Clube de Adictos a Deep Purple

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Púrpura Chess

This blog is basically a musical site. Here we talk about the music we like, using different angles. As dear and missed Jon Lord once said: “Music is the highest kind of Art that exists”. I think the same way too.

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lunes, 30 de octubre de 2017

WASP: "The Crimson Idol” 25 Aniversario. “Re-Idolized”. Gira española.


El grupo de Blackie Lawless está de actualidad debido a la gira que conmemora el 25 aniversario de la publicación de su emblemático disco “The Crimson Idol”. Bajo la denominación de “Re Idolized: The 25th Anniversary of the Crimson Idol” vuelven a visitar el que posiblemente sea el mejor disco del Lawless -solo posiblemente- y, de paso, nos regalan una gira mundial en la que han avanzado que tienen la sana intención de presentar dicha obra en directo en su totalidad. Casi na. Y resulta que ahora nos toca a nosotros, visitando los escenarios españoles con esta gira. WASP van a actuar durante esta semana en las localidades de Navarra, Murcia, Madrid y Barcelona. Ahora no hay excusa para todo aquel ha sentido algo en algún momento de su vida con la obra conceptual que el grupo de Lawless publicó en 1992. Un álbum que marcó un antes y un después en la discografía de WASP, así como en la carrera artística y musical del propio Blackie. En su día parte de la prensa especializada no se tomó demasiado en serio este intento de Lawless por dotar de madurez y sustancia a la música del grupo -imagino que muchos pensaban que solo daban para el escándalo y la provocación-. Algún que otro plumilla escocido de esos de renombre internacional no dudó en etiquetar esta obra como una especie de "Tommy" de segundas, negandóle reconocimiento y poniéndolo como una copia barata del clásico de los Who; resulta obvio que está inspirado en esta colosal obra, pero de ahí a negarle su calidad artística media un abismo. El tiempo, sabio y que pone siempre a todo el muno en su sitio, ha otorgado a esta obra tan especial de Blackie Lawless el empaque y reconocimiento que atesora. Ahora, veinticino años después, han decidido homenajearla como se merece y de paso nos bridan a todos los que no pudimos presenciar esa dichosa gira en directo la posibilidad de disfrutar en vivo con ese puñado de estupendas canciones que en su conjunto cobran vida por sí solas.  


La figura de Blackie Lawless siempre ha resultado muy controvertida. Un tipo tan excesivo como él puso en marcha a su criatura bajo el nombre de WASP allá por 1982 y su carrera ha transcurrido paralela al escándalo y a la provocación durante casi todo su recorrido, al menos durante el siglo pasado. WASP se ha caracterizado por buscar la provocación y la controversia, el uso de un lenguaje crudo y desgarrado, sus explícitas referencias sexuales, la violencia y otros excesos les hicieron ganarse una publicidad y notoriedad extras. Su puesta en escena te dejaba de todo menos indiferente: bebían sangre, arrojaban trazos de carne cruda al público, decapitaban cerdos de mentira, acuchillaban bebés de juguete, llevaban bailarinas ligeras de ropa a las que les hacían todo tipo de perrerías y, en definitiva, jugaban con la provocación llevándola hasta el extremo. La PRMC (Parents Music Resource Center), que era un comité que perseguía a los grupos de Rock en Norteamérica porque aseguraban que su mensaje inducía a la violencia, las drogas, el suicidio, las actividades criminales y toda una sarta de estupideces parecidas, se entretuvo mucho con la banda de Blackie. En realidad esta asociación no hacía más que representar sin proponérselo un dibujo de la hipocresía y puritanismo más rancio de algunos sectores de la sociedad americana. Perseguían sin pudor cuál inquisición a cualquier manifestación artística dentro del Rock que se saliese de sus patrones bienpensantes. Esa deliciosamente amorfa y retorcida sociedad de Norteamérica en la que se persiguen esos supuestos mensajes nefastos para los chavales mientras permiten adquirir pornografía en cualquier kiosko del país. En fin. Lo cierto es que la PRMC lo único que consiguió es que muchos de nosotros abrazásemos con más fuerza todo el legado artístico que la música de nuestros artistas preferidos nos proporcionaba sin prestar atención a las superficialidades que tanto irritaban a ese atajo de mojigatos. Pero este es otro tema. En lo que respecta a WASP, consiguió sin proponérselo que lograsen una publicidad extra que le vino de perlas para promocionarse. De cualquier modo Blackie Lawless era la carnaza perfecta, un tipo que ofrecía titulares sensacionalistas cada vez que abría la boca; la de estupideces que habré podido leerle en algunas de las entrevistas que ha ofrecido este tipo a lo largo de los años. Recientemente se ha convertido al cristianismo y ha decidido no volver a interpretar en directo algunas de sus canciones con temática más explícita.

