Clube de Adictos a Deep Purple

Púrpura Chess

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domingo, 24 de noviembre de 2013

IAN GILLAN: "CHER KAZOO". Sus discos fantasmas. Los años oscuros.


Casi todos los grandes músicos y grupos tienen grabadas canciones, demos o incluso discos completos que no han visto la luz. Muchas veces las rupturas internas, las presiones y los contratos de las casas de discos, la propia inercia del mercado musical o terribles cúmulos de desafortunadas casualidades y circunstancias de lo más variopintas pueden hacer que un disco practicamente terminado quede condenado al ostracismo en el último oscuro baúl del sótano de cualquier discográfica.

Hay grandes ejemplos de discos fantasma, el que primero viene a mi mente es el famoso “Smile” de Beach Boys, superproyecto nunca acabado de Brian Wilson, devorado por sus visiones y locuras propias de genio único en su especie, y que por fin vio la luz el pasado año; pero hay muchos más, cuanto más longevo es el artista más fácil es que en algún momento de su carrera haya tenido que archivar un puñado de canciones que, quien sabe, igual de haber sido publicadas hubieran sido su pasaporte a la fama mundial y a la quintaesencia del arte.


Ian Gillan tiene varios “discos” de estas características. Tras el éxito mundial que obtuvo en Deep Purple en los primeros años setenta, las presiones propias de la fama y de la juventud hicieron que un triste veintinueve de Junio del año setenta y tres dejara al grupo y se alejara conscientemente de la música asqueado por el negocio. Volvió a publicar un álbum en el año setenta y seis, pero ese periodo de tres años de su vida fuera de la música me resulta fascinante.
Tras dejar Purple, Gillan decidió invertir su dinero en otros negocios, compró y habilitó un hotel cerca de Oxford, dotándole de excentricidades como una piscina exterior con forma de guitarra. Fue un fracaso. Después intentó un proyecto con una cadena de motocicletas, en esos años se produjo un colapso en la industria británica de motos. Otro fracaso. Lo siguiente que se le ocurrió fue adquirir y reformar unos estudios de grabación, los Kingway Recorders, donde grabaron nuestros queridos Barón Rojo o el propio Gillan sus discos en solitario posteriores. Pero lo importante ocurrió cuando su amigo Roger Glover le invitó a cantar en la presentación en directo de su disco en solitario “The Butterfly Ball”. Tras escuchar la estruendosa e intensa ovación que el público le ofreció en cuanto pisó el proscenio ese dieciséis de Octubre del año setenta y cuatro se dio cuenta por fin de que su misión en la vida era cantar encima de un escenario. No lo ha vuelto a dejar desde entonces.


El disco que nos ocupa es un proyecto que estaba en la mente de Ian Gillan desde finales del año sesenta y nueve. Por entonces cantaba en el grupo Episode Six junto a su amigo Roger Glover, el grupo hacía una especie de Pop británico de la época (nada que ver con el insulso Brit Pop actual). En sus inicios Ian era reacio a componer, siempre se vio como un actor que tenía buena voz pero, una vez más, su amigo Glover le instó a que compusiera un tema para el grupo y, desde ese momento, en su cabeza empezó a tomar forma Cher Kazoo. Sin embargo no comentó nada a la prensa hasta mediados del año setenta y uno.
En palabras del propio Gillan este proyecto era una “fantasía musical, animal y espacial”. Se trataba de una especie de película animada para niños, por lo visto ya tenía escritos los personajes, situaciones y diálogos. En el momento de la entrevista comentó que se encontraba trabajando en la música, ayudado por Roger Glover (como no), y que su agente estaba buscando ofertas de productoras cinematográficas para publicarlo. Pasaron los años y Gillan nunca más volvió a hacer ningún comentario sobre este proyecto. No sabemos qué habría de cierto y de vacilada en estas afirmaciones a la prensa, Ian siempre se ha caracterizado por ser una persona difícil para entrevistar y su ácido humor inglés es legendario, pero lo que está claro es que la música estaba ahí, como pudimos comprobar años más tarde.


