contrato que se le ponga en la punta del alma; otro aspecto es lo moralmente reprobable que pueda resultar tratar de ese modo a los músicos que han estado compartiendo contigo esfuerzos, música, carretera e ilusiones. Probablemente el más dolido con todo este asunto pudo ser Doogie White, el excepcional cantante escocés descubierto por Blackmore para esos últimos Rainbow parece que realmente se creyó que el proyecto Blackmore’s Night sería para un disco y luego retomar Rainbow de nuevo. 

                                                       Rainbow 1994-1997.

Doogie se comportó como el caballero que es y no comentó nada hasta que hace algo más de un par de años Candice Night se descolgó con unas declaraciones realmente desafortunadas en las que ponía en duda la profesionalidad de White en Rainbow durante los últimos días del grupo del arcoíris, concretamente comentaba que Doogie perdió el vuelo del día después del último concierto de Rainbow en el Sweden Rock Festival de finales de principios de Junio de 1997 por encontrarse borracho, entre otras gentilezas. Doogie contestó algunas cuestiones de esos días finales desconocidas para el gran público hasta la fecha, siempre con un buen gusto exquisito. Aclaró como todos los seguidores sabemos que el último concierto del grupo fue en el Festival de Esbjerj el treinta y uno de Mayo, puesto que el grupo nunca tocó en Sweden Rock. Lo primero que dijo fue que no había hablado nunca de esto porque le parecía una cuestión entre Ritchie y él – y puedo dar fe personalmente de este dato porque yo mismo tuve el placer de entrevistarle y no soltó prenda, pese a que intenté profundizar en el tema de su marcha de Rainbow por activa y por pasiva, como os podéis imaginar -, pero que, una vez escuchada la curiosa versión de los hechos por parte de Candice, se veía en la obligación de aclarar algunas cosas puesto que se faltaba a la verdad y a su honor. Aquí salió a relucir la conversación que tuvieron el día anterior al concierto Ritchie, Doogie y el tristemente fallecido Cozy Powell, charlando sobre los planes para el nuevo disco de Rainbow; incluso parece ser que tenían ideas preparadas para cinco temas nuevos. También comenta aspectos sobre ese contrato imposible de firmar y niega rotundamente que no estuviera en condiciones el día después para coger el vuelo. Un Doogie, visiblemente dolido con las innecesarias declaraciones de Candice, demostró una vez más su clase y caballerosidad agradeciendo a Blackmore los buenos momentos vividos a su lado y ofreciendo su colaboración siempre que el díscolo guitarrista lo estimase oportuno. La verdad es que Blackmore siempre se ha caracterizado por usar al resto de personas de su entorno para realizar el trabajo sucio a la hora de comunicarles según qué decisiones a sus músicos, por lo que no sería descabellado pensar que Candice o Carol Stevens, manager personal y suegra del músico, solo sean peones en la endiablada partida de ajedrez que Ritchie mantiene con el mundo. Tampoco sabemos cómo funciona la pareja en su intimidad, ni es asunto nuestro, ni ganas que tenemos, ni falta que nos hace, por lo que cualquier teoría puede ser posible.


Acompañado de estas “peculiares relaciones” con ex miembros nos hemos encontrado durante todos estos años a un Blackmore hastiado del Rock y que no ha dudado en repetirlo, entrevista sí y entrevista también. Para el recuerdo queda esa genial entrevista que le hicieron en Popular 1 el año noventa y siete con motivo de su primer y único concierto en tierras hispanas. Un Blackmore de por sí incómodo por encontrarse en suelo hispano y con la intención de hablar de su por entonces nuevo disco con Blackmore’s Night se encontró con una entrevista salvaje de dos horas en la que le preguntaron por aspectos y curiosidades de su pasado en Purple y Rainbow mientras que prácticamente no le interrogaron por su nuevo disco con Candice Night. Acabó harto y encolerizado, dejándoles plantados para la sesión de fotos. Blackmore en su estado más primario y puro. Tuvo que ser muy cachondo el asunto.
  