                                                                   Blackie Lawless.

De todos modos, aquí no importa lo que te hayas dado a conocer. Lo importante, de lo que va esto que tanto nos apasiona, es la música; sin canciones no hay nada y WASP puede presumir de tener un ramillete de temas que, te pueden gustar o no, pero son imperecederos. Su propuesta musical y artística resulta directa y llena de intensidad. Temas pegadizos y que entran a la primera, estribillos grandilocuentes y pasión por los cuatro costados. Herederos directos de los Kiss, en cuanto a música y estética, pero dando una vuelta de rosca audaz y llevando la idea hasta el extremo; jugando con fuego. Canciones como “LOVE machine”, “I wanna be somebody”, “Hellion”, “On your knees” o “Sleeping (in the fire)” firmaban un disco de arranque que hoy en día es un clásico.

                                                              Blackie Lawless.

Lo cierto es que WASP han sido bastante cafres durante una gran parte de su recorrido artístico. Por sus filas han pasado músicos y personajes tan atómicos e irreverentes como el guitarrista Chris Holmes. Este tipo hacía que Blackie Lawless pareciese una hermana de la caridad, desde luego. El carácter salvaje e indómito de Holmes ha dado lugar a una ristra interminable de anécdotas y situaciones entre penosas y cachondas no solo por el imposible momento que protagonizó borracho en una piscina mientras se vanagloriaba de su alcoholismo bajo la mirada de su propia madre y que apareció en la peli “Decline Of Western Civilization II”, sino por todo un sinfín de situaciones que ponen a relucir el talante impredecible de nuestro querido angelito. El propio Lawless nos contaba cómo no aparecía para ensayar cuando se hizo novio de Lita Ford –otro alma salvaje, pero sin el toque cafre de Chris y con bastante más estilo–, parece ser que llegaba la hora del ensayo y el amigo Chris no asistía porque se pasaba el día haciendo calceta con Lita. Este tipo ha sido famoso, se ha hecho rico, se ha arruinado, ha subido y ha bajado varias veces por la vida. Hubo una época en la que tuvo que deambular por pensiones de mala muerte sin un duro en su bolsillo. Otra que cuenta Blackie es que la letra de la canción “Don’t cry (just suck)” –“No llores, chupa” al castellano; un título para que os hagáis una idea de qué va esto de WASP– parece ser que está basada en hechos reales de la parte de atrás de la furgoneta del grupo y con Holmes como protagonista. Poco más que añadir. Las historias de Chris darían no solo para otra entrada por aquí, sino para un libro entero. Lamentablemente, este estilo de vida tan genuinamente arriesgado no se correspondía con ningún talento musical; nuestro hombre toca la guitarra de manera mediocre y su aportación compositiva a WASP no deja de ser anecdótica.

                          Chris Holmes y Lita Ford.                                           Chris Holmes.