El caso es que Chez Kazoo, la fonética francesa era deliberada, estaba compuesto y grabado. Constaba de once canciones:

-Overture (Instrumental)
-Cherkazoo
-What’s new Finnegan (Sin Gillan a las voces)
-Gentle Meadow (Instrumental)
-Hotwash
-The Bull of Birantis
-Driving me wild
-Monsters in Paradise
-Donkey Ride Dream
-Fight Scene (Instrumental)
-Lady Fair (con voces orquestales)

Parece ser que en las demos rescatadas aparecen otros tres temas: “Meadowland”, “Brother of mine” y “High & mighty woman”. No está claro que formaran parte de este proyecto y no canta Ian Gillan en ellos.
Parece ser que la mayoría de los temas se grabaron en demos en Septiembre del setenta y dos. Por lo visto existe un acetato con las canciones, suponemos que usado para moverlo entre las distintas compañías discográficas. Entre los músicos participantes nos encontramos, además de con el propio Ian Gillan, con Roger Glover tocando la guitarra acústica y los bajos, Jon Lord tocando algunos fragmentos de piano, Pete York en la batería y posiblemente colaboraran también algunos miembros de la ELO en algunos arreglos de cuerda. Incluso se comenta que Mark Bolan grabó las guitarras, extremo que no podría asegurar ni el propio Bolan, porque en esa época grabó muchas sesiones de estudio.


La música resulta bastante interesante, muy alejada del concepto Purple, cosa que se agradece por su variedad. Las melodías son bonitas y brillantes, perfectas para un público infantil, pero con enjundia. Hay un cierto regustillo a temas de los Beatles de la época de Sgt. Pepper’s o a los propios Episode Six. En general la escucha resulta muy cinematográfica, con unos arreglos dulces e ingeniosos que hacen sospechar la presencia entre bambalinas de Roger Glover ayudando aquí y allá en la estructuración de los temas. De hecho sospecho que alguno de los temas instrumentales los pudiera haber usado para su disco en solitario “The Butterfly Ball”, con temática y ambientación similar (también era una historia para niños); un disco que, dicho sea de paso, es una obra maestra que demuestra el inmenso talento compositivo que Glover atesora. En este álbum aparece una de las mejores canciones que haya escuchado jamás, “Sitting in a Dream”. Es que es mágico hasta el título.


Si tengo que destacar algún tema me quedo con la delicada línea melódica de la canción título, “Cherkazoo”, la lírica de “Mosters in Paradise” o “Donkey ride dream” y su toque country. Aunque todo lo que he escuchado me parece interesante y arriesgado. Desgraciadamente las maquetas al completo no han visto aún la luz, tenemos que conformarnos con unas cuantas canciones que salieron en el disco “Gillan: Cherkazoo and other stories”. Además, sorprendentemente, alguno de los temas instrumentales del disco en solitario de Roger Glover casan perfectamente con la línea y secuencia de las demos que tenemos en nuestro poder.


En lo que sí que tengo mis serias dudas es en lo referente al aspecto letrístico. La música me parece perfecta para entretener a pequeños y mayores, sin embargo no tengo del todo claro que nuestro querido Ian Gillan vaya a facturar unas letras aptas para todos los públicos. El hombre es un genio y un portento, desde luego, pero también es un cachondo total. En el tema título se presenta cantando como el “Professor pig”, profesor cerdo en español, una denominación con un delicioso doble sentido al que nos tiene tan acostumbrados nuestro vocalista preferido. “High & mighty woman” no está claro que formara parte de la obra, pero si así fuera encontraría ciertamente difícil encajar una canción con semejante título en una representación para niños. Seamos sinceros, hablamos de Gillan, un hombre que parece haberse pasado media vida buscando cuidadoras para sus vástagos. Aquí le tenemos, enternecido y preocupado por la educación de los infantes y preparado para guiarlos por el buen camino. Supongo que algo de ironía habría en todo esto, aunque con Ian nunca se sabe. Solo nos queda disfrutar de los temas que tenemos esperando que algún día los astros se coloquen para que el resto de las grabaciones vean la luz.





2 comentarios:

  1. Se rumoreaba que el Butterfly ball llevaba alguna de las composiciones del Cherkazoo de Gillan, que no eran otras sino composiciones de Roger Glover.

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  2. Roger Glover es uno de los grandes compositores "escondidos" de Deep Purple. Su disco Butterfly Ball es buenísimo.

    Gerardo.

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