La vida siguió igual hasta que hace unos tres años empezaron a aparecer rumores sobre un supuesto intento de reunión de Deep Purple con Ritchie Blackmore. Jon Lord, un par de años antes de fallecer, ya manifestó que quería reunir a la familia Purple para un gran concierto. Desafortunadamente no lo logró, como todos sabemos; mal por los implicados que no quisieron dar su brazo a torcer. Por su parte hace un par de años  Glenn Hughes alimentó otros rumores que hablaban de un intento de reunión del Mark III de la formación púrpura, compuesta por Blackmore, Lord, Paice, Hughes y Coverdale, que también quedó en nada; esto era mucho más complicado. Como ya comentamos en otra entrada, hay unos Deep Purple en activo con Ian Paice y la idea de reformar otra formación del mismo grupo con otros miembros más el batería hacía aguas por todos los lados además de constituir una falta de respecto a la formación con la propiedad del nombre y en activo. Aquí conviene aclarar que la propiedad del nombre, tras el desagradable episodio de los falsos Purple montados por Rod Evans a principios de los ochenta, estaba en manos de los cinco miembros de la formación clásica conocida como Mark II -Gillan, Lord, Blackmore, Glover y Paice-, pudiendo montar el grupo en el caso de que los miembros implicados constituyesen mayoría; de este modo harían falta tres miembros clásicos para disponer del nombre legal. Esto permite barajar distintas posibles combinaciones. De cualquier modo, una jugada de dudosa enjundia en el caso de que pensaran en esta posibilidad; normal que Gillan se enfadara con estos rumores.

                              Deep Purple Mark III: D.Coverdale, R.Blackmore, I.Paice, J.Lord, G.Hughes.

Aunque cuando el río suena agua lleva. Las sospechosas recientes declaraciones de un Blackmore comentando que Ian Gillan es uno de los mejores vocalistas de la historia no pueden pasar desapercibidas, comenta que son demasiado viejos para seguir con antiguos rencores y reconoce su importancia dentro de la historia del Rock. Imagino que el primer sorprendido sería Gillan, que se apresuró a devolverle el cumplido a la vez que tranquilamente comentaba que hoy en día resultaría imposible que Blackmore volviese a actuar con Deep Purple porque el grupo ya tenía guitarrista desde hacía veinte años y era Steve Morse. Gillan en su estado puro.

                                                      Ian Gillan y Steve Morse.

Este verano Blackmore anuncia finalmente que quiere volver al Rock, aunque parece claro que sin reunir Purple ni Rainbow, por lo que puede que algunas conversaciones y rumores de antes tuviesen algo de fundamento. Sin embargo, la verdadera bomba informativa la soltó David Coverdale a finales del pasado Agosto. El cantante del Mark III y fundador de Whitesnake se descolgó comentando que durante el año 2013 había entablado conversaciones con Ritchie Blackmore con la idea de hacer un proyecto musical en común; toma ya. Coverdale especifica que Carole Stevens, la manager de Ritchie, negoció la posibilidad de trabajar en común pero no pudieron llegar a ningún acuerdo. Parece ser que a partir de estos encuentros, en la cabeza de David se empezó a fraguar la idea de hacer un disco homenaje de Whitesnake que incluyera las canciones del Mark III de Deep Purple, del que formó parte. El resultado ya lo conocemos todos: “Whitesnake The Purple Album”, el impresionante nuevo disco de las huestes de Coverdale regrabando y actualizando algunos de los temas míticos de aquella formación Púrpura. Imposible no rendirse a la sensibilidad única que transmite David en la estupenda versión del tema “Soldier of fortune”.

                                 David Coverdale.                                            Ritchie Blackmore.

                                              Whitesnake: "Soldier of fortune". Versión 2015.

Así nos encontramos con las recientes declaraciones de Ritchie Blackmore de hace tan solo unos días, en ellas nos explica que quiere volver a tocar Rock una vez más, que la nostalgia es un motivo de peso pero no el único aunque también comenta que se hace mayor y quiere afrontarlo cuando todavía puede. Explicita que no contará con ninguno de sus antiguos músicos, lo que deja con un palmo de narices a Joe Lynn Turner, que lleva anunciando hace algún tiempo también que Ritchie quiere volver al Rock y que esperaba que contase con su colaboración. Turner fue cantante de la última etapa de Rainbow entre los años 1981-1984 y también cantó en Deep Purple en 1991 por expreso deseo de Ritchie. Desde luego que Blackmore siempre ha sentido una especial predilección por Joe Lynn, aunque parece que no será de la partida. Imagino que Ritchie no se sintió muy cómodo cuando Turner montó el grupo Over The Rainbow en 2009 tocando todos los temas de Rainbow y llevando en sus filas a ex músicos del grupo junto con el propio hijo de Ritchie a la guitarra, Jürgen Blackmore. Muy cachonda fue la anécdota en la que la siempre sufrida manager Carole Stevens les mandó una carta pidiéndoles que no apareciese el nombre Blackmore en los carteles de promoción del grupo, a lo que cuentan los rumores que les contestaron adjuntando una copia del carnet de Jürgen en la que se podía apreciar que su apellido era precisamente ese. Sin palabras.