Con todos estos antecedentes resultó sorprendente que WASP se sacasen de la manga un disco como este. La verdad es que el grupo ya había dado muestras de buscar una mayor profundidad musical desde el anterior álbum titulado “The Headless children”, pero desde luego el salto cualitativo que ofreció su nueva obra musical fue grande. El disco “The Crimson Idol” es un álbum especial por varios motivos. Es un disco conceptual que narra la vida de un chico que responde al nombre de Jonathan Steel y que acaba siendo una estrella del Rock. Marcado por una infancia dura, una vida con éxito y un final trágico, retrata los mil y un clichés del arquetípico estilo de vida del Rock n Roll. Desde luego que no inventó nada nuevo nuestro querido Blackie, este tema que tan bien llevaron al terreno musical los Who con “Tommy” está trillado hasta la saciedad dentro de este mundillo, y en algunos momentos puede pecar de excesivamente pretencioso por parte del propio Lawless. Sin embargo lo que está claro es que el disco atesora una calidad musical y compositiva incuestionable. En un principio álbum se planteó como un disco en solitario de Blackie y este se rodeó de músicos de la talla de Bob Kulick, Doug Aldrich o Frankie Banali. Finalmente acabó saliendo bajo el logo de WASP, imagino que por miedo a que tuviera una respuesta menor entre el público. El caso es que el sonido resulta espectacular, las guitarras de Kulick y Aldrich les otorgan a las canciones una calidad y recorrido más amplio. Y hablar de la batería de Frankie Banali ya son palabras mayores, el músico de Quiet Riot convierte en oro todo a lo que le añade sus baquetas y este disco no resultó una excepción. La base rítmica suena que atruena y le otorga una dimensión diferente y más poderosa con esos cambios, contratiempos, redobles, dobles bombos y todo el arsenal que despliega el amigo Banali. De hecho la interpretación de batería que hizo en la versión del tema “The real me” del anterior disco de WASP es una prueba clara de lo que puede hacer este tipo cuando una canción cae entre sus baquetas.


                                                       WASP: "The real me". Vídeo oficial.

“The Crimson idol” no tiene nada de relleno, desde el inicio con “The titanic overture” hasta el final de “The great misconceptions of me” el disco nos embarca en un viaje de alto octanaje musical. En la obertura de arranque aparecen fragmentos instrumentales de algunas de las diferentes melodías que luego suenan en el álbum, momentos musicales delicados y acertados que recorren toda la obra al más puro estilo de los musicales y discos conceptuales clásicos. Dos primeros temas rápidos y con una base rítmica que refrenda lo comentado anteriormente sobre la batería y que se puede percibir perfectamente en cortes como “Arena of pleasure” o “Chainsaw Charlie”. Curiosamente lo mejor del disco viene a partir de ese momento, desde la lenta pero intimidante “The gypsy meets the boy”, un tema semi acústico que pese a ser un medio tiempo desborda intensidad por los cuatro costados; recuerdo que estuve durante mucho tiempo muy pillado con esta canción en particular. “Doctor rocker” y “I’m the one” son dos temas de corte ampuloso y con estribillos grandilocuentes, de los que le gustan a Blackie. En especial “I’m the one” refleja a la perfección esa megalomanía que quiso otorgarle Lawless al protagonista de su obra, además de ser una gran canción con una batería exagerada y asesina una vez más.


Continúa el disco con dos temas de corte más lento, “The idol” y “Hold on to my heart”. La segunda canción se desarrolla a lo largo de una bonita melodía que servía, en palabras del propio Blackie, para rebajar un poco la tensión del álbum. Realmente bella. Por lo que respecta a “The idol” no hay mucho que comentar, puede que sea una de las mejores canciones que hayan salido de la cabeza de Blackie Lawless jamás. Un tema lleno de sensibilidad que parece mentira que haya sido creado por un grupo como WASP. Todavía recuerdo cuando actuaron en la tristemente desaparecida para conciertos sala Macumba –mira que sonaba bien esa sala– a principios del verano de 2004. Hacía un calor sofocante, debido a la época del año y a un sala llena a rebosar de público. Durante el bis Blackie comenzó a tocar este tema en acústico mientras todo el respetable que reventaba la Macumba se rendía merecidamente a sus pies en uno de esos momentos especiales que pocas veces se producen en los conciertos y que por eso mismo los hacen tan genuinos.

                                                         WASP: "The idol". Vídeo oficial.

El disco se cierra con “The great misconceptions of me”, un tema épico de unos diez minutos de duración que resulta una especie de corolario en el que se resuelven la historia y el disco. Desde luego que estamos ante un disco que sorprendió y descolocó a los fans del grupo, pero que demostró que de la cabeza de Blackie Lawless podían cosas más complejas y elaboradas que las que aparecían en sus primeros discos. Para apoyar a este álbum se rodó una película alusiva a la historia, que a su vez se escribió en el propio libreto del disco y de la que el propio Blackie grabó una narración con su propia voz bajo el título de “The story of Jonathan” que apareció en uno de los singles promocionales. Durante la gira de presentación tocaron temas del álbum junto con los de sus otras obras en lo que viene a ser un set list habitual, hubo que esperar hasta la celebración del decimoquinto aniversario en 2007 para presenciar en vivo la interpretación del disco en su totalidad.

                                                                WASP: Gira 2017. 

Y veinticinco años después aquí nos encontramos, con una nueva posibilidad de presenciar todo esto en vivo y en directo. Es cierto que habría mucho que comentar y discutir sobre esta fiebre revival de hacer aniversarios de las cosas más insospechadas, incluso habrá que esperar para ver cómo suena el grupo y la voz de Lawless –que, dicho sea de paso, tiene un tono poderoso y perfecto para el Rock duro–, pero, qué queréis que os diga, yo esto no me lo pierdo por nada del mundo. ¿Somos heavies o no somos heavies?

                                                       WASP: "The gypsy meets the boy".




"Be careful what you wish for
Cause it may come true". 


sábado, 21 de octubre de 2017

Eisley/Goldy: “The heart is a lonely hunter”. Vuelve el espíritu de Giuffria.


David Glen Eisley y Craig Goldy acaban de avanzar la canción “The heart is a lonely hunter” como adelanto de su nuevo disco titulado “Blood, Guts & Games”. Este trabajo saldrá bajo el nombre de Eisley/Goldy el primer día del próximo Diciembre y, como suene igual que el tema de adelanto, puede que nos encontremos ante uno de los discos del año.


Estos dos estupendos músicos anunciaron a finales del 2015 que habían firmado contrato discográfico con Frontiers Records para publicar música bajo la nomenclatura de sus apellidos, como hacen tantos artistas que se juntan para probar suerte con cualquier proyecto. Aunque la realidad es que las carreras de estos dos tipos han circulado de modo conjunto o paralelo durante bastantes años. Ambos coincidieron en Giuffria, uno de esos grupos que tuvieron su segundo de popularidad y que han pasado al estatus de culto. Se juntaron a finales del año 1982 surgiendo de las cenizas de Angel, otra banda de culto con un interesantísimo fondo de catálogo, y se separaron apenas cuatro años más tarde. Publicaron dos discos de estudio para paladares exquisitos y, con las demos del tercer álbum grabadas, acabaron disolviendo el grupo. No estaría nada mal dedicar otro momento a comentar los avatares de estas formaciones.

                                                   Craig Goldy y David Glen Eisley.

                                                                   Giuffria.                                                                              
Craig Goldy y David Glen Eisley siguieron colaborando juntos, de hecho el cantante cantó en el disco en solitario de Goldy titulado “Hidden In Plan Sight”; incluso el batería Ron Wisko, que tocó en este disco, es el encargado de sentarse a los tambores para este nuevo disco con Frontiers. Por su parte el guitarra tocó en el estupendo disco en solitario de Eisley que salió bajo el título de “Stranger From The Past”. La carrera de David Glen ha sido bastante irregular durante todos estos años, es una lástima ya que tiene un tono y una potencia realmente dignos de mención. En lo que respecta a Craig conviene decir que ha tocado en algunos de los mejores discos de Dio“Dream Evil” o “Magica”; esto es una opinión muy personal –, de hecho formó equipo con Ronnie hasta los últimos días de éste Ha formado parte de variados proyectos, todos ellos de sobrada categoría, como el estupendo disco que sacó con Ressurrection Kings. En la actualidad toca con la banda tributo a Dio bajo el nombre de Dio Disciples y formará parte de la gira del dichoso holograma de Ronnie que tantas ampollas levanta allá por dónde pasa. Tanto Eisley como Goldy son muy buenos en lo suyo y definitivamente habrá que volver a hablar de ellos en el futuro.