                               Jurgen Blackmore.       Over The Rainbow (Rondinelli,Turner,Smith,Morris,Blackmore)

                                                            Ritchie & Jurgen Blackmore.

También Blackmore hace hincapié dentro de su comunicado en la ausencia de Jon Lord; juntos construyeron Deep Purple. Sin embargo el genio que siempre ha sido y es Ritchie Blackmore, precursor, creador de un estilo y referente fundamental de varias generaciones de músicos, ha tenido la poca delicadeza de obviar en estas declaraciones la figura de Ronnie James Dio, se refiere a otros que ya no están sin hacer una alusión directa. Mal por él. Ronnie Dio fue vocalista de Rainbow en sus primeros tres discos de estudio y ayudó a sentar las bases de la música de Rainbow hasta tal punto que puedo afirmar, sin temor alguno a equivocarme, que formaron un tándem sin el cual no hubiera sido posible recrear la música de Rainbow tal y como la conocemos. De largo es el vocalista del grupo más recordado, sin desmerecer a los que se siguieron, y su talento para cantar, componer e improvisar en directo hicieron de este grupo algo único, distinto y muy especial.  En su día el propio Ronnie desveló que en 1998 hubo una oferta con una importante suma de dinero para reunir la formación clásica de Rainbow para un concierto parece ser que en Sudamérica, finalmente nada de esto se llevó a cabo. Posteriormente, a lo largo de los años,  Ritchie ha despotricado y se ha burlado de Dio en muchas de sus declaraciones. Sin embargo, pese a que no lo diga abiertamente y no le otorgue todo su merecido reconocimiento, Blackmore tiene la certeza en lo más profundo de su duro corazón que el talento de Dio era algo fuera de lo común y que constituyó un punto de inflexión en la carrera artística y vital del propio Ritchie. Pero esto es marginal.

                                                        Ronnie James Dio y Ritchie Blackmore.

                                Rainbow: "Man on the silver mountain". Munich 20.10.77. Algo especial.

De cualquier manera estamos ante la noticia musical del año. Siempre es un privilegio disfrutar de Ritchie Blackmore, el único e irrepetible mago de las seis cuerdas, interpretando con su Stratocaster a todo volumen ese increíble ramillete de canciones que nos han ayudado a entender la vida de una manera más feliz y completa a sus miles de seguidores a lo largo de todos estos años.


 




lunes, 14 de septiembre de 2015

Stingers: “On The Way”. Nuevo Mini Lp y concierto en Madrid con Herman Rarebell.




Hace poco se ha publicado el primer disco de los sevillanos Stingers, uno de los mejores y más logrados grupos que llevan a cabo su particular tributo a los alemanes Scorpions. Este grupo lleva ya unos cuantos años funcionando y pasa por ser uno de los grupos tributo más reconocidos de la popular banda alemana. Han sido llamados para actuar en eventos tan representativos como la exposición mundial del grupo de Rudoph Schenker y Klaus Meine que se celebró hace un par de años en la localidad alemana de Gronau, han actuado como artista invitado de la primera gira española en solitario que realizó Uli Jon Roth rememorando el cuarenta aniversario de su inclusión en el famoso grupo teutón y han estado presentes en otros tantos eventos, festivales y actuaciones presentando su propio homenaje de los conocidos alemanes. Incluso el propio Rudolph Schenker se subió con ellos al escenario del festival Auf Die Ohren para interpretar juntos “Rock you like a hurricane” y “Big city nights”.

                                                  Stingers con Rudolph Schenker en directo.

Stingers siempre han ofrecido una música en directo que ha reflejado con calidad las canciones más importantes de los Scorpions, así como otras joyas de fondo de catálogo de nuestro grupo favorito demostrando que no estamos frente a un asunto oportunista como está tan de moda hoy en día sino que se trata de verdaderos fans y seguidores del grupo alemán realizando un serio, efectivo y sentido homenaje. En Stingers nos encontramos principalmente con unos músicos solventes que recrean con calidad los temas de Scorpions. Tenemos a Panchi en la voz, que consigue emular la particular tesitura de Klaus Meine añadiendo sus propias características vocales, de las guitarras se hacen cargo con mucho acierto Javi y Yeyo, así como el anterior guitarra Jose Pablo en el tema “Angel of my soul”, mientras que Emilio “Kanina” y Sergio tocan la batería y el bajo respectivamente. La calidad y el sonido del grupo se puede comprobar en cualquiera de los muchos conciertos que llevan realizados hasta la fecha.