                                   Craig Goldy.                                         David Glen Eisley.

Pero volvamos a Giuffria. Estos dos foragidos junto con Allan Kriegger protagonizaron una reunión de dicho grupo para actuar en el Rockingham Festival a finales del pasado año 2015. Lo anunciaron como el anticipo de una supuesta reunión que nunca se llevó a cabo. La verdad es que faltaba el carismático teclista Gregg Giuffria, que le daba nombre al grupo y que debió quedar muy asqueado de la música puesto que lleva renegando de ella desde que se deshizo el grupo hace más de treinta años. No obstante ver juntos sobre un escenario a Goldy y a Eisley interpretando algunas de las canciones de este grupo tan especial bien merece cualquier esfuerzo. Lo cierto es que estuve dudando hasta el final sobre la posibilidad de acercarme a Reino Unido, desistí en el último segundo alentado por la anunciada reunión que finalmente no sucedió y me quedé con un palmo de narices. Lección aprendida: cuando tengas la oportunidad de ver a alguno de tus artistas o grupos preferidos en directo y se junten para un show o no suelan tocar en vivo nunca debes dejar escapar la ocasión, no sea que no se vuelva a producir jamás. Lo de Giuffria la verdad es que hace aguas por todos los lados, puesto que lo suyo sería contar con la presencia del teclista fundador. Sin embargo nuestra querida pareja tiene calidad de sobra para recrear la magia del añorado grupo y hacer vivir un momento único a cualquier aficionado a su música que tenga la suerte de cogerles en un escenario.

                                                      Giuffria Reunión. Rockhingam 2015.

Y en estas nos encontramos con el anuncio de las Navidades de 2015 y hace apenas un par de días con la ansiada primera muestra de la música que han compuesto estos dos caballeros. La primera escucha de “The heart is a lonely hunter” no ha podido más satisfactoria y alentadora. Nos encontramos ante todo un lujo de canción de Hard Rock con toques AOR y que te engancha a la primera. El sabor a Giuffria está presente por los cuatro costados, por lo que no nos queda más que esperar impacientes a que llegue la fecha indicada para poder degustar el disco completo en su totalidad. Y además han tenido la delicadeza de publicarlo cuando el invierno empieza a acariciarnos. No sé por qué, pero la música de estos tipos siempre me ha recordado a esta estación del año en particular. No en vano la contraportada del “Stranger From The Past” que mencionábamos anteriormente presenta una foto de David al lado de una chimenea con fuego encendido, pocas cosas pueden competir con una imagen así.  

                                                Eisley/Goldy: "The heart is a lonely hunter".










domingo, 15 de octubre de 2017

Dokken: “Heaven sent” en acústico. Directo con la formación clásica.


Dokken es una de mis debilidades, lo reconozco. Este grupo tan entrañablemente disfuncional me ha venido acompañando durante toda la vida desde mi tierna adolescencia. Todavía recuerdo el momento en el que la canción “Dream warriors” entró por vez primera en mis oídos durante esos inolvidables años del insti. Después llegaron “Unchain the night”, “Alone again”, “Just got lucky”, “It’s not love” y todas las demás. El caso es que dentro de un par de meses saldrá a la venta el disco en directo que grabaron con motivo de la mini gira de reunión que protagonizaron hace aproximadamente un año.

                                                           Dokken. Reunión 2016.

Formar parte de una banda como Dokken nunca fue fácil, la peculiar química que fluía entre el cantante Don Dokken, el guitarrista George Lynch, el bajista Jeff Pilson y el batería “Wild” Mick Brown nos permitió disfrutar de grandes canciones, pese a las disputas que mantuvieron entre ellos durante prácticamente toda su carrera. Don y George se detestaron –y todavía se detestan a día de hoy- desde el minuto uno; las clásicas desavenencias entre cantante y guitarrista aquí alcanzaron su máxima expresión. Aunque el asunto no quedaba ahí. La personalidad de un tipo con tanto talento como Jeff Pilson: bajista, cantante, guitarrista, pianista, productor, arreglista y compositor, también chocó con la dupla Don/George dando lugar a momentos tan cachondos como penosos. Alcanzaron un enorme éxito comercial a mediados de los ochenta y se acabaron separando en 1988, hartos de verse las caras a diario en los autocares de gira, tras la exitosa gira japonesa que significó la grabación del doble en directo “Beast From The East”; un disco que, pese a su enmarañada producción, no podía tapar a una banda que sonaba como un cañón.

                                                              Jeff Pilson.

Se han vuelto a juntar y a separar varias veces a lo largo de todos estos años, como bien hemos documentado en otros momentos por aquí. En la actualidad Don sigue con el grupo y con la propiedad del nombre, George marcha en solitario y poniendo su guitarra al servicio de diferentes proyectos, Jeff está en la nómina de los reformados Foreigner y el bueno de Mick, el que menos se ha preocupado de discutir y más de disfrutar del estilo de vida de rockstar, ha tocado indistintamente con Don, George y Jeff; sin problemas. Un tipo como Brown no se complica la vida con esas menudencias. No hay más que recordarle derrapando a toda pastilla con uno de esos cochecitos que trasladan a los jugadores de golf de un hoyo a otro. Nuestro insigne batería, con evidentes signos de estar bajo los efectos del alcohol, fue demandado por atravesar un campo de golf en uno de esos coches a toda velocidad mientras iba acompañado de un par de bellas señoritas. Todavía le recuerdo en el backstage del Monsters of Rock de Zaragoza de hace unos años, tocando con el grupo del facha de Ted Nugent y asiendo dos minis en ambas manos que seguro no iban llenos de coca cola exclusivamente. El apodo de “Wild” Mick no se lo ha ganado en vano.

                                                George Lynch, Mick Brown & Don Dokken.

Estos cordiales tipos han seguido poniéndose a parir regularmente siempre que les han puesto un micrófono delante y han seguido tocando en directo esas canciones que compusieron juntos y que les hicieron famosos durante los años ochenta. Lo normal en estos casos. Milagrosamente se volvieron a juntar; por dinero, claro. Ninguno de ellos tuvo reparos en admitirlo públicamente. Les pusieron sobre la mesa un pastizal y aceptaron realizar una gira por Japón, territorio donde son increíblemente famosos. A esta serie de conciertos le añadieron uno más en pleno desierto norteamericano, imagino que gentileza de Lynch, para grabar un cd y dvd en vivo. Reventaron de público la sala a la vez que anunciaron una nueva composición en estudio que imaginamos acompañará a la publicación de dicho directo.

                                                   Dokken. Badlands Paw. Sioux Falls. South Dakota. 30.9.16.

El grupo sigue sonando compacto. Desgraciadamente es el cantante el que no ha llevado nada bien el paso de los años. Ok; es cierto, negarlo sería estúpido: la realidad es que Don Dokken no canta una puta mierda. Pertenece a ese triste grupo de vocalistas que llevan sin ser capaces de cantar un carajo desde hace más de veinte años sin que parezca que pase nada; sí, la sociedad que comanda gente como Robert Plant u Ozzy Osbourne entre otros ilustres. Y es una pérdida, la voz de Don siempre me pareció una preciosidad. Incapaz de desafinar un solo semitono y con un timbre muy especial. Imagino que no se cuidó lo necesario y el resultado acabó siendo el que es. No obstante, una vez asumido que nunca vas a volver a escuchar al cantante en esos tonos de los discos de estudio, uno no puede dejar de disfrutar con la música que penetra en tu cerebro cada vez que se enciende el botón “on” y los instrumentos, junto a los adecuados y necesarios coros de apoyo, pasan a ser los protagonistas.

                                                                     Don Dokken.