Además de la calidad de su propuesta sónica, cuestión principal cuando hablamos de un grupo de música, han sabido tener en cuenta otros aspectos para presentar un homenaje trabajado. Los Stingers han considerado oportuno contemplar además el aspecto visual, añadiendo a su puesta en escena algunos gimmicks y recursos escénicos característicos del grupo al que homenajean pero añadiendo alguna vuelta de tuerca para aportar su original impronta como grupo, como si hubiesen querido ir un escalón más allá dentro del concepto de grupo homenaje o tributo. Los miembros ofrecen un aspecto visual muy parecido al de los propios componentes de Scorpions en la actualidad, incluyendo al guitarrista que es clavadito a Rudolph y que efectua en directo algunos de los trucos de escena característicos del mayor de los hermanos Schenker; además incluyen en su puesta en escena, entre otras cosas,  el montaje de la cola de un escorpión gigante que sale de la batería y que realza la faceta escénica y visual del grupo.

                             Javi (Stingers).                                                 Rudolph Schenker.


Aunque uno de los principales pasos que colocan a Stingers definitivamente dentro de otra liga diferente de los muchos grupos tributos que se montan y desmontan casi a diario es la composición de temas propios. Stingers han publicado hace poco un mini disco con cuatro temas, composiciones propias todas ellas, con las que han venido a dar una nueva vuelta de tuerca. El cd se titula “On The Way” y han conseguido moldear y definir mucho más su propio status como grupo, han conseguido prácticamente equilibrar la difícil ecuación que supone componer temas propios con el aire del grupo al que homenajean pero sin resultar copias; lo dicho, asunto complicado del que han salido con una nota alta.


El tema que abre el disco es “On the way”, una canción directa y melódica cuyo estribillo se te mete en la cabeza casi desde el primer momento. Lleva una interesante mezcla con su suave inicio para desembocar en un estribillo potente y vigoroso. El siguiente corte lleva el título de “Rock”, directo como pocos, desde luego. Tema fuerte con un estribillo duro y directo que se me antoja perfecto para interpretar en directo. El sonido del cd es bueno, con unas voces y guitarras bastante logradas mientras que el bajo y batería están presentes en todo momento, en algunos momentos la batería no suena con el cuerpo adecuado aunque ya se sabe que esto siempre es cuestión de gustos. Lo que resulta evidente desde que empieza a sonar la música es que Stingers han echado toda la carne en el asador para ofrecernos un producto de calidad. La guitarra solista nos recuerda a lo largo del disco ese aire de los Scorpions actuales, con el sonido que nos viene presentando Matthias Jabs desde el disco “Savage Amusement”. Se nota que está todo en su sitio y muy cuidado.

                                                     Stingers: "On the way". Vídeo oficial.

La tercera canción se llama “Angel of my soul”, un tema lento muy bonito que rinde un sentido homenaje a las composiciones más pausadas del quinteto alemán. En este tema podemos encontrar algunos guiños estilísticos a los Scorpions de los setenta en cortes como “Living and dying”, “Born to touch your feelings” o la conocida “In trance”, mezclados con composiciones más actuales como “Send me an angel” o “The good die Young” aunque manteniendo siempre su propia personalidad. Si es difícil componer una buena canción, lo es mucho más si lo intentas hacer buscando guiños al estilo de otro grupo pero sin caer en la copia; chapeau para los sevillanos a los que se les puede poner en este aspecto en el mismo nivel que músicos como Steve Morse y sus “Major Impacts”.


Cierra en cd “Stage of the world” con una cadencia infecciosa que la convierte en una inmejorable manera de cerrar este primer disco de Stingers. Una pieza en la más pura tradición de esos grandes temas de Hard Rock clásico como “Big city nights” o “Deep and dark” acompañado por una letra en la que nos cuentan de una manera muy entrañable cómo han ido creciendo acompañados por la música del quinteto alemán. Inevitablemente te das cuenta del cariño y trabajo que han puesto en la realización de este cd mientras se va cerrando el tema con unos coros que constituyen un guiño perfecto al “Someone to touch” del disco “Face The Heat”.