Mientras esperamos la salida de este nuevo directo uno no puede por menos que disfrutar de las grabaciones de estos conciertos de reunión que circulan por ahí. No solo de discos originales vive el hombre. Tienes que cambiar el chip para poder disfrutar de una grabación que no está producida y editada con el mejor sonido posible, hay que encender el botón de tu cerebro que te permite disfrutar de las tripas de la música en esas circunstancias; todo el que haya consumido grabaciones  de conciertos piratas sabe de lo que hablo, pero eso es otro tema que podremos retomar en el futuro. El asunto es que me encontraba chequeando el show que ofreció el grupo en Sioux Falls, del que supuestamente se recoge la grabación del cd en directo, y en un determinado momento todo confluyó. Se produjeron las circunstancias espacio/tiempo que solo se consiguen en escasos y determinados momentos especiales, algo así como cuando todos los condicionantes se manifiestan y superponen de la manera correcta. Esto ocurrió mientras comenzaban a sonar las primeras notas de la versión acústica de “Heven sent”. Este tema llevaban sin tocarlo un montón de años y creo recordar que es la primera vez que lo interpretan en formato acústico. Hay que decir que Dokken publicaron en 1996 el disco “One Live Night”, uno de los mejores discos acústicos en directo que he escuchado jamás. Esta álbum consistía en la grabación de un concierto en vivo que presentaba unas canciones con unos arreglos que sencillamente herían tu piel de lo buenos que eran, no hay más que escuchar  “Unchain” o la maravillosa versión que se marcaron del clásico “Alone again” entre otros. No apareció en este disco la canción “Heaven sent” y ahora la han rescatado para este nuevo directo de reunión más de veinte años después. Un tema moruno de esos que tienen cuerpo y carácter por sí solos. Imaginaos la situación: salir de una gasolinera en medio del desierto, del árido campo, mientras el sol de la mañana te ciega los ojos y el polvo de la arena que dejan tus pisadas se mezcla con el regusto del café bien cargado y humeante que te acaban de servir al hacer un alto en tu camino hacia ningún lugar en concreto. Mágico. Igual de mágico que la versión de esta canción que me hace contar los días, horas y minutos que faltan hasta que dicha grabación –original, con buen sonido y producción, eso sí– caiga en mis manos.

                                                    Dokken: "Heaven sent". Vídeo oficial.

                            Dokken: "Heaven sent". Acústico. Badlands Paw. Sioux Falls. South Dakota. 30-9.16.




jueves, 5 de octubre de 2017

REFLEXIONES METÁLICAS.

Una sección de nuestro colaborador "Metálico". 


Giras de despedida sin fin.

Muchos son los grupos que ante el fin de su trayectoria musical anuncian una gira de despedida posibilitando que sus fans tengan una oportunidad de verles actuar por última vez. Este reclamo suele funcionar muy bien, las bandas reciben el aliento de su público acostumbrándose a llenar donde tocan, como les ocurría en el momento de su mayor apogeo. Así pues, la despedida se retrasa y se retrasa ocurriendo casos en las que estas giras de adiós se alargan durante años sin encontrar el momento adecuado para poner el broche final. En otras ocasiones, el grupo al ver la respuesta del público cree que puede revivir sus momentos álgidos y decide aplazar su retirada. Por lo que incluso vuelve a meterse en estudio o se decide a realizar una nueva gira. 

                                                                 Ozzy Osbourne.

Cuando se produce alguna de estas dos situaciones se suele plantear una disyuntiva. Por un lado, entre muchos de sus fans y asistentes a esa gira se origina una sensación de tomadura de pelo, de cuasi estafa porque si anuncian algo deberían cumplirlo, sino es simplemente un engaño. Sin embargo, otros pueden resultar más comprensivos y valorar que si el grupo está en forma, ha hecho buenos conciertos y el público ha disfrutado con ellos estaría en su derecho de replantearse su situación y la decisión que ya había adoptado.
Claro, siempre que el proceso seguido haya sido el anterior, porque quién nos dice que un grupo en horas bajas, que tuvo su momento de gloria en el pasado, no intenta revitalizar su carrera con este gancho de la despedida que también suele funcionar para así atraer a más gente a sus actuaciones pero sin plantearse nunca realmente una disolución de la banda. ¿Qué os parece?

Metálico.