Stingers ya han tocado compartiendo escenario con Uli Jon Roth, Rudolph Schenker y Herman Rarebell. Dentro de unos días van a repetir esa experiencia en Madrid invitando a su actuación a Herman Rarebell, el clásico batería de Scorpions se subirá con el grupo al escenario de la madrileña sala Shoko para realizar un concierto con un repertorio especial que ningún amante de Scorpions ni de Stingers debería perderse. El próximo sábado 19 de Septiembre se celebra este evento único y especial. Allí nos vemos.

                                               Stingers con Herman Rarebell en Sevilla.




miércoles, 9 de septiembre de 2015

Bernie Torme: “Blackheart”. Nuevo disco Octubre 2015.




El nuevo disco del guitarrista y cantante Bernie Torme se publica a primeros de Octubre, un nuevo disco de estudio grabado escasamente un año después de su predecesor, el brillante doble “Flowers & Dirt”. El disco presenta las señas básicas de la identidad musical de Bernie Torme, es un disco duro, directo y áspero, con la rabia rockera clásica del guitarrista, el toque Punk e irreverente que tan bien sabe imprimir el irlandés y, por encima de todo, ese regusto a Blues crudo y con pelotas que rezuma por todos los poros su guitarra.


El disco es de los que te pone firme desde el inicio trepidante con esa melodía marca de la casa que supone el tema “Golden pig”, una canción Rock de ritmo rápido ideal para el inicio. El cd continua con otro tema de similar cadencia, “1985 (Keeper of the flame)”, en el que manda la guitarra incendiaria de Bernie; conviene comentar que Torme es uno de los pocos guitarristas que tocan y suenan de una manera totalmente personal y reconocible, en cuanto escuchas su guitarra lo identificas rápidamente, lo que es muy de agradecer. Los solos y punteos están presentes de manera clara a lo largo de todo el disco como, por ejemplo, en la canción “Dirt”, todo un temazo con un solo moruno al final del tema que avanza in crescendo conformando un corte redondo. También nos encontramos con temas de corte más clásico como “On fire” o “Better days” en las que Torme nos presenta unas melodías brillantes y que te dejan ese sabor a discos clásicos suyos como “Electric Gypsies” o incluso a otros más actuales como “Wild Irish”.

                                  Torme probando un solo de guitarra para su último disco. Sonido no oficial.

Acompañan a Torme el bajista habitual Chris Heilman y el batería Ian Harris. Entre los tres consiguen un sonido potente, básico y ágil, Rock en su estado más puro. No hay muchos trios que consigan sonar con esa fuerza y llenando cada canción como lo hacen estos tres, aconsejo al que todavía no los haya visto sobre un escenario que vaya a comprobar esto en cuanto tengan ocasión de verles en directo. Como curiosidad aparece acreditado en los coros el antiguo bajista de Torme de sus primeros años en solitario, Phil Spalding. Phil ya colaboró en el anterior disco “Flowers & Dirt” y aquí añade coros en algunos temas


El disco nos ofrece dos composiciones más pausadas, “Flow” y “Miles to Babylon”, en las que Bernie se explaya a su gusto dentro de esos terrenos pantanosos que nos traen reminiscencias a Hendrix o a Jeff Beck entre otros y en los que tan bien se mueve el guitarrista. Estas canciones transmiten ese aire oscuro y siniestro, lleno de matices y detalles, que te van introduciendo poco a poco dentro de ellos. En esta onda nos encontramos también con la canción “Into the sun”, con una melodía que se te mete en la cabeza y no sale. Como dato curioso podemos comentar que el orden de presentación de las canciones está cuidadosamente escogido, sugiriendo ese fantástico y olvidado concepto de las caras A y B. “Flow”, uno de los lentos, parece que nos lleva al final de la primera cara, mientras que “Miles to Babylon” aparece hacia el final del álbum; en fin, recuerdos nostálgicos de los tiempos del vinilo y el cassette.


Hacia el final del disco nos encontramos con el tema “Steam roller blues”, toda una delicia Blues Rock con su slide y armónica conduciendo una canción de aires profundos al ritmo a la contra de la batería; conviene remarcar lo variada que resulta la música de este nuevo cd, Torme ha conseguido un abanico de canciones variadas pero que conservan ese toque propio del estilo del guitarrista. El disco finaliza con el tema “Party’s over” y su entrañable melodía, perfecta para cerrar este muy buen disco de Bernie Torme. Ahora solo toca esperar para que venga a presentarlo al territorio español.